mar 26 2015

Presentación

El aporte sobre La Sabiduría del I Ching en esta página, y en los videos expuestos en YouTube, no pretenden ser una panacea que responda o contradiga otras miradas diversas y particulares de esta Sabia y Milenaria Enseñanza.

Es precisamente eso: un aporte; una mirada desde la experiencia y desde largos años de práctica. Seguramente otras personas hayan transitado por otras veredas y concluyan diversamente. Es como la vida. Y este sabio instrumento es precisamente un lecho de vida que ayuda a que nuestras aguas fluyan de mejor manera y forma.

La Sabiduría aconseja jamás litigar por contenidos santos o sabios, sino practicarlos: la Humildad, el Amor, la Compasión y Misericordia son factores de Virtud que deben conducir al buen discípulo del I Ching.

La gran oportunidad que nos brinda el Oráculo es justamente no sostener opiniones o pareceres subjetivos que nos lleven a levantarnos cuan jueces de otros. Juzgar es de necios. Y en todo lo que al I Ching respecta es aconsejable consultarlo con el mismo Oráculo, pidiendo calificación y diagnóstico por aquello que queremos esclarecernos: por ejemplo ediciones de libro, versiones, enseñanzas y personas que enseñan este Camino maravilloso. De este modo sobre el I Ching es el I Ching quién habla: como hiciera C.G.Yung en su presentación del libro de Richard Wilhelm.

Las opciones de fe o de corte filosóficos de las o los autores de  trabajos concernientes al I Ching nada tienen que hacer en la calificación de un resultado con esta enseñanza. Wilhelm era adventista, y no cualquier creyente protestante, y sin embargo nadie puede alegar sectarismo o tergiversación en su excelente labor de traducción. Agnósticos han escrito tratados sobre su experiencia con este sabio libro. Taoístas y confucionistas han colocado puntos diversos y hasta divergentes sobre interpretaciones basadas en estos escritos. Budistas han hallado en el I Ching una verdadera fuente de inspiración. No pocos cristianos practican y escriben sobre esta vertiente universal. Miembros seguidores de la New age han extraído del I Ching lo que ellos han visto y vivido.

Aquello que debemos condensar para nuestra propia nutrición no es la fe, religión o postura política del (o de  la) autor, sino el producto colocado bajo escrutinio del mismo Oráculo; y analizado con paciencia, magnanimidad. Se acoge lo que nos sirve, se deja lo que no queremos. Así de sencillo.

La Quietud en la meditación; la paz; la Verdad Interior; la Humildad son factores fundamentales para sostener una adecuada relación con esta vertiente de Sabiduría que nos heredaron Santos y Sabios de la antigüedad. Justamente para que seamos Hombres Logrados y Superiores en el más profundo sentido de nuestra Humanidad…y Espiritualidad.

¡Buena lectura!

 

 

 


mar 26 2015

¡Atención!

Ya se encuentra a disposición la nueva edición del ‘Tratado I Ching, Séptimo Tiempo’.

Descripción: Formato carta, Tapa dura con vinilo (nuevo diseño), interior 600 pag. impresas en papel extra blanco con nuevas imágenes y diagramación.
Producción: tres monedas y 50 varillas en bolsa de fino género, bolsa de género que contiene el Libro; separador de páginas estampado con letras chinas; paño para tirar monedas.
Valor: Alumnos de talleres vigentes 45.000 pesos(Comprende asistencia a talleres); venta general: 40.000 pesos. Envios en Santiago o Provincia varían y se definen en cada caso. Venta para Europa: 100 Euros (incluye envío); para USA, Canadá y Australia: 115 dolares (incluye envío);  para América Latina 100 dólares (incluye envío)
En Chile: depósito o transferencia
En el resto del mundo: deposito en Western Union.

Procedimiento: enviar correo con nombre y dirección completos a direcciones: ichingandree@gmail.com y solicitar modo de depósito. Se responderá entregando los datos para proceder, y al ejecutar el depósito el interesado debe enviar correo con número de transferencia, en el caso de Western Union, o colocar nuestro correo en Tranferencia bancaria, o avisar monto y fecha si el depósito se realizara vía cajero. Recibido y verificado el depósito, de inmediato se envía la encomienda, y se avisa al interesado con un correo en el cual se señala la fecha de salida, el número de la encomienda y el cáculo de días de arribo a su dirección. Al llegar el libro a manos de quién compra, le rogamos nos avise para considerar cerrado el trámite.


mar 25 2015

Crisis Climática y Sequía

Hace ya dos años, en un dialogo con el I Ching, mediante el sistema de Dialogo y Confirmaciones, pudimos entender que la crisis climática en el mundo es real, inevitable y ascendente en su gradualidad.
El Oráculo no da al Hombre la primera responsabilidad en esta situación. Para sorpresa nuestra el I Ching devela que este ciclo es Cósmico, y se verifica cada 12 mil años. La novedad que podemos cerciorar con el método del Oráculo es que esta vez se está produciendo una sincronía o lineamiento que aumenta la envergadura de la crisis: por un lado coincide con otro ciclo de cambios, esta vez de la naturaleza interna, subterránea, volcánica, que cada 4 mil años readecua
su movimiento y composición justamente para mantener los equilibrios necesarios de la vida en la Tierra. Pero el tercer factor, determinante esta vez, es la intervención del Hombre. Pues los grandes procesos naturales en donde los ciclos cósmicos y de la naturaleza coinciden ya han dado vida a cambios sustanciales en la vita terráquea;  pero nunca antes el Hombre había creador
condiciones de desarmonía y contaminación tales que al producirse los eventos cíclicos ocasionaran un desastre ecológico y una crisis fatal en el clima que coloca en peligro a las especies que cohabitan en este planeta. Eso está sucediendo Hoy.
Con la medida del Tiempo que ofrece el sistema del I Ching, podemos verificar que el Cambio entre los lineamientos Cósmicos y de la Naturaleza entra en 1948,  y dura en su asentamiento un giro de 70 años, es decir, hasta el 2018.
Podemos definir que la intervención humana en este proceso, que empeora sus efectos, comienza a hacer sentir las primeras consecuencias desde 1984. Y el año en que la Crisis se alinea y manifiesta su potencia es en  el año 2019.
Los cuatro años de Crisis manifiesta y en su apogeo: 19,20,21 y 22… dejan una secuela de inestabilidad hasta el año 34.
¿Cómo saldrá la humanidad de este apogeo de Crisis de existencia en el planeta?
Si lo medimos en términos de ‘sobre vivencia’, bajando la calidad de vida a lo tolerable…podemos deducir, según el I Ching, que habrá áreas de la geografía con mejor suportación que otras, esencialmente debido a la existencia de agua dulce y buena administración de este elemento.
Pedimos consejos: todo apunta a saber administrar el pozo de agua; es decir: crear grandes depósitos acuíferos y salvaguardar la administración del agua en manos colectivas, como el Estado, o Comunidades, y nunca de pocos privados.  Solo el Agua y su Administración asegurarán el bienestar de un país o de un pueblo.
¿Cuál es el mayor impedimento o escollo para administrar y guardar agua? La respuesta del Oráculo es: EL EGOISMO. El Egoísmo de quienes quieren y querrán negociar con la necesidad de la gente; el egoísmo de privados que no querrán compartir con la comunidad el vital líquido; el egoísmo que acumulará para sí a pesar de la hambruna y muerte de sus vecinos. Y el segundo mal:
El Mal Gobierno. Aquellos gobiernos que no poseen políticas de resguardo y acumulación de agua para los años de crisis a pesar de tener ante sí informes múltiples que a anuncian este fatal desenlace.
Finalmente, ante la pregunta de sí los Hombres serán sabios ante la crisis climática en su mayor
manifestación: la respuesta es que al contrario, los ejércitos tendrán mayor palabra que la razón y la diplomacia; y la guerra será la herramienta que poderosos y armadas menores  tratarán de imponer para salvarse a sí mismos del infierno que significará la carencia alimentaria y la muerte de los ganados.
¿Qué lugares aconseja el I Ching tener en consideración para mejor enfrentar estos años de crisis?
El Hemisferio Sur. Y en el H. Sur el corazón de Sur América. Otra zona geográfica positiva será el sud este de Asia. Aunque en esta zona habrá grandes descompensaciones.
Por último, la actividad volcánica en el planeta, y en particular en el pacifico, es parte de este ciclo, y en especial Chile, Perú y Ecuador, y las Islas del pacifico (Asia-Japón);  además la zona de California será una de las más afectadas por los movimientos telúricos.

Volcanes en reposo se activarán. Otros nuevos aparecerán, sobre todo en las profundidades oceánicas. Y algunos que estuvieron inactivos por siglos comenzarán a mostrarse nuevamente activos.
Llama la atención un detalle que puede resultar ‘curioso’: dice el Oráculo que las actividades Cósmicas harán que el Hombre ande irritable, iracundo, inquieto y de comportamientos ofuscados y violentos.

Publicamos esta resumen de aquella consulta de hace dos años, porque buscando otros papeles fue hallada entre carpetas viejas,  y creemos que es importante tenerla en consideración.


nov 22 2013

ENTRAR SOLAMENTE COMO SUSCRIPTOR

Videos I Ching: resumen de talleres

Lo Humilde hace las cosas simples; la Humildad no siempre es bella por fuera, pero en su corazón es  un jade de Las Alturas’

Siendo hoy el 30 de Abril del 2013

Quise subir videos caso equivalentes a las horas de los talleres, y usando medios que arrojaran un producto de calidad… y me encontré con grandes dificultades. El primer intento por subir un trabajo similar tomó tres días, y finalmente se quedó estancado en el 54 % de la descarga. Buscamos otros servidores que no fuese YouTube, y sucedió lo mismo. La posibilidad es pagar… y cuando averiguamos se nos dice que aún así no hay seguridad.

Así llegamos al mes de abril y ya no había dado cumplimiento a mi palabra de subir la Enseñanza en marzo. Siguiendo el consejo de la Sabiduría en su signo 15, La Humildad, trabajé con mi hijo para grabar los videos ahora en YouTube, y luego de pruebas y descartes al final opté por dejar que fluyera y traté de explicar en pocos minutos lo que en un taller me toma dos horas y más.

Son videos con fallas técnicas o de toma… pero dejando de lado lo formal, la esencia de esta entrega es asentar una base de Buena Práctica que consienta al consultor-a  o seguidor-a del I Ching incorporarse con respeto y seriedad en un sistema milenario que nos concede la cierta posibilidad de relacionarnos con Uno Mismo, con lo Superior de Uno Mismo, y con la Guía da los Santo y Sabios… todo para lograr romper con el Hombre Común y conquistar la Visión de Altura que llamamos ‘Camino Medio’.

No son videos para aprender el I Ching prescindiendo del libro: sino que son elementos que DEBEN confrontarse con el contenido del libro de Richard Wilhelm, única traducción extraída de los originales chinos, o bien son complementarios al libro ‘Tratado I Ching, el Séptimo Tiempo’ de mi autoría, cuyo desarrollo y expansión ha tenido en consideración la traducción conocida  y  notas no publicadas de Richard Wilhelm.

Es cierto, los escasos minutos que obligan a apretar los temas quizás entreguen claridad, lo espero, pero de seguro despertarán muchas preguntas. La clave es la práctica: no quedarse en la comprensión teórica sino que llevar lo que se enseña a la práctica, Eso es fundamental. Y aquello que es teórico, como las leyes, se debe insertar en nuestra visión del I Ching, ampliando nuestra base de conocimiento sobre un sistema que por mucho se ha reducido a simples interpretaciones personales o especulaciones sin investigación de las Fuentes.

Sugiero seguir el Orden desde la ’Presentación’, respetando la numeración correlativa de los videos, hasta  ‘Conclusión’.  Aconsejo anotar el orden de los temas que a cada uno más interesa en modo de repasarlos con precisión. Y una vez que lo repasen y practiquen pueden escribirme o comentar para ir ampliando la enseñanza en la medida de vuestras inquietudes. Pero solicito por favor que repasen y practiquen los temas, y confronten los contenidos con la lectura del I Ching de Wilhelm o bien busquen el desarrollo temático en la edición de mi autoría.

Por último, si estos videos, hechos con mucho amor por la Madre Sabiduría, crean la necesidad de Talleres  Directos, que requieran mi presencia, pues bien… hagámoslos. Pero para que éstos sean un verdadero Salto en vuestro aprendizaje es menester que pasen y repasen por los contenidos de este material  expuesto, en modo que en un eventual Taller Directo queden ustedes- en una jornada intensiva, de Ocho Horas -  en grado de Ascender  hacia vuestro Camino Medio en armonía y conjunción sabia con este  Medio sagrado.

Acepten esta entrega con Humildad, y sepan extraer la esencia de su contenido. No se queden en lo superficial y formal.

Con amor por los Santos y Sabios

Ricardo Andreé

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SEGUIR ORDEN CORRELATIVO: PRESENTACIÓN…VIDEO 1, VIDEO 2, ETC.  HASTA CONCLUSIÓN

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nov 21 2013

Homenaje a Wilhelm

H o m e n a j e   a l   M a e s t r o   R i c h a r d   W i l h e l m

wilhelm

En enero del año 1900 estalló en Beijing, y en las zonas portuarias (Hong Kong y Shangai principalmente) una de las rebeliones más sangrientas de la larga historia china.

A fines del siglo 19 el colonialismo inglés impuso el comercio del opio, al usar esta droga como moneda de cambio por las especias que extraía de China. Esta maniobra condujo a “la guerra del opio”, que dio por terminada esta práctica, pero mantuvo a los europeos en territorio chino.

A inicios del siglo 20 en las ciudades portuarias y comerciales hubo una masiva presencia de misioneros cristianos ingleses, alemanes, norteamericanos… entre otros. Todos consideraban que las creencias chinas eran “paganas” y “salvajes”. El método empleado por estos misioneros fue severo y muchas veces brutal.

Las zonas campesinas no recibieron esta influencia, pero veían con estupor como los “demonios” (como llamaban a los misioneros) vaciaban a los Hombres de sus raíces y, decían, impregnaban a los convertidos un halo de tristeza y de muerte.Las cofradías animistas, grupos de taoístas alquimistas, y gente del pueblo dio origen a un movimiento fanático llamado “los Bóxer”, los cuales guiaron la persecución y matanza de extranjeros en suelo chino.

Desde enero a julio de 1900 la rebelión de los Bóxer alcanzó su ápice sangriento: 30 mil chinos y más de 100 europeos quedaron en los campos de batalla.

La numerosa intervención de tropas alemanas, inglesas y norteamericanas apagó con sangre la desigual batalla. Por dos años el Imperio Chino debió alejarse de Beijing y refugiarse en Provincia.

Cuando Richard Wilhelm llegó a China, en 1906, los ecos antiextranjeros, y el espíritu contrario al movimiento misionero cristiano, no había cesado.El misionero adventista comprendió que no se debía intentar cambiar a los chinos, sino que era menester aprender de éstos.

Richard Wilhelm fue tan respetuoso de las creencias chinas que, al poco estar, miembros de la cofradía del “Jade de las Alturas” abrieron ante éste, archivos a los cuales jamás un extranjero pudo antes acceder. Richard W. se fascinó con las coincidencias profundas entre los Escritos Chinos y la Biblia… y desde esa comprobación él asumió una postura crítica del modo en el cual occidente concebía a los chinos, sobretodo tratándose de religión.

Wilhelm no dejó de ser un profundo cristiano y un activo adventista alemán, pero en 1921, al hacer público su arduo trabajo sobre el Libro de los Cambios, se dedicó a enseñar no solamente el I Ching, sino que la amplía y rica cosmogonía de la profunda China.

Muchos cristianos europeos que escucharon a Wilhelm cayeron de rodillas ante una cultura religiosa tan completa.

El aporte del Maestro Wilhelm nace con su valentía de ir a China bajo condiciones turbulentas, pero se sella magistralmente con su aporte universal y enriquecedor que hoy heredamos en su traducción del I Ching .

Conocí de muy cerca a algunos de los que fueron sus alumnos y amigos, e hijos de ilustres discípulos del I Ching, en Basilea, en 1988. Quizás muchos de ellos ya no estén en este mundo, pues en ese año, algunos ya pasaban los 80 años. Lo que aprendí con ellos del Maestro Wilhelm es lo que hoy mueve mi alma y mi dedicación; Richard Wilhelm fue un espíritu de la antigua China encarnado en el religioso cristiano de occidente cuya misión era trasladar los Escritos y conocimientos de la Antigua Enseñanza hasta su nueva morada. Porque en China…el espíritu de la Sabiduría había cesado y debía dejar de ser “Cultura China” paraconvertirse en “Enseñanza para el Hombre”.

Sin Richard Wilhelm tendríamos malas interpretaciones del I Ching, o quizás también se habría perdido como otros Libros Sagrados.

Mi homenaje a Richard Wilhelm es de corazón; con la certeza interior de que él vive en parte en este esfuerzo que no es mío, sino que de las Fuerzas de la Sabiduría que actúan bajo el Sello del Jade de las Alturas…

 

tumba-de-wilhelm

Tumba de Richard Wilhelm. Nació el 5/10/1873 en Stuttgart y murió el 3/2/1930 en Tübingen a la edad de 57 años.

libro-wilhem


nov 20 2013

Atornillar al revés

- Sobre el Chí (Ki) de la Tierra -

Hawai se desliza hacia el mar: la línea de islas que conforman Hawai son en realidad magma sólido, inestable y en movimiento. Se hallan sobre una plataforma en posición oblicua que inevitablemente está hundiendo las islas en el mar, con el evidente peligro de un quiebre de terreno de más de siete kilómetros, que al sucumbir podrían causar un maremoto jamás registrado por la historia actual.

Cuando estalló el volcán Chaitén en Aysén, hace un poco más de tres años, al extremo sur de Chile, el Oráculo predijo que dichas tierras se hallaban apoyadas sobre rocas en movimientos, al borde de un abismo subterráneo de gran profundidad, y que tarde o temprano este movimiento llevará a un quiebre del territorio sur en el continente. Continue reading


nov 17 2013

¿Qué es el I Ching?

ideograma

1.- Mutación, cambio (I): de las tantas acepciones en el idioma chino, la idea general coincide en la alegoría de una serpiente que cambia de piel. Con esto se refleja la mutación periódica en la naturaleza.

2.- Ching: Libro, canon. Los King, Ying o Ching contenían textos considerados importantes o bien sagrados, de todas maneras contenidos de suma vitalidad en el saber. El más antiguo es el “Canon de la Historia”, junto a los Ching sobre la agricultura, regadíos y crianza de bovinos. El primer Ching de sabiduría, matriz de lo que hoy conocemos, fue el Touch (Chou) I, “el Cambio de los Chou”, elaborado bajo el gobierno de Wu Wan, cuya culminación fue obra del duque de Chou, hermano del sabio gobernante, apoyado por el príncipe U, hijo del creador de la larga dinastía de los Chou (1100 a. C.).

3.- Trigramas: Composición de tres líneas combinadas positivas y negativas. También llamadas: Semi-Signos, Signos Primordiales, y/o Signos Básicos. Es Positiva una línea recta sin interrupción. Es Negativa una línea recta interrumpida o cortada. Son Ocho las combinaciones de líneas Positivas y Negativas, dando así vida a los Ocho Trigramas o “Signos Primordiales”, o “Semi-Signos”.La unión de dos Trigramas conforma Un Signo o Hexagrama.Las líneas se dibujan DE ABAJO HACIA ARRIBA, es decir: la primera combinación es la primera línea y se coloca en la parte inferior, luego se agregan, hacia arriba, las otras combinaciones, siendo la última, la sexta, la superior, la de arriba. Los Ocho Trigramas se llaman: Chen, Sun, K’an, Li, Ch’ien, K’un, Ken y Tui. Los fang-shi, hechiceros oscuros, han tergiversado esta fórmula para trabajar con Tetragramas, en donde las líneas son reducidas a cuatro.

exagramas

Cada Trigrama tiene su propia característica y connotación, cumple roles diversos y complementarios, opuestos y armoniosos. Dos son las matrices, por tratarse de tres líneas positivas o tres negativas, sin alternancia de ninguna especie: son llamadas “el Padre” y “la Madre”. A las tres negativas se le llama La Madre y a las tres positivas El Padre, por lo tanto, las otras seis combinaciones poseen líneas “paternas” y “maternas” en forma alternadas. Por eso se les llama “hijos” e “hijas”. Son “hijos” aquellos Trigramas que contienen dos líneas maternas o negativas; se califican como “hijas” a los Trigramas que contienen dos líneas paternas o positivas. Es decir: un hijo es un Trigrama de DOS LINEAS NEGATIVAS o Maternas y una línea positiva o paterna. Mientras que una hija es un Trigrama que contiene DOS LINEAS Positivas o Paternas y solamente una negativa o materna.

4.- Hexagrama: Combinación de los Ocho Trigramas entre sí, también llamados “Signos”. Son 64 en total. Existen 8 Hexagramas Duales en donde el mismo Trigrama se repite dos veces. El Signo 1 y el 2 son la matriz de los otros 62 Hexagramas; por eso son llamados El Creativo y el Receptivo, es decir: un principio de creación dividido en dos grandes partes: Lo Femenino y Lo Masculino.

5.- Líneas: las líneas se extraen de diversas formas, siendo las más aceptadas y conocidas aquella que se saca sobre la base de Tres Monedas, y la que se deduce matemáticamente de 49 varillas. La Primera línea y la última, la sexta, determinan situaciones extremas: o iniciales o tardías. Entre ambas, la más delicada es la sexta, pues generalmente señala advertencias o caminos demasiado elevados. La Segunda y la Quinta son las mejores en cuanto solamente en un par de Hexagramas se tornan ambivalentes, pero, por lo general, son situaciones favorables y óptimas. La Tercera y la Cuarta son las más inestables… señalan condiciones delicadas, sobre todo la tercera; deben ser tomadas muy en serio y con mucha consideración.

6.- Cambios: en las líneas, un Negativo (viejo) (tres sellos) o un Positivo (viejo) (tres caras), señala una línea de cambio y genera un Tendencial. Es decir: en el Hexagrama Principal se lee en particular la línea señalada; mientras que en el Tendencial no se leen líneas particulares. Un cambio es una situación particular al interior de la globalidad que indica el Signo. El resto de las líneas sin movimiento no tienen lectura particular. A las líneas de cambio se les denomina “YIN – VIEJO” y “YANG – VIEJO”. A las líneas sin movimiento se les llama JOVENES. Es decir, un Yin puede ser Viejo (en movimiento) o Joven (sin movimiento). Un “YIN-VIEJO” crea como tendencia una línea “YANG-NUEVA”. Un “YANG – VIEJO” crea como tendencia una línea “YIN – NUEVA”.

7.- Principal – Tendencial: se llama Hexagrama Principal al primer Signo extraído en una consulta. Es el Signo que manda y determina, el Hexagrama que marca el tiempo y la condición, la respuesta básica a la pregunta realizada. El Tendencial es, como lo califica su nombre, una tendencia que se deriva y depende de las líneas de cambio, en movimiento. Si no hay líneas en movimiento no hay Tendencial. Las líneas de cambio determinan las acciones y comprensiones que la persona debe tomar en consideración para luego, como tendencia, alcanzar o evitar el signo que deriva. El Principal habla en forma directa; El Tendencial lo hace en forma probable.

8.- Regentes: hay varios tipos de Regentes. Signo Regente: aparece en la consulta con las varillas. Línea Regente: por composición son Regentes la Segunda y la Quinta; por Movimiento la Regencia de las líneas cambia y se divide en Regentes débiles, fuertes y absolutos; o bien, Regencias Simples o Constituyentes; Regencias gobernantes; y Regencia Absoluta (o “Señor Absoluto del Signo”).Regencia es Mando, Influencia y Control del Movimiento. Cuando NO HAY una línea de cambio en un Hexagrama, se recurre a las Regencias que están definidas en el pie de las explicaciones de este libro.

9.- Entreverados: se llaman Signos Entreverados aquellos que se enlazan, unen y complementan con el Hexagrama Principal, extendiendo su significado, sin reemplazar al Principal. Por ejemplo: la paridad (dual) de los Hexagramas, que van desde el 1-2 hasta culminar en el 63-64; es decir: el 1 influencia al 2; el 3 influye al 4; el 5 al 6 y así hasta el 63, que ejerce su paridad con el 64, se llama “Orden de Secuencia” (Plano Micro- cósmico) y no funciona al revés: el 4 no lo hace sobre el 3, etc. Cuando una respuesta está “entreverada” quiere decir que el Signo IMPAR está estrechamente ligado con su PAR, que tiene por delante, por esta razón deberá leerse AMBOS Signos como si fuesen uno sólo y las líneas de cambios deberán tenerse en consideración de la misma forma. Ejemplo: si en el signo 3 nos dio la cuarta línea de cambio, leeremos conjuntamente, como en una situación única, la cuarta línea del signo 4. Repetimos: el número par no influencia al impar. Suelen confundirse los Entreverados con los Emboscados. Un Emboscado tiende a apoderarse de todo Tiempo y Condición, y suplantar así al Principal. Es decir, son situaciones que pueden hacer variar sustancialmente todo lo que implica el Tiempo. El entreverado NO reemplaza ni altera, sino que complementa sin crear una nueva situación. Otros “Signos Entreverados” son resultado de la Matemática Binaria. Líneas entreveradas: cada una de las seis líneas de un Signo se halla enlazada con al menos dos líneas de un Signo diferente. La lectura de las líneas entreveradas se llama “lectura horizontal”, ya que la línea del Hexagrama Principal posee una línea causal y una línea de efecto proveniente de otros Signos, y su lectura no es vertical, como es lo normal en el I Ching, sino que “horizontal”. Las líneas entreveradas se leen cuando en el Principal hay líneas de cambio.

10.- Trigramas Intrínsecos o Nucleares Interiores: también conocidos como “Nucleares”, cumplen un rol de características Macro-cósmicas en el estudio de una realidad concreta. No hay realidad alguna que no tenga una influencia paralela de origen invisible. La Anti-Realidad, descubierta por la Física, no es otra cosa que la realidad Macro-cósmica en relación con lo perceptible de la materia y la razón. Los Trigramas Intrínsecos se extraen del mismo Signo que hemos obtenido: se separan las líneas 2, 3 y 4, y se conforma un Trigrama; luego se separan nuevamente la 3 y la 4 más la 5, y se constituye un segundo Trigrama. Una edición conocida en Chile, y otras tantas en todas partes del mundo, aparte de varias incertezas e invenciones que no se ciñen a los textos originales, afirma que los núcleos deben unirse para extraer un nuevo Hexagrama. Esto no es así ni corresponde al rol de los Trigramas Intrínsecos. Los dos Trigramas se mantienen separados: determinan influencia sobre los Trigramas “externos”, los armonizan, los regulan y representan el factor Macro-cósmico de esa realidad; es decir, la realidad paralela o la Anti-Realidad. Luego, el Trigrama Intrínseco extraído primero debe ser ubicado en su orden Macro-cósmico, en la Rosa de los Vientos, al igual que el segundo. El primero “está abajo”, por lo tanto es el núcleo más cercano al PASADO, el segundo “está arriba”, por lo tanto se acerca al FUTURO. Llevados a su ordenamiento y puestos en movimiento conoceremos CAUSAS y EFECTOS del Tiempo que señaliza el Hexagrama. Además, de estos núcleos, entre otras operaciones, se extraen Signos Entreverados y tendencias Macro-cósmicas.

11.- Errores a evitar:

Realizar consultas apresuradas y sin concentración. Realizar consultas banales que pueden ser discernidas por sí misma. Hacer las mismas preguntas varias veces. Intentar obtener la respuesta que se desea y no aceptar la respuesta que nos ha entregado la Sabiduría. Jugar con el I Ching como si fuese una entretención adivinatoria. Creer que se conoce el I Ching por saber extraer un Hexagrama. Intentar “interpretar” o “intuir las escrituras”: el I Ching es CIENCIA de Sabiduría y debe ESTUDIARSE, MEDITARSE Y DISCERNIR basándose en las 16 Leyes y las 8 Virtudes, sobre todo tomando como pilar fundamental la COHERENCIA y la OBEDIENCIA que exige la Sabiduría VIVA de esta Maestría Divina. Por último, se acudirá al I Ching solamente cuando lo determine el Tiempo señalizado en una consulta de DIAGNOSTICOS.

Extracto de Libro Tratado I CHING – El Canon de las Mutaciones – “El Séptimo Tiempo”


nov 15 2013

El I Ching: ¿Para qué?

Un instrumento sagrado como el Libro de las Mutaciones no puede ser degradado de su condición original, a saber: ‘los Santos y Sabios hicieron el Libro de los Cambios para ayudar a los Hombres a ascender al Camino Medio, más arriba del Hombre Común, inmediatamente debajo de los dioses’

Y no los Hombres inventaron este medio: ‘los dioses entregaron a Fu-shi la Ley del Cielo y la Ley de la Tierra, y números y símbolos éste los escribió en huesos y cueros con tinta perenne’. Más adelante será el sabio Wu-wen quién confeccionará bajo su mandato /1010 a.C/ el primer ordenamientos de estos escritos divinos que ayudarían al Hombre Común a elevarse a una calidad humana superior, en grado de relacionarse con el Divino Creador.

No es un ‘modo chino’, o ‘cultura o filosofía de los chinos antiguos’: es la relación de los Santos y Sabios con el Dios de los Hombres y de los Ángeles. Porque Dios no divide al Hombre por cultura o filosofía: todo aquello que Dios entrega al Hombre, sin importar el lugar, es para toda la humanidad. Por ende: el I Ching es herencia para todo Hombre, y no es ‘un libro chino’, sino un Medio de Sabiduría para todo Ser que quiera romper su condición común y elevarse al Camino Medio para desde allí relacionarse con el Dios Creador.

No hay contradicción entre este Libro sagrado y la sagrada Biblia. Son de la misma fuente y poseen un fondo común. Mientras la Biblia (y nos referimos a lo que el cristianismo reconoce como Antiguo Testamento) nos da Testimonio de la Relación con Dios del Hombre de Israel; en el Nuevo Testamento (Evangelios) podemos recibir el Testimonio del Cristo en Jesús y la apertura del Nuevo Tiempo. Ahora bien, cuando Richard Wilhelm, el misionero adventista alemán, entró en contacto con el archivero del rey que le permitió la transcripción de los antiguos escritos de los Sabios y Santos, pudo comprobar que la mitad de estos archivos estaban catalogados como ‘viejos’ y la otra mitad como ‘vigentes’. Es decir, existía una especie de ‘viejo testamento’ y ‘nuevo testamento’. Curiosamente entre lo ‘viejo’ se hallaban una serie de versos de guerra y modos de combates e historia de posesiones y confrontaciones…muy similares al antiguo testamento israelita. En efecto, los hechiceros Fang-shi, enemigos acérrimos de los Sacerdotes del Jade de Las Alturas, accedieron a parte de estos antiguos tratados y extrajeron su propio ‘Libro sagrado’.

Ahora bien, el I Ching que hoy tenemos en nuestras manos, gracias a la labor del adventista alemán,  corresponde a Lo Nuevo y Vigente. Y al decir esto estamos hablando de aquello que estos Sabios y Santos preveían para el futuro de los Hombres: la urgencia de ascender hacia el Camino Medio para escapar de la trampa mundana que aferra y encarcela al Ser a su condición ‘común’.

El Hombre no puede relacionarse con Dios desde su fangosa realidad de pasiones, necesidades y expectativas mundanas. Debe ascender a un estado espiritual que le permita entender a Dios, de otro modo nunca escuchará al Dios de los Cielos, sino al dios de los abismos. Esa es la misión del I Ching y de los Ángeles de Paz que actúan por este medio. No se colocan cuan divinidades, ni reemplazan a Dios: conducen al Hombre a un estado de transformación que les permite Ver, Oír y Relacionarse con el Dios de los Hombres y de los Ángeles. Ese es su rol.

Ni un ‘oráculo adivinatorio’, menos una ‘mancia hechicera’; no reemplaza a otros Libros de Dios, y no se opone a la Biblia y menos a los Evangelios. Tampoco es un juego, ni un método para usar en banalidades mundanas.

El I Ching no exige fe, ni coloca condiciones: es Sabiduría. Pero no es sabiduría común, sino Sabiduría al servicio del Plan de Dios. Por lo mismo, de ser abusado, tarde o temprano acallará sus respuestas y cesará en sus consejos. C.G.Jung decía que nos encontrábamos ante ‘un libro vivo’. Herman Hesse advertía que este Libro puede cambiar la vida de un Hombre. Wilhelm sostuvo al final de su vida que en el I Ching había hallado las claves de Dios para entender y vivir La Biblia.

Por mi parte: le debo a este santo instrumento el estar vivo en la carne aún hoy, y sobre todo le debo el haber conducido mi vida espiritual hasta el Cristo Vivo, al cual el Oráculo llamó: El Gran Príncipe de Luz, y alabó con tantas palabras inspiradas como jamás he visto y leído hasta hoy.

Ahora, la amplitud y misericordia no es ‘deber’ de quienes ya hemos conocido el Camino Medio y ya nos hallamos unidos a Dios en un convenio sacerdotal, sino de quienes deben asumir que siendo personas religiosas o creyentes intentan entender lo de Dios desde sus trincheras de barro y dirimen lo divino desde la psiquis del humano, y establecen leyes desde la mente, y alzan religiones según requerimientos mundanos. A éstos les debe alcanzar La Misericordia: de otro modo nunca entenderán cómo alguien, y ahora muchos, han podido alcanzar al Cristo Vivo sin pasar por el cristianismo y la religión, y han visto a Cristo cara a cara gracias a la guía de estos Santos y Sabios. Es necesario que se acepte que la realidad espiritual no es religión: sino vivencia del Espíritu. Y el Padre es Espíritu.

Ricardo Andreé

oct 7 2013

Las 8 Virtudes

LAS 8 VIRTUDES Y SU EXPRESIÓN EN EL LIBRO DE LAS MUTACIONES

Amor:

Signo 1, “El Creativo”; signo 2, “El Receptivo”; signo 14, “La Posesión de lo Grande”; signo 31, “La Influencia”; signo 32 “Lo que dura en el tiempo”; signo 37 “La Familia”; signo 50, “La Marmita”; signo 59 “La Disolución”; signo 64 “Después de la consumación”.

Justicia:

Signo 1, “El Creativo”; signo 6, “El Litigio”; signo 7, “El Ejército”; signo 14, “La Posesión de lo Grande”; signo 18 “Lo enmendado echado a perder”; signo 21, “La Mordedura Tajante”; signo 38, “La Contraposición”; signo 41 “La Merma”; signo 42, “El Aumento”; signo 43, “El Desbordamiento o La Irrupción”; signo 63, “Antes de las Consumación”.

Verdad:

Signo 6, “El Litigio”; signo 10, “La Pisada o el porte”; signo 12, “El Estancamiento”; signo 17, “Seguir la huella”; signo 19 “El acercamiento”; signo 22, “La Gracia”; signo 24, “El Retorno”; signo 27 “La Nutrición”; signo 33, “La Retirada”; signo 36, “El Entenebrecimiento de la Luz”; signo 39, “El Impedimento”; signo 43, “El Desbordamiento”; signo 46 “La Subida”; signo 47, “La Desazón”; signo 60, “La Delimitación”; signo 61 “La Verdad Interior”.

Compasión (Misericordia):

Signo 2, “Lo Receptivo”; signo 4, “La Necedad Juvenil”; signo 5, “La Espera”; signo 9, “La Fuerza domesticadora de lo pequeño”; signo 18 “Lo enmendado echado a perder en pasado”; signo 30, “Lo Adherente”; signo 48, “El Pozo”; signo 50 “La Marmita”; signo 52, “El Aquietamiento”; signo 58, “Lo Sereno o quietud interior”; signo 59, “La Disolución”.

Inocencia (Bondad):

Signo 2, “Lo Receptivo”; signo 8, “La Solidaridad”; signo 11, “La Paz”; signo 15, “La Modestia”; signo 16 “El Fervor”; signo 25, “La Inocencia”; signo 26, “La Fuerza domesticadora de lo grande”; signo 31 “El Influjo”; signo 35, “El Progreso”; signo 39, “El Impedimento”; signo 41, “La Merma”; signo 42, “El Aumento”; signo 48 “El Pozo”; signo 53, “El Desarrollo gradual”.

Solidaridad (Comunidad):

Signo 4, “La Necedad Juvenil”; signo 7, “El Ejército”; signo 8, “La Solidaridad”; signo 11, “La Paz”; signo 13, “La Unión entre los Hombres”; signo 16, “El Fervor”; signo 26 “La Fuerza domesticadora de lo grande”; signo 45, “La Recolección”; signo 48, “El Pozo”; signo 50, “La Marmita”; signo 53, “El desarrollo gradual”; signo 59 “La Disolución”.

Humildad (Modestia):

Signo 1, “Lo Creativo”; signo 2, “Lo Receptivo”; signo 4, “La Necedad Juvenil”; signo 5, “La Espera”; signo 9, “La Fuerza domesticadora de lo pequeño”; signo 10 “El Porte”; signo 14, “La Potencia de lo grande”; signo 15, “La Humildad”; signo 17 “Seguir la huella”; signo 19, “El Acercamiento”; signo 20, “La Contemplación”; signo 22, “La Gracia”; signo 31, “El Influjo”; signo 33, “La Retirada”; signo 40 “La Liberación”.

Rectitud:

Signo 1, “Lo Creativo”; signo 2, “Lo Receptivo”; signo 3, “La Dificultad inicial”; signo 4, “La Necedad Juvenil”; signo 5, “La Espera”; signo 10 “El Porte”; signo 13, “La unión entre los Hombres”; signo 15, “La Humildad”; signo 18 “Lo enmendado en lo echado a perder en el pasado”; signo 21, “La Mordedura Tajante”; signo 25, “La Inocencia”; signo 27, “La Nutrición”; signo 28 “La Preponderancia de lo grande o la ruptura”; 29, “Lo Abismal”; signo 30, “Lo Adherente”; signo 34, “La Potencia grande”; signo 37, “El clan o la familia”; signo 38, “La Contraposición”; signo 43 “El Desbordamiento”; signo 44, “Ir al encuentro”;signo 47, “La Desazón”; signo 49, “La Revolución”; signo 51, “Lo Suscitativo”; signo 52, “El Aquietamiento”; signo 54 “La muchacha que va a casarse o la concubina”; signo 55, “La Plenitud”; signo 57, “Lo Penetrante”; signo 62, “La Preponderancia de lo pequeño”; signo 63, “Antes de la consumación”; signo 64, “Después de la consumación”.

La Rectitud posee un “camino óctuple“:

1) Rectos Pensamientos (1, Lo Creativo; 2, Lo Receptivo)

2) Rectas Palabras (10, El Porte; 16, El Fervor; 25, La Inocencia; 26, La Fuerza Domesticadora de lo Grande; 27, La Nutrición; 30, Lo Adherente; 31, El Influjo).

3) Rectos Principios y Valores (8, La Solidaridad; 13, La Comunidad; 14, La Posesión de lo Grande; 25, La Inocencia; 61, La Verdad Interior).

4) Recta Coherencia y Congruencia (4, La Necedad Juvenil; 15, La Humildad; 60, La Restricción; 62, La Preponderancia de lo Pequeño).

5) Recta Perseverancia y Disciplina (7, El Ejercito; 10, El Porte; 14, La Posesión de lo Grande; 25, La Inocencia; 26, La Fuerza Domesticadora de lo Grande; 31, El Influjo; 32, La Duración; 33, La Retirada; 34, El Poder de lo Grande; 37, El Clan; 41, La Merma; 42 El Aumento; 49, La Revolución; 51, Lo Suscitativo; 52, El Aquietamiento; 53, La Evolución; 57, Lo Suave; 58, Lo Sereno).

6) Recta Oración (14, la Posesión de lo Grande; 45, la Reunión; 50, la Marmita; 51, lo Suscitativo)

7) Recta Contemplación (19, El Acercamiento; 20, La Contemplación)

8) Recta Meditación (11, La Paz; 20, La Contemplación; 52, La Quietud)

 

Extracto de Libro Tratado I CHING – El Canon de las Mutaciones – “El Séptimo Tiempo”

Las Ocho Virtudes

Recomiendo una lectura detenida y en discernimiento de este tema en la parte introductoria del libro “111 escalones al Cielo”. Para una profundidad mayor, es aconsejable acudir siempre al Libro de Sabiduría, el I Ching, ya que es ahí en donde estas Virtudes encuentran su génesis y cumplen un rol central en la doctrina moral de los Maestros de la Antigua Enseñanza. Y para quienes realmente amen la buena causa del Cielo, valdrá el esfuerzo si se procede indagar estas Virtudes bajo la luz del evangelio, y seguramente el Libro “Ara: 64 reflexiones ante el Altar de Cristo” les aportará algunos elementos clarificadores.
Aquí se mencionan las Ocho Virtudes
a) bajo el prisma moral, ligado a lo Noble y Bueno; y
b) bajo la visión Espiritual.

AMOR:

a) es leal; fiel; tolerante; sincero; honesto; paciente; sacrificado; servicial; comprensivo; claro; firme; constructivo; participativo; silencioso cuando debe; crítico con mesura y buenos consejos; con sentido de compañerismo; cultiva la amistad; nunca rompe los secretos de la intimidad; respetuoso de las diferencias; buen apoyo en la independencia y labor del otro; sabe perdonar, sabe pedir perdón; siempre ofrece una posibilidad para enmendar; sustenta todo en la confianza.
b) es creer en Dios y el Reino; orar para vivirlo; meditar para conocerlo; escrutar para comprenderlo; discernir para obedecerlo. Hacer y Ser lo que Dios y su Reino han designado.

HUMILDAD:

a) es firmeza; es modestia; es saber escuchar; saber aprender; ser auto-crítico; no enjuiciar; hablar lo necesario; saber usar las palabras; de principios sólidos; de asentados valores; es coherente siempre; rechaza la fama mundana; no participa de las modas; no gusta figurar; no busca ni piensa en el poder; en el poder y la fama es modesto, justo y un buen guía; ejerce el mando con justicia y ecuanimidad; busca el silencio; ama la paz; no quiere riquezas; está contento con lo que Es y tiene; en la riqueza es dadivoso; en la pobreza es sereno.
b) es vaciarse de los sentidos; retirarse de lo mundano; escrutar y discernir cada paso de acuerdo a la Voluntad de Dios; entrega la vida a Dios; renuncia al Yo; carece de ego.

LA SOLIDARIDAD

a) es amistad; participación; unidad; comunidad en la diversidad; compartir; entregar; recibir con agradecimiento; hacer sin esperar nada a cambio; trabajar con desinterés; retirarse una vez hecha la obra; nunca sentirse dueño de la propia obra; pensar en el bien de los demás; sentido de equipo; valor de lo colectivo.
b) es poner por obra la fe en Dios; hacer lo que Dios designa y no lo que uno cree; trabajar en la Obra espiritual con Amor y Humildad; usar correctamente los Dones.

LA VERDAD

a) es atenerse siempre a la realidad y a los hechos; saber distinguir lo objetivo de lo subjetivo; sentido de Justicia; hacer lo que se Es; Ser lo que se dice; manifestar con mesura lo que se piensa; crear confianza y fomentarla; poseer memoria histórica; hablar sin tapujos ni contorsiones; usar palabras precisas y claras; cumplir con las promesas; enseñar sólo aquello que es profundo y arraigado; no aparenta; aborrece la mentira, el engaño y la omisión; no tolera ser engañado; no participa de la mentira, engaño u omisiones de otros; no calcula; no tiene segundas intenciones; se atiene a las consecuencias de la verdad.
b) es vivir a y en Dios; conocer y respetar las leyes de Dios, las leyes del universo, las leyes de la naturaleza y las leyes del Hombre; vivir al Reino como Verdad Absoluta y fuente de toda Verdad.

LA MISERICORDIA

a) es compasión; es aceptación del otro sin prejuicios; es sentir los móviles del otro; colocarse en el lugar del que es distinto; sacrificar lo propio en aras de causas que no entregarán beneficios tangibles o personales; es tolerancia en la diversidad; es amplitud de criterios; no enjuiciar; criticar con espíritu constructivo y con apego irrestricto a la Verdad, la Humildad y el Amor; es caridad; es dedicación y esfuerzo en bien del necesitado; es práctica de vocación.
b) es sentir en carne propia, cuerpo y alma, la Voluntad de Dios; es asumir el dolor de los demás en uno mismo; es pedir a Dios la visión de Dios; es usar Dones que benefician a muchos y menguan a quien los posee; es la compasión por los incrédulos y los violentos.

LA INOCENCIA

a) es no intencionalidad; es pureza; transparencia; coherencia; congruencia; es capacidad de sentirse feliz con lo que se tiene y se Es; es optimista; ante un problema busca silenciosamente la solución; no plantea un problema sin una posible solución; no calcula ni mide los efectos de la verdad; está siempre dispuesta a corregirse; no se apega por causas del ego; no esconde sus emociones; perdona de corazón; es confiable; no se altera por perdidas materiales; no se toma a pecho las ganancias; aprecia lo bueno de los demás; declara lo malo en los demás; es espontánea; gusta de las cosas simples; ama la naturaleza y los animales; posee una innata condición para la maternidad o paternidad; aborrece lo que es poco claro, alambicado, oscuro o con secretos e intenciones poco claras.
b) es la entrega a Dios sin cuestionamientos de ninguna especie; es la pureza de alma y la disponibilidad a purificarse siempre; es Amar a Dios como una criatura ama a su madre y/o padre; es aborrecer el pecado; es renunciar a todo amor en el mundo para vivir plenamente el Amor de Dios.

LA JUSTICIA

a) es Paz; es ánimo y mentalidad de Paz; es Paz en el corazón; es ecuanimidad; es mesura; es ductilidad; es sentido de realidad; es La Moral; es corrección; es recomposición; es arrepentimiento; es buscar el centro; es no poseer prejuicios; es Armonía; es aplicar leyes objetivas; es castigar ejemplarmente a los transgresores; es No Matar; es aliviar las cargas del que sufre; es cargar sobre quien corresponde el peso que se ha colocado sobre quien no corresponde; nunca es violenta, aborrece la violencia; acoge al que sufre; resguarda al que es perseguido por causa de justicia; es repartir riqueza y abundancia y no acumular; es libertad; es el derecho propio en relación justa con el derecho de los otros; es liberación de causas viejas y del pasado; es no volver sobre lo que ya fue sancionado; es amnistía y rehabilitación; es oportunidad de volver a nacer y recomenzar.
b) es perdonar, pedir perdón y colocarse ante los Juicios de Dios; es arrepentirse ante el Reino y disponerse a obedecer las leyes de Dios; es aceptar la Obra y el lugar de la Obra designada por el Reino; es no hacer Mal, ni mezclarse con el Mal, sino que hacer el Bien y actuar en aras del Bien en todo y para todos; es hacer convenios y alianzas con Dios y cumplirlas cabalmente; es nunca cuestionar la Justicia y Sentencias de Dios.

LA RECTITUD

Es la aplicación de las otros siete Virtudes en forma cabal y correcta. Se llega a esta Virtud como consecuencia de justa aplicación de las otros siete Virtudes. Posee un “Sendero Óctuple”, y éste es:
1. Rectos Pensamientos;
2. Rectas Palabras;
3. Rectos Principios y Valores;
4. Recta Coherencia y Congruencia;
5. Recta Perseverancia y Disciplina;
6. Recta Contemplación;
7. Recta Oración;
8. Recta Meditación.
El Primer Sendero está unido a la Virtud del Amor; el Segundo se halla mancomunado con la Virtud de la Humildad; el Tercer Sendero es uno con la Virtud de la Solidaridad; el Cuarto se aplica en la Virtud de la Verdad; el Quinto Sendero se aplica con la Virtud de la Justicia; el Sexto Sendero es conducido por la Virtud de La Inocencia; el Séptimo Sendero se transita por la Virtud de la Misericordia; el Octavo Sendero se logra en Rectitud plena.
Las Ocho Virtudes conducen a la Sabiduría -al Camino Medio- cuando son recorridas plenamente según lo que se describe bajo la características ). Estas Ocho Virtudes conducen a la Santidad -al Camino del Cielo- si en una vida se vive según lo descrito en la letra b). Llegar a la Rectitud y al Octavo Sendero, habiendo aplicado lo que se menciona en la a) y la b)… es la Perfección – Hacerse Uno con el Tao -

Las Ocho Virtudes se activan ante la realidad, los movimientos, la acción, los hechos, los acontecimientos, los eventos, los pensamientos y el andar por la vida. No muestran su valor y no educan en la abstracción del análisis o del estudio fuera de lo anterior. Es un espejo en el cual contemplar y reflejar lo vivido cada día. Es un eco de lo realizado y es un punto de juicio sobre sí mismo.
El adepto coloca su vida cotidiana, cada día, cada tres días, o cada siete días, y desde el pensamiento, pasando por el sentimiento y llegando a la acción y sus efectos se auto- retrata en las Virtudes y se escruta bajo la luz de éstas.
Cuando el adepto ha progresado, la vida y las Virtudes son como una voz en la conciencia, la cual corrige en el acto aquello que se contrapone a su luminosidad.
Cuando el adepto y la Virtud no logran diferenciarse y él mismo es una enseñanza de Virtud… ya no es un adepto, sino que Un Maestro.


abr 29 2013

La Humildad: madre de la Sabiduría

Mientras registraba, con la valiosa ayuda de mi hijo Elías, los videos con enseñanza sobre el I Ching, revisaba lo mucho que se dice, y aquello que se sube en internet, precisamente sobre esta milenaria sabiduría. Inevitable fue la comparación con la secuela de ponencias y litigios que en mayor envergadura se da en el mundo cristiano. Y me recordaba las polémicas interpretativas sobre los Sutras del Buda que llegaban a los bastonazos entre sectas del budismo japonés. De golpe me encuentro con la noticia de los atentados, con más de 200 muertos, que Chiitas y Suníes se provocan entre sí para dirimir sus diferencias en Irak.

De estas diferencias en las interpretaciones, cuando el ego y la vanidad mueve al corazón de quienes enceguecen en sus posturas, se llega a la ofensa, a la descalificación, a la burla, al desprestigio del otro, y hasta la confrontación física… y a la guerra.

Las ‘guerras religiosas’ no son ‘religiosas’ sino, como toda violencia sectaria, es simplemente guerra. Y la guerra comienza desde el simple epíteto ofensivo hacia quién no concuerda con ‘nuestra verdad’.

Desde los antiguos tiempos, en India, en China, en la Mesopotamia, en nuestra América se ha enseñado que el Hombre sensato  llega a la Sabiduría de Dios solamente cuando se funde con la creación y asciende en Espíritu a la Paz del Reino. Y es ‘reino’ porque es pleno.  Y Lao Tse lo coloca en términos drásticos, pero necesario: ‘para alcanzar el tao el Hombre debe vomitar todo conocimiento’. Ya el Buda enseña: ‘La enseñanza no entra en un vaso lleno, ni en una copa sucia…es necesario vaciar al ser y purifícalo para recibir la enseñanza’ Y el Cristo toma a un niño y les dice a los adultos: ‘quién no sea como él no entrará al Reino de Dios’. La inocencia, el vacío, la purificación son imprescindibles para llegar a la Sabiduría del Cielo.

Los Santos y Sabios pusieron en práctica esta condición fundamental: primero se elevaron al Camino Medio, y luego enseñaron a los Hombres. Y lo que enseñaron a los demás era y fue aquello que ellos habían vivido. Nadie puede enseñar lo que no ha vivido. Nadie puede mostrar caminos que no hayan sido experimentados y recorridos por la propia vivencia. Nadie puede creer en lo que nunca ha sentido, vivido y comprendido. La fe de la esperanza es un punto de partida. La Certeza de la Fe se logra con Vida y con experiencia espiritual viva y tangible en el Ser.

¿Sabes de lo que opinas? ¿Has vivido lo que afirmas y defiendes? ¿Has recorrido el camino de lo que ahora enseñas?

Con la cultura del antiguo pensamiento  griego y el desarrollo del ‘racionalismo’ y la sacro santa ‘lógica’… y el avance de la religión de la ciencia y la fe hecha materialismo filosófico…  fuimos racionalizando y aterrizando lo divino y lo espiritual al punto de hacerlo ideología o un montón de creencias personales sustentadas solamente por la afirmación golpeada y la imposición que dicta el ego y los propios intereses, muchas veces muy alejados de toda virtud real.  Así se potencian las religiones y sus estructuras políticas de poder. Así  en pequeño, pero no menos violentos, el mundo se sacia de pensadores y sabedores que en nombre de la libertad de pensamiento y creencia van encarcelando la Enseñanza original de profetas, maestros, santos y sabios… y dioses.

Conversaba con un joven que en el paseo del borde costero en Iquique una vez me abordó con Biblia en mano: cuando le pregunté ¿Cuánto de esto has vivido? Me contestó: ‘nada, porque si viviera algo de esto no estaría aquí’ Y yo le repliqué ¿Y cómo puedes enseñar y predicar algo que nunca has vivido? Y él me dijo: ‘Por fe’. Y parafraseando un pasaje de los evangelios le contesté: ¿tú fe daría orden a este mar para que se retire y lo haría? Y él contestó: ‘eso sería provocar y desafiar a Dios? Y yo le contesté: ‘ nada de lo que Cristo enseña y que debemos hacer, como Él Hizo, es una afrenta a Dios, sino justamente lo contrario…no hacer lo que Cristo nos enseña que hacer y vivir es desafiar la Voluntad de Dios?

Lo mismo sucedió con alguien que enseñaba I Ching, y al verificar que su contenido no se ceñía a la Antigua Enseñanza le envié un correo preguntándole cuál era la Fuente de su entrega; y él me respondió que en treinta años de práctica, como terapeuta, había entendido el uso del I Ching, y había sacado sus propias conclusiones. Y le respondí: ¿has puesto tus argumentos y temas ante el Oráculo para que Santos y Sabios califiquen lo que enseñas? Y nunca recibí respuesta.

Con el I Ching tenemos una oportunidad: que sea el mismo Oráculo quién nos califique, corrija, guie o impida. Todo quién enseña algo de I Ching debe ser aprobado, guiado y orientado por el mismo I Ching. Y todo quién reciba enseñanza debe consultar al Oráculo sobre quién enseña y pedir calificación de lo que recibe. Lo mismo sucede con las ediciones que hablan o enseñan algo del  I Ching: deben ser puestos bajo  el diagnóstico del propio Oráculo.

Así como el cristiano debe VIVIR en Coherencia con el Evangelio, con la Virtud de la Enseñanza del sermón del Monte, y con la práctica espiritual que Cristo señala… y no siguiendo interpretaciones de otros Hombres, ni imposiciones institucionales, ni liderazgos mundanos que ‘aterrizan’ lo divino y espiritual a las cosas del mundo para usar a Dios para propósitos nada santos, nada virtuosos, nada sabios… Así, del mismo modo un budista debe meditar como el Buda enseña. La clave está en siempre ir a la Fuente, y tratándose de cosas espirituales, se debe aplicar Espíritu, no mente artificial, no conocimiento intelectual, no ideas preconcebidas y menos ego y vanidad.

El Camino Medio que Santos y Sabios proponen no es una quimera; tampoco es una senda para ‘elegidos’; no es algo que deba interpretarse, ni es una vía que cada uno debe amoldar a sus conveniencias. Es un Camino que posee su Medio y su Forma, su Contenido y su Vivencia. Los Trigramas son en realidad Umbrales a una vida en el macrocosmos que constituye la  Vida Superior que rige y gobierna nuestra existencia en este microcosmos. No son ‘Trigramas’ sino Llaves que ubicadas en forma espiritual en nuestro Cuerpo nos transportan, literalmente, a nuestro Ser Superior, sin los límites y restricciones de la mente artificial o la emocionalidad terrenal y de la Carne.

El Camino Medio es una REALIDAD que ensancha, amplia y universaliza la Conciencia de la persona. No la enajena o extravía, sino que la centra ya no en el Yo, sino en el Tao, en Dios. Y entonces, y solo entonces el Hombre puede dirimir y discernir las leyes del Cielo y entender qué es realmente coherente con la realidad Macro y qué no lo es.

Es el Camino de la Humildad: porque para llegar al Camino Medio el Hombre renuncia a todo lo que cree y sabe, y se despoja del ego y de las propias expectativas mundanas, y  desecha condicionantes  y todo tipo de negociación que pretenda garantizar su control y su propia idea de Si Mismo. ‘Aceptaré lo que viva, lo que vea y lo oiga’.  ‘Quién tenga ojos, vea: quién tenga oídos, oiga’

Discutir, polemizar y entrar en litigios y odiosidades por cuestiones espirituales, por Sabiduría,  es necedad y contrario a la Paz que todo Ser Espiritual requiere como agua para su cuerpo.

Este servidor de la Madre Sabiduría no tiene problema para ser escrutado e indagado por medio del sabio Oráculo. Y todo lo que enseño puede y DEBE ser colocado bajo calificación del mismo Oráculo.

No me cansaré de llamar a quienes usan el I Ching a que lo hagan con sumo respeto, que no jueguen con sus formas, y que no inventen contenidos.  Lao tse nos advierte: ‘no juegues con los dioses…te destrozarán’.

Los Santos y Sabios, y su forma y medio:  el I Ching, no son una religión, ni reemplazan a Dios, ni a Cristo, o al Buda. No.  Wilhelm nunca dejó de ser cristiano. Hay taoístas que usan el sagrado oráculo y sus vías espirituales, y hay taoístas que no lo consideran. Hay budistas mahayanicos en China que tienen al I Ching como parte de su práctica meditativa; y los hay que lo rechazan por tratarse de un libro de carácter confucionista.  Hubo en la historia un Mao tse tung que usó el Oráculo al igual que su enemigo Chiang Kai-shek. Ha habido físicos que han hallado en las fórmulas del I Ching  magistrales enunciaciones  para la teoría de la física cuántica; y hay quienes deprecian este libro por tratarse de algo similar a la superstición.  Sin embargo en donde nunca ha existido contradicción es entre los matemáticos: jamás nadie ha hecho tan intrincada tabla binaria sin poseer una máquina que lo ayude, como un computador, sino que es sí misma una computadora sin necesidad de aparato.

Un matemático, docente universitario en  Milán, me explicaba en los años 80, algo que en ese entonces no entendí: que en realidad el I Ching es la ecuación de la vida en el universo, aplicable a la Tierra y al Hombre, como un ADN que descifra con precisión el aspecto bajo el cual se coloque.  Él decía que puede funcionar en lo más banal hasta en lo más complicado y desconocido, y esto porque lo banal es un aspecto efímero de algo trascendente.  Con el tiempo, y en la medida que esta forma binaria fue siendo familiar y posible de usar, fui comprobando aquello que este matemático experto me dijo en Italia hace más de treinta años atrás. Desde entonces he llegado a la certeza de que para usar correctamente este sistema se debe entrar… no en el conocimiento de las matemáticas… sino en el movimiento…  en el movimiento… de la fórmula ya ordenada y estructurada del sistema binario que el mismo Fu Shi estableció en los orígenes de este  Sentido.  Es como hablar con Dios; mejor dicho: es un Arca divina que permite dialogar y entender con quién no es humano pero que sí quiere que los Hombres lo entendamos.


mar 20 2013

Tiempos

Tiempo:

Se llama “Tiempo” en el I Ching a una serie de connotaciones. Un Signo es un Tiempo y comprende el estado de la situación (objeto), el tiempo cósmico en que se mueve (Regencia), el tiempo calendario que lo rige, la condición del Sujeto, la calificación del Objeto, las Tendencias, las Causas, el Hacer, el Comprender, el entorno, etc.

El Tiempo calendario es lo medible de acuerdo a las estaciones del año. La medición exacta, incluso con horario, existe y es manejada por el Sabio (en este trabajo se menciona el sistema de tiempo en detalles).

El Tiempo cósmico es atemporal y no es medible. La condición o situación que señala un Hexagrama son: el Objeto del mismo, el Sujeto (consultante); el tiempo calendario; las tendencias; los Entreverados; los Emboscados; las posiciones particulares (líneas de cambios) y su relación con los Regentes; causas (que preceden al Hexagrama); otros movimientos probables etc.

Los tres puntos básicos de un “Tiempo” son: Sujeto, Objeto y ubicación del Tiempo calendario (si está presente, en pasado o con tendencias hacia lo futuro). Ahora, el Tiempo como concepto más amplio, pertenece a una de las esencias de las 16 leyes: a saber, Existencia, No-existencia; movimiento, transformación; espacio, Tiempo.

El Tiempo tiende a lo Atemporal y no gira sobre sí mismo, como creemos los humanos al concebir el tiempo como una repetición de fenómenos. Esto explica porque lo Micro-cósmico gira en forma ascendente hacia lo Macro-cósmico. Esto se llama “Movimiento Retrógrado” y es vital en el buen uso de la “Rosa de los Vientos” (Orden de los Cielos). El espacio de un Tiempo es un reflejo, un efecto tardío. Por esto el libro dice: “cuando los hechos suceden, ya todo ha sido consumado en lo Macro-cósmico”.

Extracto de Libro Tratado I CHING – El Canon de las Mutaciones – “El Séptimo Tiempo”


mar 18 2013

Cómo Santo y Sabios llegaron a Lo Alto

Lo que vale en un Hombre debe ser aquello que tiene Valor para Dios

- a propósito de religiones, instituciones y verdades de este mundo-

Entre tanto ruido religioso, mundano, político, y también personal envuelto en lo emocional, en lo laboral, en relaciones familiares, además del griterío interior que nos satura de ideas, sensaciones, deseos, expectativas, pensamientos, frustraciones, secretos, sueños y pesadillas… y la eterna lucha del ego con los Yo que se sobreponen cada ciertas experiencias…perdemos, extraviamos la esencia del haber nacido Hombres comunes y deber morir cuan Hombres Sabios.

Tanto discurrir sobre dogmas, religiones y modos de fomentar la fe…o de sí creer en algo divino y sobre natural…o simplemente vivir de acuerdo a lo que uno ve, toca, siente y cree… y esto con el fin de incorporarnos a una pertenecía que otros hallan en la política, en lo social o en algún recoveco mayor o menor inventado por el andar del Mundo.

Al final, agotados, cansados y fijos en el mismo punto de partida, habiendo probado mucho o aferrando lealtades acérrimas…moriremos. Y unos esperan ser recibidos por su familia ya fenecida, otros creen que será como apagar un aparato que ya no sirve, y muchos esperan las penas del infierno o los cielos abiertos. Que hayas estado tres veces en la plaza san Pedro vitoreando a tu Papa, o hicieras la peregrinación a la Meca, o por los Caminos de Santiago de Compostela, o te hayas roto las rodillas en la procesión de una virgen ataviada, o por muchas mandas pagadas por favores recibidos…igual habrás fallado a la regla de oro que toda santidad ha proclamado sin cesar desde siempre con el fin de que el Hombre de este Mundo logre superar su calidad primaria y suba, ascienda, a la condición que le dignifique ante su Creador.

Si fundiésemos todos los libros sagrados escritos realmente por Manos santas, y testimonio y enseñanza,  venidas de Lo Alto y proclamadas desde el Espíritu, seguramente su condensación dejaría algo similar al Sermón de la Montaña.

La superioridad del Hombre descrita por Krisna, las Virtudes enseñadas por el Buda, la Sabiduría de los ancestros originarios de Nuestra América, la Sabiduría de Zoroastro y de los escritos Hebreos…y el sostén vital de Vida de los Sabios de la Antigua China se repiten cuan gong de campanadas siderales en el Sermón de la Montaña  que el Cristo nos deja cuan desafío de coherencia y grandeza.

Los Hombre podemos ser buenos y eficientes en muchos aspectos y terrenos, o aparentar ser santos y pulcros, o creer que somos bazofia despreciable porque nada destacado y sobresaliente logramos…o sentirnos dueños de la verdad porque nos respalda la institucionalidad de algún estamento famoso o culturalmente arraigado. Pero todo aquello es una gran falacia, un engaño lamentable, porque si no alcanzamos Sabiduría tal y como el resumen espiritual de toda enseñanza superior nos lo indica y señala… no dejamos de ser simples seres carnales engreídos y además  ilusionados por falsas luces del Mundo,  y enceguecidos en Espíritu.

La Sabiduría reconoce al Amor como al Padre de toda Virtud. Y la Virtud en términos espirituales es y debe ser una vivencia, una experiencia  espiritual, un estado consciente alcanzado por reflexión, meditación, comprensión y acción…práctica de vida aplicada a cada aspecto de la propia existencia.

Cuando decimos ‘Verdad’ no podemos referirnos a la Verdad Absoluta, porque eso es Dios. Para el Hombre la Verdad es y debe ser Interior. Es decir, la verdad externa sin un mundo interno de convicciones probadas, de coherencia, de congruencia, de idea, pensamientos y espiritualidad similar e idéntica a la acción externa…no es verdad. Eso es lo que Cristo llamó fuerte y claro ‘Hipocresía’.

Una Virtud lo es solamente si el acto externo corresponde y se corresponde con un mundo interior de donde emana esta acción y modo de actuar. Y si es ‘Verdad Interior’ no podrá transar su coherencia con realidades externas que se opongan a ésta, ni podrá medirse según conveniencias, y menos puede estar sujeta a omisiones y silencios, incluso negaciones, por temor a los efectos que tenga esta Verdad en los demás, o por la consecuencia que esta coherencia arrastraría a la persona.

El Mal que carcome al Hombre y al Mundo es la mentira. Todos mienten. La gran política se basa en el arte de saber mentir. La gran religión se sustenta en su capacidad de adaptar su verdad a la mentira del mundo. El Hombre en su cotidianidad debe mentir al menos una vez al día para no hundirse en el torbellino mundano. Y la mayor mentira es la que el Ser se hace a Sí Mismo: los auto-engaños van conformando una galaxia de polvo imaginario que brilla como la verdad del sujeto. La peor mentira es la más común: la Omisión.  La mentira es la coraza de los cobardes.

Entonces el Amor que nos induce Dios y sus santos y sabios es la base de la Verdad que nos mide y medirá como personas. No el amor de las pasiones, de los bajos instintos, de los celos, de la posesión y la enfermedad del desquicio y sujeción. No ‘los deseos’, no ‘la dependencia’, no ‘la necesidad’. El Amor del cual nos habla la Sabiduría de Lo Alto es un estado de entrega, creatividad, que se logra primero desechando de Uno Mismo todo aquello que no es amor: posesión, deseos, manipulación, celos, mentiras y engaños, adulterio, violencia y sometimiento, dependencia, intereses pre concebidos… odio y venganza (que para muchos es el mismo amor bajo otra forma de demostrarlo).

Para llegar al Amor que el Creador nos impele es necesario entrar en la Virtud de la Humildad.  La Humildad es la madre de todo logro superior.  Una Virtud no es aparente, o se muestra necesariamente  en lo externo: un vestido roto, unos zapatos viejos, un acto distinto y menos protocolar realizado por alguien de rango gubernamental…  puede ser un modo de hacer política, pero está lejos de la Humildad como Virtud. La pobreza de cosas materiales no es perentoriamente  la Humildad que trasciende, puede ser un efecto, nunca una causa, y sería un efecto si la Humildad es Virtud que se Vive desde el Interior de la persona. La Humildad requiere vencer al ego. Vencerse a Sí Mismo es la gran Victoria del Hombre Sabio. El desapego y la no dependencia de cosas materiales no obligan a la pobreza y la suciedad, o falta de higiene, y menos al desprecio de lo necesario para vivir en dignidad: Pablo, el Apóstol, lo aclara en forma magistral: Cuando mucho tengas haz y vive como si nada tuvieses; y si nada posees vive y camina como si todo abundara.  Porque la esencia del desapego y no dependencia es no hacer caso de aquello que abunda y seguir siendo lo que Uno Es, y no lamentarse por lo que no se tiene, y seguir siendo lo que Uno Es. Y Cristo pone un énfasis en un punto vital de la Humildad en cuanto desapego y no dependencia: dar gracias a Dios por lo que se tiene porque es una prueba de buen manejo y administración, y dar gracias por lo que no se tiene, porque es prueba de buena aceptación y confianza en Dios.

El ego es la sombra de la persona que se mira al espejo…dice La Sabiduría. La Humildad obliga a asumir dones, capacidades y talentos…incluso riquezas…no cuan instrumento del ego para dominio de otros o triunfos mundanos efímeros que nunca llevaremos a la muerte ni trascenderán luego de la muerte del cuerpo; más bien, aquello que somos en nuestra integridad debe basarse en un plan, para un objeto de vida, que el sujeto debe descubrir y poner por obra. La Humildad suprema consiste en ir en pos de esa respuesta, de dicho plan, para poner por obra exactamente aquello que da razón y sentido a este paso temporal por una existencia tan limitada en tiempo y espacio. El ego conspira en contra de esta clave fundamental: conforma un mundo propio pleno de triunfos y derrotas subjetivas,  y sostiene al Hombre en un universo inexistente y pequeño, pero que la víctima asume como enorme y vital. De esto habla Cristo cuando dice que muchos vendrán en su Día alegando que han hecho esto y lo otro, incluso a su nombre, portentos y milagros, pero Él les dirá ‘Atrás hacedores de maldad’ porque quién no ponga por Obra el designio del Padre no entrará al Reino. Es decir, nadie en este mundo puede hacer o poner por obra según su ego, sus intenciones, sino que es Sabio preguntarse ¿Para Qué? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde? Y asumiendo aquello que Se Es y se está dispuesto a descubrir en Uno Mismo, con Humildad, entregarse al designio que viene escrito en todo Espíritu de Hombre. Los santos y sabios descubrieron que para entrar en la Humildad es menester la Inocencia. Ser como niños para entrar al Reino de la Virtud.

La Humildad es Ser lo que Uno ES. Para llegar a este fondo sabio y sagrado que todo humano posee se requiere Misericordia.

La tercera Virtud Fundamental es La Misericordia. La Misericordia no juzga; no considera enemigos a sus iguales; al bueno lo considera importante y amigo de aprendizaje,  al malo lo asume como maestro y de él aprende; siempre se pone en el lugar del otro. La amplitud de visión, la mirada macro, o ‘ver con los ojos de Dios’ es la vista natural de la Misericordia. Sin Misericordia no hay Paz verdadera, ni Justicia real, ni posibilidad de Unión con otros (comunidad, solidaridad). Los Juicios de la Misericordia no son juicios humanos comunes: porque si por Misericordia ante el que sufre se insta al que ocasiona el mal que cambie, cese su martirio, y advierte los efectos de su acción…no está alzando juicio común, sino que ejerce Misericordia también para con el déspota, al cual llama a la propia salvación. Y al criticar al mentiroso, al apostata, al engañador, y desnudar su falacia, no está enjuiciando en forma común, sino que desnuda una mentira y un error, una aberración o un mal justamente para que en la Verdad el autor se haga libre, corrija y abandone su perdición. En los juicios de Misericordia no hay condena, sino salvación.

La idea mundana de que el Humilde es aquel bonachón que se viste con harapos y tiene actitud de no-pensante…como la falsa idea de que la Misericordia es sinónimo de limosna, de actos benefactores, y que Dios DEBE ser siempre de una eterna misericordia al modo y concepción humana…son estereotipos que no se corresponden a la Virtud Espiritual. Cuando Cristo echa a los mercaderes del templo tuvo gran misericordia por lo sagrado del Padre Dios. La Misericordia de Dios pertenece a Dios, y el Hombre no puede colocar esta Pertenencia Divina sobre su persona como si fuese una camisa que debe adaptarse a toda circunstancia. Lo primero que induce La Misericordia es a entender a Dios, pensar desde el Espíritu y ver la realidad por los ojos del Creador. Así, y solamente así los sabios y santos adquirieron el Don de la Misericordia.

Estas tres Virtudes cardinales son cabezas de toda otra Virtud: la Fe, la Verdad, la Justicia…La Inocencia.

La Meditación, la Oración, la soledad en retiro del mundo y cercano a la naturaleza, las reflexiones críticas, la lectura de textos que enseñan Sabiduría y declaran Santidad…el Discernimiento… el Arrepentimiento, el Perdón…los propósitos de superación…los Compromisos con Dios… la aplicación de metodologías y medios de Sabiduría y Santidad… toda  esta buena y sana práctica Espiritual debe tener por objetivo llegar a vivir y experimentar, e integrar, las Tres Virtudes Fundamentales.

Entonces entenderemos que las enseñanzas del corazón del Buda, y el Sermón de la Montaña del Cristo Dios no son una quimera o un ideal inalcanzable, y menos temática para filosofía inservible. Y comprenderemos como los antiguos santos y sabios lograron alcanzar al Reino: por la Madre Sabiduría y por el Camino de Virtud.

Cristo nos propone en el Sermón de la Montaña el mismo Camino de Coherencia que los santos y sabios en todo tiempo han asumido como la única forma de llegar a la Trascendencia Espiritual.

Si asumimos el contenido del Sermón, y lo hacemos NUESTRO CAMINO: entraremos de inmediato en el primer conflicto: que con las formas y conocimientos que se nos entregan en las religiones y prácticas de culto no logramos nunca despegar, ni acercarnos…por mucho esfuerzo humano e intelectual que pongamos…a la grandeza y belleza que Cristo nos describe. Porque la religión, y sus iglesias, los cultos y sus asambleas, no están hechas para hacer del Hombre un Ser Espiritual que ponga por Obra el designio del Padre Creador. Son estructuras del Mundo para que el Hombre crea en un dios adaptable, con representación humana y con presencia en edificados; encierran a dios en un libro y lo citan a plena conveniencia; inventan festividades variadas, imágenes milagrosas, procesiones masivas, fanfarreas y danzas…folklore…cultura…creencias…supersticiones…Pero jamás indicarán al Hombre el Camino para llegar a Dios.

El Sermón de la Montaña es una invitación a la Coherencia, a la Verdad de Dios en el Hombre, a la Sabiduría, a la Santidad que no se mide por cánones humanos sino por Vivencia Espiritual. Y en esta declaración magistral del Cristo Sabio se resume el Camino Antiguo que todo Ser honesto y de Fe ha debido, desde siempre, adoptar como propio para alcanzar la Verdadera Vida.

Las Ocho Virtudes de los santos y sabios de la antigüedad, y el Sermón de la Montaña del Cristo Santo, son la misma horma cuyo producto final es el Hombre Superior de los antiguos, o el Hombre Obediente a Dios del CristoJesús.

¿Cómo medir lo justo de lo falaz, y distinguir lo verdadero? Por aplicación espiritual de la Virtud. Antes de alegar doctrinas, o reivindicar iglesias, y forjar esperanzas en hombres, o creer en encarnaciones, o buscar la palabra de Dios…preguntemos ¿qué Virtud buscas en tu Vivencia Espiritual? ¿Qué Virtud has vivido en tu entrega Espiritual? Y si eres cristiano: ¿Has vivido en Espíritu, en práctica espiritual, la Paz, el desapego del dinero, la Obediencia, la Justicia, el Amor, la Misericordia, la Humildad…que Cristo induce a vivir para ser llamados Sus Discípulos? Y si escucháramos un Sí…entonces que aquel que sí declara haber vivido el Sermón del Monte y las Virtudes que no nos hable de dogmas, ni de varones que fomentan esperanzas de  cambios religiosos, o de iglesias verdaderas…sino que nos enseñe la Práctica de la Fe para llegar también nosotros  a vivir la Virtud que nos hará Hombres Superiores y logrados en Espíritu.

Porque quién vive en Espíritu la Virtud que es Camino hacia Dios, no guardará su tesoro debajo de la cama, ni esconderá su luz, sino que enseñará y entregará con Sabiduría aquello que ya adquirió. Y lo que realmente se logra en Espíritu remece los espíritus, y rápidamente conduce a vivencias que transforman desde el interno, y siempre primero desde el interior.

Si Dios es Espíritu, y el Espíritu en el Hombre (no el Alma, no la mente, no la Carne…menos lo del Mundo)…el Espíritu en el Hombre… es Dios, es la Semejanza de Dios en el Hombre…el Espíritu…entonces no hay nada más que el Camino Espiritual, la Vivencia espiritual, la verdad espiritual…y lo espiritual tiene por llaves que abren puertas a la Virtud del Amor, de la Humildad y de la Misericordia.

El Cristo que se alcanza al vivir las Virtudes… vividas en Espíritu… es un Dios Vivo, con Voz, con Voluntad y Gobernante de un Reino real y tangible.

Nunca se ha tratado de religiones, de iglesias o de libros…siempre ha sido un Combate Espiritual para vencer lo Carnal y Mundano y elevarse hasta la verdadera Vida…porque el Reino de Dios no es de este Mundo.

Al Padre se Ora en Espíritu, porque Él Es Espíritu.

Los Hombres somos Espirituales antes que carnales…Espíritus antes que Carne…Espíritus después de la Carne. Sin vivir nuestro Espíritu y sin Ser Nosotros nuestro Propio Espíritu, nunca lograremos la Vida que nunca más enfrentará a la muerte.


mar 16 2013

Las tres monedas

Tres Monedas:

Aquello calificado como “cara” tendrá el rol de Positivo; al “sello” le entregamos la connotación de Negativo. Se realiza una pregunta, ojalá escrita, y se procede a buscar la respuesta mediante el lanzamiento de las Tres Monedas. Se tienen entre las dos manos y se repite la pregunta. Con la mano izquierda se dejan caer las tres monedas juntas sobre una superficie plana, ojalá cubierta por un paño de color oro. Así la misma operación se realizará seis veces, para extraer las seis líneas. Dos Positivos y un Negativo, da como resultado una línea Negativa, es decir, una línea partida o discontinua.Dos Negativos y un Positivo, da como línea un factor Positivo, es decir, una línea entera. Tres Negativos, señala una línea Negativa EN CAMBIO, EN MOVIMIENTO y se dibuja como discontinua con una “x” al medio. Tres Positivos, señala una línea CAMBIANTE, EN MOVIMIENTO y se dibuja como una recta sin interrupción y entre medio se coloca un redondel, un pequeño círculo.

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1 . L a s  T r e s  M o n e d a s

Si no se tienen las tres monedas originales, se elegirán tres iguales que se destinarán solamente para el uso de las consultas. A la “cara” se le designa el rol de Yang (positivo); al “sello” el de Yin (negativo).Como bien ha quedado establecido en el Libro de las Mutaciones, las monedas nos entregan las siguientesposibilidades:

Dos Yin + un Yang = (dos sellos + una cara) = línea entera ( ——— )

Dos Yang + un Yin = (dos caras + un sello) = línea partida ( —-  —- )

Aquí tenemos las líneas inmóviles, nuevas o jóvenes. Estas nacen del equilibrio entre Positivo y Negativoque nos da cada una de las fórmulas: si 2 positivos (Yang) y 1 negativo (Yin) están en el primer tiempo (primera línea), su resultado equilibrado es Yin, o sea línea partida, quedando de este modo 2 positivos y 2 negativos. Lo mismo sucede en la segunda posibilidad. El equilibrio se establece por sí sólo, no requiriendo otra operación. Es decir, la línea entera siempre es Yang y la partida siempre es Yin. Las líneas nacen de abajo y van hacia arriba.

En el caso del Yang Grande o Viejo y del Yin Grande o Viejo es distinto, a saber: tres Yang (3 caras) otres Yin (3 sellos) conforman situaciones de neto desequilibrio. La exacerbación de uno de los dos elementos rompe completamente la armonía Yin-Yang. Cuando esto sucede el tiempo se pone en movimiento para generar su contrario.

3 Yang = línea entera ( ) = línea partida ( —-  —- )

3 Yin = línea partida ( ) = línea entera ( ——— )

Primero toma razón de su calidad de Yang o Yin, luego traspasa el valor a su contrario. Sin embargo, esta operación no está aún terminada pues hasta aquí perdura el desequilibrio entre positivos y negativos:3 Yang = Yang = Yin; o 3 Yin = Yin = Yang. La sumatoria siempre es favorable a un sólo elemento.Entonces se aplica la regla que estipula la Ley del Gran Fundamento (o del Yin-Yang) “cuando el Yang se expande el Yin se contrae; lo que se concentra se refuerza, de este modo calidad y cantidad se armonizan”.”Cuando el núcleo envejece, se agranda, y uno de los dos elementos predomina siendo razón de muerte.Cuando esto sucede el ciclo que se cierra contiene los gérmenes del nuevo inicio, por esto lo positivo se convierte en negativo, y viceversa, conservando las células jóvenes, constituyendo un nuevo tiempo.”

En tiempos operacionales esto es: una línea vieja (cuyo símbolo es 0 para el Yang y X para el Yin) se convierte en su contrario y ella se potencia con las líneas nuevas dando vida a un nuevo Hexagrama. Así el equilibrio ha sido establecido.

ejemplo

Extracto de Libro Tratado I CHING – El Canon de las Mutaciones – “El Séptimo Tiempo”


ene 13 2013

La Enseñanza que debe Transformar

-A Modo de Testimonio personal-

Era 10 de abril de 1991 y culminaba mi primera lección en calidad de ‘profesor’  de I Ching en Buenos Aires. Ese mismo día en la noche regresaba a Chile para quedarme y aceptar esta tierra de antiguos reinos desconocidos como a Mi Lugar de Revelación.  Vine a encontrar una montaña que desde hacía más de un año perseguía mis sueños e insistía anteponerse en mis visiones. Recordaba, entonces-  y lo hago aún- el día en que Pilar Volmer, una amiga colombiana que nunca olvidé, me entregó mi primer libro ‘serio’ de I Ching: ‘Aquí tienes a Tu maestro’- dijo. Era un día de otoño, en Fiésole, arribita de Florencia, en aquella casita acogedora que hacía parte de una gran mansión de familia escandinava cuyas cenizas de sus antiguos dueños descansaban en un claro del amplio terreno, en donde íbamos a meditar ante un buda que protegía dos lápidas escritas en idioma que no entendíamos. Allí medité ése día, y una hoja seca marrón y lustrosa cayó suave en mis manos, como depositándose con cariño y sumisión.

Al volver me esperaba mi primer libro de I Ching: grande, hermoso, de cubierta roja y letras chinas en dorado. Nunca pude hallar el árbol de donde partió y se desprendió aquella hoja que guardé en mi bello I Ching. Tenía 26 años. A los 22 años comencé a relacionarme con este Camino que nos Cambia la Vida. Cuatro años después ya tenía este magnífico regalo de los santos y sabios, traído hasta mis manos por una entrañable y vital amiga. Pasarían Diez años, y mucha, raudales, de agua de vida por los puentes de mi existencia, hasta ese otro salto esencial que significó el encuentro, obviamente no casual, con aquel abogado de Locarno y sus amigos viejos y expertos de Basilea, los cuales abrieron ante mi ignorancia toda la vertiente de la Madre Sabiduría.

Pasé por los infiernos, visité los abismos del odio, de la muerte y del principado cainita. Si en 1973 conté como en un rosario a mis amigos y amigas muertos…ahora volvía  desgranar cuenta cuentas para saber quiénes fenecían día a día: fue entre mis 33 y 36 años. Y si antes salí traumado, perplejo y atónito ante la barbarie de la violencia…ahora un asco profundo, visceral y definitivo me apartaba del olor de los muertos y de la sangre que vi y toqué en más de una ocasión. En mi caída, que duró hasta los 38 años, tuve solamente a los Sabios y Santos hablándome cada día, orientándome, dándome explicaciones y sembrando en mi muerte la esperanza de la vida nueva. Dejé de ‘consultar el I Ching’ y pasé a Dialogar con los Santos y Sabios de la Madre Sabiduría. Medité según lo que me enseñaran los ancianos de Basilea…y conocí en conciencia y en  lo concreto a los Ocho Maestros Vivos que Guían este Camino Medio.

Por mucho mis 40 años de edad fueron exactamente la Liberación que en el I Ching podemos leer bajo el signo con ese número. Desde entonces cuento el año desde su comienzo, y no desde cuando se celebra el cumpleaños, que es cuando ya se vivió. Así, hoy tengo 59 años y meses, pero esos meses corresponden a hechos que se están desarrollando en el curso de mis 60 años. Cuando ‘cumpla’ 60 años YA los habré vividos, y comenzaré mis 61: La Verdad Interior.

Algo más de Veinte años enseñando,  y casi 38 años de práctica vívida y constante, con el I Ching, inevitablemente me colocan ante un inquietud que someto al escrutinio de los Santos y Sabios; porque nadie enseña I Ching según su modo y manera, y si eso se hiciere sería una insensatez y una contradicción: porque si el I Ching habla, determina y diagnóstica, entonces el mismo i Ching debe definir aquello que enseñamos, y debemos obedecer a sus reservas, exhortaciones y consejos, de otro modo terminamos enseñando lo propio y lo del ego, y nunca, jamás Sabiduría.

Con el Budismo y mis dos instancias monacales aprendí la disciplina, la constancia y sobre todo la obediencia. Estos principios los he aplicado con el I Ching y nunca haría algo con el I Ching sin consultarlo antes y adecuarme a sus Oráculos. La soberbia de enseñar un supuesto I Ching que nunca tiene en cuenta al Libro Vivo y sus Oráculos es una seria incongruencia.

Justamente por eso, en su momento detuve las Consultas Personales, debido a que Santos y Sabios me llamaban a detener una práctica que ayudó a miles de personas, y que por lo mismo me costó entender por qué debía terminar con algo que tanto me había hecho crecer y a tantas personas levantó de sus abismos. Y ahora, durante todo este año 2012, los Sabios y Santos han sido reiterativos en presentar ante mí sendos  Oráculos que me llaman a cambiar el Sentido de la Enseñanza. También tuve dificultades para deshacerme de compromisos y talleres ya concertados, hasta que en noviembre debí romper con toda agenda debido a advertencias claras y definitivas con respecto a este tema.  Obedecer es mérito de buen Discípulo; ser severo y claro es Don del Maestro. Y si el maestro habla claro y fuerte, el Discípulo debe ser claro y severo en su Obediencia.

Los Tiempos que se abren a partir de este 21 del 12 del 2012, no lo que culmina, porque eso muere y lo muerto no trasciende, sino aquello que se abre y entrega Vida, lo que viene, está pululante de Cambios, Saltos, Crisis y Mutaciones. Entre los años 2017 y 2019, por ejemplo,  el Globo terráqueo  vivirá la mayor crisis climática de la que el Hombre pueda tener memoria.  El planeta cambiará su fisonomía. El Hombre del Mundo no cambiará, ni ahora, ni nunca. El único Ser Humano que cambia es aquel que NO ES del Mundo y estando en el Mundo no Pertenece a Su Orden.

Nos introducimos en una franja de Tiempo en donde la frontera entre la Fe y lo Tangible se esfumarán, y eso provocará la hecatombe de las religiones, las cuales se sostienen en la separación de la Fe con la realidad del Mundo, y la fe para cosas del Mundo.  Y esto quiere decir que aquello que viene del Cosmos, aquello que sucede con el clima, y eso que pasa con el Hombre, y lo concreto de la vida mundana, y lo que pertenece a Dios…se unificará en una realidad condensada en la cual nada estará separado y todo hará parte de la misma existencia. Eso quiere decir que una opción define todas las opciones. Una creencia determina todo el cuerpo de creencias. Una prioridad enriela todo qué hacer de la persona. Dios no estará ajeno a cómo hago, y lo que siento no podrá ser diferente de aquello que hago, y todo deberá funcionar en coherencia con aquello en lo cual creo, y al final eso seré en Mi integridad.  En otras palabras: el cambio que está por entrar desmonta la mentira, anula las separaciones ficticias y desnuda la realidad y la muestra en su real portento y trascendencia. Eso será terrible para muchos, y una bendición para otros.

Pero esto posee una connotación desconocida y que de verdad hace que todo sea diferente: nuestra percepción y relación con el Cosmos. El punto de quiebre de toda idea y filosofía humana será destrozada desde el Cosmos. La fe religiosa actual quedará cuan ignorancia de ciegos no solamente espirituales sino que de la realidad concreta.

Hablamos de algo que no ha sucedido y podemos imaginarlo como queramos: pero se nos advierte no caer en tal ejercicio de ficción porque NADA será como imaginamos, y no podemos imaginar lo que será en verdad.

Con esta Visión de Futuro (porque el I Ching es una ‘máquina del tiempo’ que nos lleva no a predecir o inventar futuro, sino a conocerlo en sus pormenores tangibles y espirituales)   los Santos y Sabios nos advierten que la Enseñanza debe colocarse al servicio del Hombre que viene, y no debe nadie intentar servirse del I Ching para anclar a los Hombres a sus propósitos nimios  y antiguos…porque lo de hoy YA es antiguo ante lo que viene. En modo que todo Ser MODESTO, HUMILDE, Virtuoso, debe colocarse bajo Sentencia de los Santos y Sabios con respecto a lo que enseña…de otro modo serán desmentidos por el mismo Oráculo y deberán justificar la osadía de falsear el Sentido de la Madre Sabiduría.  Es Respeto y Amor por este noble y santo Instrumento el colocarse bajo su Oráculo para recibir en Humildad las correcciones, y las nuevas miradas que debemos obtener para SERVIR al Propósito del reino celeste.

Respondo a una demanda-sobre el Cristo que declaro como mi Fe personal-  que es recurrente, y que en algunos casos es hecha con fobia sectaria: Cristo es el Dios que los Santos y Sabios me mostraron al llegar al Camino Medio. No conozco al Cristo de las religiones, no lo descubrí en un libro. Viviendo el Camino Medio tuve conciencia del Cristo que es Dios y que es Ley de Vida, y que los Santos y Sabios alaban con regocijo y exultación llamándolo ‘El Gran Príncipe’ y ‘El Hijo del Eterno’… y con frases y palabras que podemos hallar en el signo 51 del i Ching, el cual habla del Cristo… aún antes de que encarnara en Jesús. Y con esto contesto a la majadera demanda ¿qué tiene que ver…cómo se une…lo de Cristo con el I Ching? Y es necia la pregunta porque habiendo dado tantas veces respuesta y explayándome sobre el tema en mis Blog y en el tiempo… seguir insistiendo sin antes investigar, averiguar, leer, es de flojos, y eso hace que la pregunta que se repite sea insidiosa. Dios es Uno y es Absoluto: todo lo sabio, lo santo y lo que conduce a la Paz es de su reino. Los Hombres separan lo de Dios para reinar sobre los Hombres y apoderarse de Dios mismo. Por eso insistir en separaciones antojadizas, buscando resquicios dogmaticos para condenar a los infiernos a quienes no piensan como la propia iglesia ordena,  y asegurar la propia creencia como la única válida… es, a este punto del largo Camino, cosa  de necios  y de holgazanes.

También esto hace parte del futuro: Personas íntegras que unen en lugar de separar, universalizan en vez de empequeñecer, amplían y OPTAN en lugar de encerrarse, de encriptarse o vagar por la ambivalencia de los hipócritas. Pues lo que viene ya, y que Sabios y Santos avisan con Urgencia, requiere OPCION, Claridad y saber ESTAR y SER de una Unidad Coherente que nos haga realmente PERSONAS, y ya nunca más ovejas sin conciencia. Lo del Espíritu debe nacer, crecer y revelarse por ESPIRITU.

Consulten con el I Ching, y escuchen la Voz fuerte de los Santos y Sabios.


sep 30 2012

Las Varillas

Varillas:

Se usan varillas delgadas; pueden ser útiles las que habitualmente vienen destinadas para pinchar alimentos. Se les corta la punta y se dejan de una medida que no sobrepase los dos o tres dedos por sobre y debajo del puño cerrado. Se tiñen de amarillo o rojas oscuras.

varillas

Se usan 50 varillas. Una se separa y se coloca enfrente en posición horizontal, sobre un paño color oro.

Las 49 varillas que quedan en el puño de la mano izquierda se posan sobre el paño y se separan, al azar, en dos grupos: uno a la derecha y el otro a la izquierda. Del grupo de la derecha se toma UNA varilla y se coloca entre el dedo meñique y el anular de la mano izquierda. Del grupo de la izquierda se cuentan y separan las varillas de cuatro en cuatro hasta que queden 4 o menos varillas. Esas últimas, 4 o menos, se sacan y se colocan entre los dedos medios de la misma mano izquierda. Luego, del grupo de la derecha se extraen otras 4, o menos varillas, mediante el mismo procedimiento: separándolas de cuatro en cuatro.

La primera varilla del grupo de la derecha, la cantidad del grupo de la izquierda y la cantidad del grupo de la derecha, se juntan y se dejan aparte, en posición vertical, como pilar de la varilla solitaria en posición horizontal; luego, se juntan las restantes -todas, menos las separadas- y se vuelve a realizar la misma operación. Eso dará un nuevo grupo que se colocará al lado en forma vertical. Se procederá a juntar las restantes y nuevamente se llevará a cabo la misma operación para extraer un tercer grupo, el tercer pilar.

Los tres pilares verticales, los tres grupos extraídos, se cuentan y suman; esa cantidad se anota ordenadamente, en el mismo sentido como fue apareciendo. Una vez anotada la cantidad de cada montón (pilar) y su totalidad (suma), se procede a juntar TODAS las varillas MENOS la horizontal (la 50) y se realiza la misma operación para conformar otros tres grupos o pilares.

En cada tres Pilares tenemos Una Suma, ese resultado se convierte en Línea. Para obtener Seis Líneas debemos realizar 18 operaciones.

L a s   V a r i l l a s

Como ya se ha expuesto con anterioridad, el modo señalizado en el capítulo IX (sobre el oráculo), párrafo 3, del Libro de Wilhelm, es el que se ciñe correctamente a la metodología de los cálculos con las varillas.

Las 50 varillas deberán ser redondas, de un largo que sobresalga de la mano hacia arriba y hacia abajo cuando se empuñan; ojalá de madera santa como la Artemisa o el Canelo. Hay otras maderas nobles que se conocen sólo en algunas zonas o países.

Siguiendo las indicaciones de las escrituras se apartará una varilla cuyo símbolo representa al UNO que determina todas las cosas (las diez mil cosas, según el I CHING). Las 49 restantes quedan de esta manera sujetas a los tiempos derivados de 7 (7×7=49), las que en 18 movimientos determinarán los 6 tiempos de un signo.

Se efectúan 4 movimientos, a saber: división de las varillas en dos grupos; separación de la varilla del montón de la derecha que se coloca entre el anular y el meñique de la mano izquierda; recuento de 4 en 4 del grupo que ha quedado a la izquierda hasta llegar a 4 o menos; misma operación en el montón de la derecha. Con estos cuatro movimientos, separando en base a 4, se obtiene un primer grupo; repitiendo 3 veces la misma operación, se obtendrán 3 montones; la suma de éstos grupos dará la primera línea. Recogiendo el total de 49 varillas se repetirá la misma operación para obtener las otras 5 líneas. La suma de los montoncitos que se obtendrán será de: 4, 5, 8 o 9. Estos resultados se anotarán en el orden en que aparecen.

Una vez culminado el proceso de 18 movimientos, o sea, de las 6 líneas, se transforman las sumas en valores: en este caso los valores son 2 y 3. Los números 4 y 5 corresponden al valor 3; 8 y 9 corresponden al valor 2. A este propósito, en la introducción, “sobre la consultación del oráculo” del texto de Wilhelm, existen dos incoherencias que todo lector atento podrá notar: la primera de ellas ya está tratada en el “análisis del material” en páginas anteriores de este mismo trabajo y tiene relación con el supuesto “número supernumerario”; ahora bien, en la explicación de los movimientos, en el segundo de éstos, de acuerdo al texto, los resultados podrían ser 6, 8 ó 4. Sin embargo, la cifra de 6 no está estipulada. Esto no se explica y el punto se deja en la nebulosa. En efecto, la práctica enseña que la cifra 6 es posible, aunque sí muy rara. Generalmente se da en el segundo movimiento, es decir: 1+2+3=6 (traducción italiana, página 59).

Teniendo en cuenta que los números tienen dos funciones, a saber: Las Cifras (8, 9, 4, 5) que nos darán los EFECTOS; los Valores (2 y 3) cuya sumatoria nos dará los Resultados, y con ello la suma global para identificar las causas… Consignamos pues, excepcionalmente, a la cifra 6 el valor 2 y a la cifra 7 el valor 3.

La suma de los Valores (2 y 3) entregará Resultados de 6, 7, 8 ó 9; correspondiendo el 6 a un Yin Viejo ( — x — ), el 9 a un Yang Viejo ( —o— ), el 7 a un Yang Nuevo y el 8 a un Yin Nuevo. De esta forma obtenemos un Hexagrama único o un Signo Principal y un Signo Tendencial (ver 3 monedas).

Hasta este punto el método usado nos lleva el primer conocimiento de un tiempo Micro-cósmico. Sin embargo, un Tiempo tiene razones causales y tendencias de efectos; para conocer causas y efectos el estudiante recurrirá a la información que ya posee, donde Cifras = Efectos; y Valores+Resultados=Causas. Entregarán un máximo de 4 signos por operación. Por ejemplo, en una consulta el resultado fue el siguiente:

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Extracto de Libro Tratado I CHING – El Canon de las Mutaciones – “El Séptimo Tiempo”


sep 20 2012

Una Gran Armonía de Cuerdas

Aquello que hoy la Física descubre y calcula, y que los Físicos han llamado ‘la teoría de Cuerdas’, los antiguos Sabios y Santos explicaron de esta forma:

‘Hay Cuatro Poderes manifiestos en Uno: el Tao, el Cosmos, la Naturaleza y el Hombre”.

“El Tao posee Cuatro Poderes en Uno: El Tao inasible y eterno que es fuerza Yang y creativa, y es Luz; el Tao oscuro que no posee forma, y sin embargo es la Madre de lo Creado; el Tao Manifiesto que es el Hijo del Eterno Tao y la Madre Oscura; y la Raíz, que es una madeja que todo lo envuelve y cuyos espacios siderales no dejan pasar ni una hoja”.

“El Cosmos posee Cuatro Poderes: el terrible que es Retrogrado y abismal; el Intermedio que alimenta y crea; el Superior que contiene Tiempos y Materias; el Dimensional que viaja y recorre el Cosmos cuan Ley de Mutación inexorable”.

“La Naturaleza comparte cuatro Poderes con el Hombre: el Cielo y su Orden Anterior (macro)- lo invisible-.  El Cielo y su Orden Posterior (Micro)-lo Tangible-.  Los Elementos 4 +1: metal (piedra, minerales); agua – en sus diferentes estados y roles-; fuego (sol); Viento-aire (oxigeno – clima); más: Madera (naturaleza). El  Tiempo: franja temporal y su particularidad terrenal –cadencia natural del Tiempo –ciclos temporales”.

“El Hombre contiene en Sí Mismo cuatro Poderes: su Alma (sentidos- sentimientos –sentir y emociones); su Mente: pensamiento- análisis- comprensión-discernimiento; su Cuerpo (el cual posee cuatro estados: uno bajo y descendente; otro medio y relativo; otro fuerte en voluntad y fuerza; y uno alto y sublime); y su Espíritu (divinidad y trascendencia de otros tres ‘cuerpos’)”

“Estos Cuatro Poderes y sus formas y manifestaciones ascendentes y descendentes están íntimamente relacionadas, no por invasión de espacios y roles, sino por vibraciones e influencias recíprocas.  Los dioses enseñan que el Hombre puede llegar a vibrar en seis cuerdas alargadas que nunca se tocan y sin embargo se entienden y armonizan. A esto se llamó ‘Seis Tiempos’: tres cuerdas inferiores que se relacionan y crean ciertas manifestaciones  que pudieran confundirse con un solo cuerpo y manifestación; y tres cuerdas superiores que nunca se confunden entre sí  y difícilmente podría asumirse como cuerpo único. Cada cuerda posee Yang y Yin: y las seis cambian de yang a yin en una danza que evita que dos yang o dos yin se topen y se repelan. Cuando sucede aquello que se evita: sucede un Salto en la Vibración y todo se recompone bajo una oscilación diferente a la anterior. Sin embargo, para que estos Seis Tiempos o Vibraciones existan y mantengan un orden (armonía) es fundamental la influencia del Orden Macro del Cielo Anterior; es decir: Lo Invisible que permite que lo Micro y tangible funciones y obtenga su propio Orden Creativo”

“El Orden Anterior es primero, es antes, es Origen, es Inicio. Los Sabios y Santos lo llamaban: el Día Eterno. No posee Tiempo, ni temporalidad, y es el anti-orden que garantiza la cadencia y los ciclos Cósmicos, naturales y humanos. En el Orden Anterior todo sucede en un día único, en un estado inmutable y permanente. Su ‘Día’ va de Implosión a Implosión, de Salto a Salto. Los dioses habitan en el Día Eterno, y son llamados ‘los señores de los Días’ pues ‘Saltan’ de un estado a otro sin nunca fenecer. De este Orden Superior emana un filamento que los Antiguos llamaron ‘luz’ pero que no es la luz conocida, sino un ‘estado de luz’ que el Hombre alcanza por su Espíritu. Es el Espíritu el hilo conductor que en su purificación une al Hombre a la eternidad.”

“¿Cómo llegaron los Sabios y Santos a convertirse en dioses? Hay un Ki vital que es Inmutable, es Espíritu, y es como Padre de Lo Creado. Lo Inmutable crea lo inmutable. La materia crea materia.” “¿Cómo convertir la materia del Hombre en una  materia inmutable?  Todo lo que es unido por el Fuego que no quema (Espíritu) y por el Agua que se purifica (Alma) puede llegar a Vibrar con la cuerda de Primer Espíritu. Para lograr esto se requiere que el Hombre pase y viva en un movimiento Retrogrado el Orden propio, el de la Naturaleza, el del Cosmos y el del Tao. A esto los Sabios y Santos llamaron: ‘El Retorno’. Para explicar este ‘Retorno’ enseñaban a sus Discípulos: ‘el Hombre ha sido puesto en este Tiempo y Estado para que aprenda a retornar a sus orígenes; el Hombre no puede ir a ninguna parte, no elije si morir en la carne o no hacerlo; la ilusión es aquella que alza espejismos de metas y satisfacciones, de riquezas y logros, que nunca conducirán a parte alguna, y siempre terminarán, pasarán y desaparecerán…porque él mismo terminará, pasará y desaparecerá. El Hombre Superior es aquel que entiende su fragilidad temporal y se propone permanecer en lo único inmutable; y para vibrar con lo Inmutable es menester alcanzar lo único inmutable que vibra en el Hombre con el Espíritu Eterno: su Espíritu (su Kí). Todo Kí (Espíritu) posee Su Índole: y con eso se entiende que todo Espíritu posee una Voluntad que le es propia, como cada hijo del mismo Padre y misma Madre es diferente entre sí’  ”.

“Para lograr el pleno Retorno y no extraviarse en el Camino, el Andariego debe ser consciente de su calidad de tal: un Ser sin patria en la Tierra y con un hogar en el Cielo Anterior. Sin esta certeza el Hombre se pierde en el primer vericueto que ofrece aparente solazo y reposo, o luminarias que suelen ser falsas y decadentes. Crucial es no mezclarse con los dioses, o en asuntos divinos, aún estando en la Tierra y sujeto al Tiempo; nunca violar la mente con conocimiento sin antes alcanzar La Quietud y entrar en las Ocho Virtudes. La Quietud y las Ocho Virtudes son la madre de Paz que permite abundancia y riqueza espiritual,  y sublime alegría. Primero el Sí Mismo. Y con el Gobierno de Si Mismo entrar en el reinado del Orden Natural, en donde los Sentidos del Hombre se unifican cuan nota de armoniosa música al Sentido de los Elementos. Uno en Si Mismo y Uno con el Sentido de Lo Natural…el Hombre vence por fin lo ficticio, lo artificial. Esto quería decir el Maestro cuando enseñaba a sus discípulos que: ‘hay un oído natural y uno artificial; hay una visión artificial y una natural; hay un entendimiento que viene de la mente artificial y hay una mejor comprensión que solo proviene de la mente natural…’ ”

“Desde la Unión del Sí mismo con el poder de Lo Natural, el Hombre puede elevarse hacia el Tao y debe buscar al Tao haciendo vibrar su esencia y su Origen Espiritual. No se detendrá en el Cosmos, porque el Cosmos pasará por él, vendrá por él, lo hallará a él. El Hombre sabio jamás caerá en las redes del Cosmos, porque es otro Tiempo y Espacio, otra materia y Orden que solamente le conduciría a cambiar ‘Carne por Carne, Tiempo por Tiempo, Ley tangible por ley tangible…’ y no ascenderá, sino que caerá en una realidad cuya vibración destrozará su Ser y anulará su Trascendencia. Al ir en pos del Tao y no abandonar la Vibración de su Kí (Espíritu-Índole) podrá recibir impulso de Lo Dimensional, que es Luz viajante que los Santos y Sabios llamaron ‘el Rescate’ o ‘la Fuerza que arrebata’ pues literalmente ‘arranca’ al viajero espiritual de la atracción del Cosmos y lo traslada hasta las puertas del exterior cósmico”

“Para entender esto que cada Hombre (ser humano) puede lograr si posee perseverancia y humildad, el santo y sabio explica que es el Hombre un instrumento de cuerdas en un universo de instrumentos de cuerdas, y para no enredarse y caer el Ser debe afinar su propia cítara: sus cuerdas no deben estar flojas porque sonará feo y en desarmonía (y atraerá melodías feas y en desarmonías); y no deben hallarse demasiado extendidas porque se romperían (y atraería tensiones y rupturas que siempre serán violentas). Nunca intente el Ser vibrar imitando el sonido de otras cítaras. Cada Índole posee sus notas y melodía. No toca una o dos cuerdas e ignora las otras. Y nunca deja de buscar la armonía del propio instrumento con el coro de Lo Natural. Si alcanza el Hombre su armoniosa melodía podrá congeniar con la armoniosa melodía de otros que suenen según su Índole. Cuando el Ser logra este ensamblaje entiende porque nadie puede posesionar a otro, ni acallar su propia naturaleza: entonces vive el Amor. Las Ocho Virtudes son Ocho Cuerdas que vibra una melodía angelical y celestial. Entonces, cuando el Tao se presenta ante la conciencia de este Ser Logrado no tiene éste Hombre resistencia alguna, porque vibrando y viajando fue vomitando toda idea artificial del Tao, y aprende en su Andar que debe siempre buscar la nota que armonice con su cítara: lo que no vibra bien y no suena hermoso…no es. Lo que sí es de Gracia y de Belleza…Es. Eso entienden los dioses por Belleza y Gracia. Y nadie puede saltar o brincar por encima del Orden: primero el Hombre que asciende en su Vibración y Armonía;  luego su Unión con Lo Natural para despejarse de todo lo artificial;  y entonces, y sólo entonces,  la Decisión de unión con el Tao para no caer en las trampas del Cosmos”

“De todo… de aquello que más debe cuidarse el Hombre que postula a lo Superior de su Ser…es de los Abismos: es un movimiento contrario al Cielo y a la Luz que también se halla intrínseco en el Hombre, y halla alianza de goce en los Vacíos del Cosmos. ‘No hablaré de esto hoy’- dijo el Maestro- ‘pero para que entiendan:  es como una trompeta sonando fuerte en los sentidos;  embriaga al Hombre y lo llena de deseos; acrecienta la sombra del ego y endiosa lo artificial; es estridencia continua que no deja reposar, y aborrece el silencio porque busca hundir al Ser en el bullicio mundanal… O todo lo contrario a tus cuerdas plácidas sonando entre silencios y quietud, entre la paz y el despertar. Todo lo que duerme y adormece… o enloquece y arrebata… callará tu cítara y romperá tu instrumento. Si eso sucede: debes volver a empezar’ ”.

 

-          De ‘La Antigua Enseñanza de Sabios y Santos’ -

 


jun 12 2012

Diagnóstico

EJEMPLO DE ESQUEMA PARA UNA CONSULTA CORRECTA

•· Diagnóstico Global (Tiempo – Situación)

•· Diagnóstico General de aspecto afectivo (Psiquis)

•· Pregunta concreta: (en el mismo terreno)

•· Diagnóstico General de aspecto laboral (mundo externo)

•· Pregunta concreta: (en el mismo terreno)

•· Diagnóstico General sobre aspecto Espiritual (Macrocósmico)

•· Pregunta concreta: (en el mismo terreno)

Y así, establecemos primero el aspecto general y pedimos un diagnóstico que nos entrega el “cómo estamos”, en “dónde nos encontramos”, “bajo qué tiempo calendario”, “bajo qué aspectos psicológicos”, “con qué tendencias”, etc. Luego preguntamos algo mucho más específico que tenga directa relación con el aspecto general en cuestión.

Errores a evitar:

  • Realizar consultas apresuradas y sin concentración.
  • Realizar consultas banales que pueden ser discernidas por sí misma.
  • Hacer las mismas preguntas varias veces.
  • Intentar obtener la respuesta que se desea y no aceptar la respuesta que nos ha entregado la Sabiduría.
  • Jugar con el I Ching como si fuese una entretención adivinatoria.
  • Creer que se conoce el I Ching por saber extraer un Hexagrama.
  • Intentar “interpretar” o “intuir las escrituras”: el I Ching es CIENCIA de Sabiduría y debe ESTUDIARSE,
  • MEDITARSE Y DISCERNIR basándose en las 16 Leyes y las 8 Virtudes, sobre todo tomando como pilar fundamental la COHERENCIA y la OBEDIENCIA que exige la Sabiduría VIVA de esta Maestría Divina.

Por último, se acudirá al I Ching solamente cuando lo determine el Tiempo señalizado en una consulta de DIAGNOSTICOS.


jun 9 2012

Consideraciones

La sola observación del sistema del I Ching nos declara que para alcanzar tal grado de desarrollo en su objetivo, hubo de existir una base estructural que elevara conclusiones mediante metodología, ecuaciones y leyes definidas. El resultado al cual hoy podemos acceder lejos está de ser un producto del azar y menos aún es el efecto de especulaciones e invenciones subjetivas. Si aquello que vemos, leemos y practicamos se halla bien asentado en fórmulas matemáticas, y su lenguaje obedece a leyes previamente estipuladas, mal podríamos  nosotros  deducir, intuir, ingeniar o fantasear maneras, métodos o supuestas conclusiones sin una base que  descanse en las fundamentas de esta Disciplina. Este orden fue bien tenido en consideración por los cultivadores serios y respetuosos de la Antigua Enseñanza, como Confucio (Kung Tse), el cual antes de entrar en el Oráculo practicó y restauró los Ritos y estados espirituales del Maestro  Wu wan. El mismo Richard Wilhelm fue una persona sumamente abnegada en la práctica ritual y espiritual que permite una entrada correcta y sabia a esta metodología tan bien resguardada por los Santos y Sabios desde remotos tiempos. El desarrollo armonioso y certero de los cálculos matemáticos, ya fijados desde Wu wan, incluyendo sus progresos posteriores, permiten que el Discípulo no abuse con  reiteradas demandas  y que las respuestas se desglosen cuan libro abierto a través de los números y los valores de cada Trigrama. Sin embargo, ni Wilhelm ni otros autores menores posteriores incluyeron toda la información necesaria para profundizar el universo que contiene este Umbral que conocemos superficialmente bajo el nombre de ‘I Ching’. Y Wilhelm finalmente publica lo que el mismo Oráculo le autorizó, y aquello que sus colaboradores chinos permitieron. Cuando el alemán ponía en práctica su profundo conocimiento del sistema, en los Círculos de Sabiduría – nos cuenta C.G Yung – sus pronósticos incluso a cuatro o más años al final se cumplían de una manera extraordinaria, casi calcada a sus palabras. Y no es que Wilhelm hacía varias ‘tiradas de monedas’ para analizar la realidad, sino que concluía sus avisos a partir de los resultados de sus cálculos, usando correctamente la Enseñanza de los Antiguos Maestros.

En occidente recibimos un libro ya acabado, con exposición y resultados, pero sin explicación de fondo. Con ese I Ching algunos hallaron vetas filosóficas, otros inventaron semejanzas con horóscopos y otras cábalas; mucha literatura ‘testimonial’ de aquello que el I Ching ha significado en la existencia del autor pulula por el mundo, y esto comprueba el portento indiscutible de este misterio escrito. Desgraciadamente, no poca especulación se ha tejido, de la que advirtió Wilhelm con inusitada firmeza e insistencia;  y enmarañada en este agio ha surgido la comercialización y la farándula de internet que rebaja tan precioso material de Sabiduría a una ‘mancia’ vulgar y muy lejana de su real connotación. Y es por esto que aquellos que respetamos este medio sagrado debemos ser cuidadosos con aquello que enseñamos, incluso en la ‘consulta personal’ o en la indicación básica con el fin de que otros asuman este Camino. Porque es un Camino, no un juego.

La Antigua Enseñanza que aprendí y enseño

En mis viajes y en los 32 años de difusión y enseñanza he encontrado, y sigo hallando, a muchas personas que creen saber ‘todo’ o ‘lo suficiente’ del I Ching. Y he comprobado mil veces que después de asistir al Taller Básico que entrego apoyado estrictamente en la Antigua Enseñanza… todos, indefectiblemente todos quienes creían ‘saber mucho’ o ‘suficiente’ declaran su escaza información real,  y con lo recibido dan un vuelco profundo a su práctica de Sabiduría. ¿Por qué? -no ciertamente por mérito personal- sino porque la Antigua Enseñanza se basa en el Orden  que aplicaron los Sacerdotes del Jade de las Alturas, y posee (1)Cuatro Pilares Fundamentales: 1) Las 8 Leyes del Gran Fundamento; 2) Las 8 Virtudes; 3) El Orden de los Números y sus ecuaciones; 4) Los Movimientos de los Cielos (anterior y posterior)

Estos Cuatro Pilares se desarrollan a (2)Tres niveles de Enseñanza: el vehículo pequeño (o el pequeño carro) y corresponde al nivel de los aprendices o neófitos; el vehículo medio (o carro medio) y reúne a los Nobles (en cuanto es nobleza divina entrar en este Camino) y primeros sacerdotes (hoy podríamos decir: avanzados o en grado de enseñar y guiar a otros); el Gran vehículo (o Carro Mayor) que representa la Instancia de Magos y Sacerdotes (entiéndase: Maestros). Esta división no es antojadiza, sino que comprende prácticas rituales y conocimientos de acuerdo a la realidad del Hombre, el cual asciende por este Camino en forma gradual y en concordancia a sus experiencias y vivencias concretas. Y esta salvedad, no menor, es la que nunca ha permitido conformar una Religión,  transformando esta senda en dogma…porque al tratarse de experiencia personal usando un método que funciona sin el control condicionante de otras personas (La maestría enseña, no posesiona)- y su metodología está hecha para funcionar siempre que se le aplique correctamente- entonces se hace imposible institucionalizar algo que posee intrínseca  libertad. Por lo mismo, el Sacerdocio del Jade de las Alturas nunca fue un estamento público para asuntos comunes, sino que desde sus inicios cumplió roles de Sabiduría y de Poder Espiritual que los reyes usaron para su orientación, y que por cuatrocientos años estuvo en litigio con las dinastía… pero aún en la persecución y el ostracismo  supieron mantener su vigencia espiritual.

El tercer elemento base de la Antigua Enseñanza (a saber: el primero lo constituyen Los Cuatro Pilares Fundamentales; el segundo lo conforman los Tres niveles de Enseñanza – vehículos-) es la distinción de los (3) Cuatro Poderes: el Tao; el Cosmos; La Naturaleza; el Hombre. La misma fórmula, y el idéntico resultado, tienen respuestas diferentes de acuerdo al Poder que es invocado. Bajo el Reino del Tao se encuentran los dioses y los espíritus. Bajo el Gobierno del Cosmos se encuentran las leyes universales. Bajo la Maternidad de la Naturaleza se encuentran Los Elementos. Bajo el Gobierno de la Tierra el Hombre se mueve, vive y crece en tres estamentos: el terrenal (o común); el Medio (o superior); las Alturas (las cuales se dividen en Cielo y Abismos). De este Orden nace el propósito de los dioses que entregaron al Hombre Antiguo estas fórmulas y ecuaciones: que todo Hombre común se alce hasta el Camino Medio; que desde el Camino Medio Discierna a los Poderes de Las Alturas. Esto es muy interesante: la Sabiduría nos enseña que el Hombre no está en grado de saber o de elegir lo divino o a su dios sin llegar él mismo al Camino Medio. Rebajar lo divino a los sentidos del Hombre es una necedad. Es el Hombre quién debe ascender al Camino Medio para desde esa consciencia  Discernir la realidad de La Naturaleza, del Cosmos y del Tao. Y los Sabios tenían muy en cuenta este Orden: primero alcanzar el Camino Medio, luego Discernir (vivir en forma trascendental) a La Naturaleza y Los Elementos; más tarde Discernir la realidad Macro (Cosmos);  y solamente al final del Camino se podía Discernir la realidad de los dioses. Nunca antes. Nunca bajo el conocimiento humano o de acuerdo a la pura y sola necesidad ritual…de la cual los Sabios eran muy cautos. Este mismo respeto se aplica al Orden de las Consultas: si aquello por lo cual se indaga se halla bajo qué Poder. Y las respuestas siempre tendrán en consideración el nivel del camino en el cual se encuentra quién abre este sistema. Las respuestas varían de profundidad, y se hacen más herméticas, cuando el Oráculo asume que el consultante está en condiciones INTERNAS, INTERIORES, ESPIRITUALES…mayores de las que el mismo individuo cree. Y también suele ser ‘provocativamente’ básico y extremadamente  claro con quienes siendo comunes se auto-eligen cuan ‘iluminados’.

El Cuarto criterio aplicado en la Antigua Enseñanza son la (4) Fórmulas Numéricas y sus ecuaciones. Entiéndase: varillas y sus cuatro ecuaciones (también llamadas ‘de 4 en 4’); sistema de Valores (desde el Valor Básico (2 y 3) hasta los Valores de los Trigramas según el Cielo Posterior (conocido como Orden del Rio Lo) y según el Cielo Anterior (llamado ’el Orden de Fu shi); números Yang y números Yin y sistema de números entreverados; números neutros y cifras super numerarias… etc

Este Ordenamiento desglosado en Cuatro aspectos garantiza que el Discípulo entre en armonía y con plena sabiduría con este sistema.

Las monedas son de uso ‘reciente’ y comienzan a tener una usanza común después de los años 1250 debido a que el sistema de varillas (con sus ecuaciones y desarrollos)  seguía siendo secreto, y este modo simple e inmediato permitía un acceso fácil al Oráculo. Pero las monedas no permiten mayores ecuaciones, debido a que sus números no son completos y carecen de la relación entre los Dos Cielos (Ordenes) Con las varillas en cambio, sí podemos acceder  al conjunto de operaciones que nos permiten indagar Pasado y Futuro con certeza meridiana.  Junto con el sistema de monedas se acentúa el abuso en las demandas, y con el exceso de preguntas viene el desorden que no permite entender las respuestas, amén de que el mismo sistema del I Ching simplemente ya no responde, y todo se hace incongruente. Saber preguntar, entonces, y cuándo hacerlo, es lo que los Maestros enseñaron en base a ‘La Medida del Tiempo’. Más tarde aparece un pequeño tratado llamado ‘sistema de diagnósticos’ y contenía la manera de establecer un diálogo claro con el Oráculo.

La Enseñanza DEBE contener estos aspectos, y  quién enseña debe respetar este orden ya establecido por los Santos y Sabios.  De esto hablamos cuando decimos ‘Antigua Enseñanza’, la que no es ‘una enseñanza distinta’ sino que la forma que nos heredaron los Sabios.

En el año 1988 y 1989, por esos hechos de sincronía que no son de voluntad propia, pero que por obediencia uno sigue gracias a la claridad que el I Ching transmite, entré en intensa relación de enseñanza con un grupo de ancianos en  Basilea, muchos de los cuales fueron amigos de Yung, de Herman Hesse y cercanos discípulos de Richard Wilhelm.  Fue la única oportunidad en donde me relacioné con un Sacerdote del Jade de las Alturas: un maestro chino que a la sazón vivía en Hong Kong y. Desde entonces mi vida comenzó a girar hacia un punto desconocido, impensable, al cual me resistí al inicio, pero  fue más fuerte que mi ego y voluntad mental.

Poseer el Sello del Sacerdocio del Jade de las Alturas no me ha hecho la vida fácil. Jamás el Camino Medio ha sido un paraíso. Es una severa responsabilidad de conciencia. El paraíso que nos inventamos de acuerdo a nuestra necesidad  no existe… si no pregúntenlo al I Ching. (Lo que se nos concede de Gracia no es para jactancia y fama, sino para sembrar en otros lo que los Santos y Sabios han sembrado en tu corazón) Y todo deben consultarlo con respeto y previa Meditación con el Oráculo: si esto que lees es cierto y corresponde a la Enseñanza de Sabios y Santos… Si es  cierto y verdad cada uno de los Cuatro aspectos del Orden de la enseñanza…En fin, pregunten siempre si el Oráculo los apoya en la decisión de enseñar o guiar a otros…nunca se tomen esa prerrogativa sin antes tener la clara anuencia del mismo I Ching. Jamás se queden con aquello que ustedes creen que hace parte del  IChing porque otros lo dijeron o escribieron, o uno mismo lo dedujo…siempre coloquen el tema bajo escrutinio acabado del Oráculo.

Pero de sobre manera: indaguen por el Camino Medio, su significado, y cómo cada uno puede llegar a esa altura necesario para recién desde allí…ir en Pos del Eterno Tao.

A Vuestra plena disposición

 


mar 13 2012

Orden de los cielos y tiempo

El Orden Micro-cósmico, también llamado “Orden del Cielo Posterior”, tiene dos ordenamientos conocidos:

  • La Rosa de los Vientos en donde los Trigramas se ordenan en forma regular y circular, y aquel cuyo orden, en relación con los números (Elementos) se llama: Ley del Río Lo. Por su parte, el Orden Macro-cósmico, o también llamado “Orden del Cielo Anterior”, está estructurado según polaridades, y su movimiento retrógrado es muy diverso del modo circular y regular del Orden Micro-cósmico. Mientras que en el Orden Micro-cósmico podemos fijar horas, días, estaciones, puntos cardinales, el año y sus tendencias…en el Orden Macro-cósmico, en cambio, no podemos fijar aspectos tangibles. El Orden Micro-cósmico es la referencia más usada y fácil de manejar, debido a su concepción temporal. Los tiempos se establecen según este orden, en donde los Ocho Trigramas ocupan un punto cardinal, una estación, un conjunto de 45 días y horas, tres horas de un Día… y funcionan como calendario y reloj sobre el cual se puede viajar por el tiempo inmediato y predecir tendencias futuras y adquirir conocimientos del pasado.

Sin embargo, en un estudio más profundo y más lejano en el tiempo, el Cielo Micro-cósmico entra en directa relación con el Orden Macro-cósmico, haciendo imposible avanzar en una indagación sin el buen uso de este misterioso Orden Atemporal.


feb 13 2012

La medida del Tiempo según el I Ching

-un aporte para mejor entender el Tiempo que vivimos -

El asunto de la medición del Tiempo, sea en lo global como en la particular, es un tema que gira entre los adeptos del I Ching, y no pocos estudiosos han ‘inventado’ o ‘propuesto’ fórmulas y cálculos que bajo un análisis más profundo no logran llegar al centro del asunto.

En el trabajo publicado bajo mi autoría (Tratado I Ching: séptimo tiempo) introduje algunos elementos básicos del giro de un año con el propósito de que quienes consultan puedan definir el tiempo inmediato de la respuesta.  El desarrollo de este aspecto en su fondo macro no fue incluido en el citado libro, como tampoco se publicó todo el sistema de cálculo binario: cada capítulo y tema del Tratado en cuestión fue sometido a debidas Consultas ante los Santos y Sabios, en modo que el conjunto de esta labor contara con el beneplácito de los verdaderos mayordomos de estas escrituras. Cuatro capítulos fueron dejados en ‘espera’ por los maestros, y de éstos el tema del Tiempo y Cálculo Binario no se insertaron en este Tratado.

Habiendo entrado ya en el año que tanto nos ocupa: el 2012… me han consultado si esta fecha coincide con algún calendario propio que se sostenga sobre las fórmulas del I Ching.

El Imperio Dorado, iniciado por Fu shi, (5 mil a.C) si contaba con cálculo de tiempo y un conteo calendárico; cuando se publica ‘I Tchou’, bajo la Dinastía Chou (1114 a.C) también hubo una adecuación de los números originales, y los sacerdotes confeccionaron un sistema que llamaron algo así como ‘el calendario del dragón’ o ‘el conteo del dragón’.  Fijaba el giro de un año de acuerdo a los solsticios, pero también era un reloj que contenía las 24 horas de acuerdo a los puntos cardinales. El verano era ‘dragón de fuego’, el invierno ‘dragón de agua’ el otoño ‘dragón de metal’ y la primavera ‘dragón del Cielo (o aire)’.

(Extracto capítulo sobre ‘Tiempo y Ley de Los Números’- no incluido en Tratado en cuestión) “El cálculo Binario conlleva a establecer que 6.6 es el Tiempo de la Tierra’. Y 5.5 es el ciclo del Cosmos en relación a la Tierra. 6.5 dividido entre 2 entrega la cifra de 32, y el resto es igual a 1(en la regla de 64 que rige al I Ching, 32 es la división del Oráculo). Ahora, el Cosmos es 5.5 y traducido en base a ley numérica de 64 éste equivale a 231. Por su parte: 6.6 es en esta misma fórmula: 235. Sumados ambos entre sí: 466. Cada ciclo medible de 466 años terrenales (micro-cosmos) equivale a 227.174 años en el Cosmos (Macro-Cosmos independiente de la Tierra, ya no en relación a ésta) En otras palabras: para que 466 años sean tangibles en una franja de tiempo medible deben sucederse antes y en lo Macro el equivalente a 227.174 años en el Macro Cosmos. Obviamente tales ‘años’ son virtuales, pues en lo Macro el Tiempo no existe”

“El ciclo de 466 años se completa en 10 giros: 4.666. Cada 4.666 años hay un Salto de Tiempo proveniente del Cosmos y que provoca cambios y mutaciones en los ciclos de la Tierra. Tres ciclos de 4.666 años conforman 13.998. Una Civilización en la Tierra debe ser reemplazada (mutación de la estirpe o de la índole) cada 13.998 años. Tal era la convicción de los sabios según declaración de los dioses que entregaron a los Santos y Sabios las tablas de los números sobre la que se basa el I Ching que hoy conocemos” “ Ahora, la fecha ‘2012’ contiene una concordancia que la hace del todo peculiar: es el cierre conjunto de tres ciclos: de los 466 años recientes, de los 4.666 de un ciclo Terrenal y la conjunción de los últimos 13.998. Entre el año 2012 y el año 2076-77 (65 años, que es la suma de 6.6 y 5.5) se debieran suceder tres tipos de ‘saltos’: una Terrenal, otro de los Hombres y el más radical…del Cosmos. Nunca antes hubo tal lineamiento de Tiempo” “Esta Concordancia de tres Ciclos (en un lapso de 65 años) (64 efectivos) se conoce como  6.6.6 (tres ciclos en uno)  = 1010011010= 101001 (22) y 010110 (47). Un Tiempo de Gracia ( 22) y un Tiempo de Aflicción (Tribulación)(47)”

“Las Ocho Cabeza de Casas dominan  ciclos   de 466 años cada una. Cada Cabeza de Casa contiene los signos que denuncian los acontecimientos bajo su reinado. La Casa del Creativo (signo 1) es el primer dragón: la casa del Receptivo (signo 2) es el segundo dragón; luego se expanden las otras seis Casas. En este Ciclo actual se han movido del siguiente modo (no siempre su movimiento es el mismo): luego de la Casa 2 (Lo receptivo) predominó la Casa del Dragón de madera (57). Lo siguió el Dragón de las Aguas y de los abismos (29); entonces entró el tiempo del Dragón del Aire (51) Y vino el  tiempo del Dragón de Tierra (llamado de ‘Montaña’) (52) El tiempo duro del Dragón de metal lo siguió hasta llegar al Ciclo final que cierra este giro único, con el Dragón de Fuego (30)  (Las Ocho Casas se suceden en 3.728 años. Estos 3728 son considerados como ‘los años largos’ o ‘ciclos largos’ pues son considerados un ‘Tiempo único’ divido bajo las Ocho Casas, y conforman una historia hilada que no tiene posibilidad de ruptura. Los 938 años restantes (que completan los 4.666 años) son leídos como los ‘años cortos’ o ‘ciclos breves’. Cada 117 años y 25 días se suceden los gobiernos de los Cabezas de Casas en sus periodos breves. De esta división del Tiempo los Sabios aplicaron la ‘Ley de los Cielos’: consignaron al Tiempo Único de las Ocho Casas la calidad de ‘Período Macro’ o ‘Ciclo abierto al Cielo Anterior’ (3.728 años) y en tal condición los Hombres eran instruidos por los dioses y la Tierra se hallaba en directa influencia de otros puntos del Cosmos. En tanto, en los ‘períodos breves’ o ‘cortos’ 938 años divididos en 117 años y 25 días cada uno) el tiempo transcurre sobre el Micro Cosmos, plegado hacia sí mismo, encerrando a los Hombres en su propio universo, distanciando a los dioses y dejando la Tierra a los efectos su  ley natural; cuando el Cielo Posterior entra en los ciclos cortos, es que se dice que se compenetra en un Valle Oscuro”

“ Actualmente nos hallamos en el punto de culmine de los 938 años de los ciclos cortos, y cierre de los 4666 años del período largo. Además nos hallamos en la conjunción de los 13.998 años en que la humanidad ‘salta’ no por opción sino por condición de Ley Divina y Cósmica.Entre los  años 2076-77 se concluyen los últimos 117 años y 25 días del total de los 4.666 años globales (exactamente el 25 de Enero del año2077). Eso quiere decir que el último ciclo corto entró el año 1959. Y el conjunto de ciclos cortos entró en el año 1138 de esta Era. Los ciclos largos (de 3728 años en total) tuvieron su exacto inicio el 6 de Diciembre del año  2.589 a.C. Para contabilizar el Tiempo actual se debe tomar como referencia el año 2.590 (y si por fecha exacta: 6 de Diciembre del año 2.589 antes de Cristo). Ahora, esta ‘civilización’ que los antiguos llaman ‘Estirpe’ cuyo salto coincide con este tiempo, viene /venimos/ de un salto anterior acaecido hace 13.998 años. Más exactamente hace 13.934 años.  Todos los factores numéricos confluyen entre el 21 de Diciembre del año 2012 y el 25 de Enero del año 2077 “Las Cuatro casas extremas: la del Fuego (Li) la del Agua o Abismal (Kan); la del metal (Tui) y la del Cielo (Chen) definen tiempos y eras cruentas y oscuras (Kan y Tui) o tiempos y eras de progresos cósmicos y espirituales (Chen) o de inteligencia humana y ciencia (Li). En 1959 entró el gobierno de Li (fuego) y cesó el dominio de Tui.  A excepción de Chen, tanto los tiempos de Tui (la guerra) de Kan (los abismos y la oscuridad) y de Li (la soberbia y autodestrucción) son todos de severas contradicciones, sobre todo Li (Fuego) que combina la inteligencia y el progreso con la auto destrucción y la avaricia”

“Los Tiempos cortos son netamente Micro Cósmicos, es decir se exacerban las condiciones terrenas y cesan las influencias externas (de los dioses). Una Casa Gobernante en Lo Macro, entonces, influye, para compensación, a los ciclos cortos, de otro modo habría  desarmonía y descomposición. En el tiempo breve bajo Tui (que culminó el (23) 25 de enero de 1959 y que siempre instaura la guerra como señal de su dominio) hubo influencia Macro del Padre, de la Casa del Creativo. Cuando ingresa Li lo hace bajo la influencia de la Casa de la Madre (Kun). Por 117 años y 25 días, desde 1959 nos hallamos en la casa de Li y bajo influencia Macro de Kun. Cada 14 años (exactamente al inicio del tercer mes de los 15 años) (entre el 4 y 5 de marzo) hay un cambio de signo específico: en marzo del año 1974 cesó la situación descrita en el signo 30 (Li-Li) y comenzó la predominancia del signo  56, el que se desarrolló hasta marzo del año 89; desde entonces y hasta marzo del año 2004 fue el tiempo del signo 50. Este año 2012 se encuentra bajo el signo 64, exactamente en su cuarta línea; el 21 de Diciembre del 2012 entramos a la quinta línea del signo 64, y  en marzo del año 2019 entramos en el conflictivo signo 4.”

Espero aportar en algo al bagaje de lectores y lectoras que buscan en el I Ching la clave para entender estos tiempos aciagos.  Si leemos los signos específicos de la casa de Lo Adherente, y nos confrontamos en el signo 64…quizás comprendamos mejor por el momento que transitamos, y lo preocupante que es el hecho que a un cierre de tiempo tan profundo y definitivo, como el que se describe en el signo 64 nos lleve al signo de la porfía y la necedad (4)…claro, queda la esperanza que no pocos maestros y sabios también encuentren la luz de la paciencia bajo este tiempo que se nos avisa. Pero antes de aquello…leamos la sexta línea del 64…que debiera entrar a fines del año 2016…


feb 7 2012

La Verdad Interior (61)

Ante todo: Perdón. Perdón por los cambios constantes que he debido aplicar a mi agenda y compromisos. Pero es que desde fines del año pasado los cambios se han multiplicado en mi existencia y como tormenta avisada, pero nunca del todo ponderada, se ha venido la tromba de viento para limpiar y remover hasta el escondrijo más escondido.

Es el año de la Verdad Interior, y viviendo mis 61 años tengo plena conciencia de la aceleración de mi tiempo, que ya se mueve por vías estrechas y exhala sus últimos retoños.

Debo priorizar, y dedicar mis fuerzas a lo transcendente, espiritual y aquello que realmente Dura en el Tiempo.  No que no lo esté haciendo así desde hace ya muchos años, pero ahora se trata de entregar Llaves y Semillas que antes entregué gradualmente y a veces en forma parcial: ahora debo vaciar mis alforjas para el Camino próximo, en el cual debo ir liviano y casi desnudo.

Pero no  dejaré de responder a quienes recién comienzan este intrincado pero engrandecedor Camino hacia el Cielo. Publicaré en Videos que subiré a You Tube los Cuatro Módulos, explicados en forma sucinta y precisa, de los cursos bases del I Ching. Y luego expondré los Temas Básicos del Camino de Consagración. Así, lo que generalmente he entregado en los primeros cursos y conferencias, ahora estarán a disposición de quién quiera.

Mi empeño estará dirigido a Potenciar el Camino de Consagración de quienes ya están en este Andar Espiritual, y cimentar la base espiritual de quienes realmente postulan a obtener la Llave del Camino Medio de los Santos y Sabios.

He abierto la instancia de la Enseñanza Antigua sobre la Meditación y las claves de los Santos y Sabios. Los postulantes deben inscribirse ahora, a mi correo, y deberán ser Aceptados por el Oráculo de los Santos y Sabios; es decir: con el nombre y datos solicitados se pondrá en Ceremonia del Rito Antiguo del Jade de las Alturas al (la) postulante y si es aceptado por los Maestros de Sabiduría se les comunicara el ‘Protocolo de Rectitud’ al cual se deben comprometer. Y sobre el cual se les podrá entregar el Sello que corresponda a su aprendizaje y compromiso, disciplina y Virtud.

Sé que no es una opción que fascine a muchos, porque los Caminos reales del Espíritu nunca han sido fáciles y jamás sirven a cosas del Mundo: ni fama, ni riquezas, ni placeres, ni egos, ni ilustración intelectual… Porque se trata de Lo Trascendente, de lo que Dura en el Tiempo, y que se proyecta más allá de esta vida, este cuerpo carnal, de esta vida emocional y de las cosas materiales…y no todos quieren lo imperecedero, y se lucha con ahínco por lo perecedero y tangible, inmediato y pasajero.

No juzgo a nadie, menos a quienes deben quemar sus naves para un día llegar a lo vital, pero habiendo  quemado las mías, ya no tengo sino semillas precisas y elegidas para entregar a quienes extiendan sus manos con humildad y voluntad de recibir y sembrar su propio surco.

No imaginen un largo proceso de cursos y prácticas intrincadas: es algo muy simple que debe aplicarse con auto-disciplina, constancia, FE, entrega y Visión Macro. Hablo de entregar una Llave o semillas: quienes deberán abrir la puerta o meter el arado…son cada uno de quienes obtienen esta materia prima. Dará frutos y abrirá umbrales solamente si quién tiene la clave sabe usarla y es Digno de Ser Recibido en el Cielo de los Santos y Sabios.

Porque nadie se elige a sí mismo ni se erige cuan maestro o conductor de cosas espirituales, sino que Todo Orden posee su Pertenencia, y sus Llaves, y sus Sellos. Y nadie puede inventar lo divino ni lo santo. Y nadie que sea cuerdo podría jugar con cosas sagradas o declararse mayordomo sin obtener la anuencia de los Cancerberos del Orden que dicen representar. Lao Tse advierte: ‘no juegues con los dioses…te despedazarán’

Pido a quienes sienten este Llamado a que se coloquen en Meditación, en Quietud, en reflexión y en Paz ante el Oráculo y pidan que éste les califique y les hable sobre esta Camino y si son ustedes aptos para entrar en Posesión de la Grande.

¿Qué pide la Sabiduría a un buen Discípulo que recibirá Sellos de maestría?

Humildad. Silencio. Receptividad. Disciplina.

Que ‘vomite todo Conocimiento’ (Lao Tse)  anterior y se deshaga de estructuras egotistas que impiden recibir Lo Nuevo. Que APLIQUE lo que se le enseña, y lo haga con ENTREGA, Fe, Confianza y Fervor espiritual.

Que tenga el firme propósito de SERVIR desde el Orden Espiritual al cual pertenecerá (el Orden del Jade de las Alturas de los Santos y Sabios)  y ya no servir por buena intención, y menos servirse de lo sagrado para obtener cosas mundanas y del Ego.

Ahora la decisión es de ustedes.

‘Hay puertas que se abren muy de cuando en cuando…y es sabiduría saber y entender que si ante uno se abre un umbral excepcional: o se le debe cruzar sin temor, o se le debe dejar pasar para luego arrepentirse por un eón largo y tedioso’ (sabiduría)


ene 13 2012

Con respecto al Feng-shui

yin-yangSobre la antigua enseñanza

“La naturaleza no piensa”.

“¿De qué sirve a la naturaleza pensar y preocuparse? En la naturaleza todo retorna a su origen natural y se distribuye entre los diversos senderos. Mediante un solo influjo se realiza el fruto de cien pensamientos. ¿De qué sirve a la naturaleza pensar y preocuparse?” (Kung tse) (signo 31 del I Ching).

Debo confesar que fui renuente a incluir este tema en un Tratado sobre el I Ching, hasta que la insistencia de varios alumnos, y el interés de no pocas personas en torno a esto, me llevaron a colocar el asunto ante el Oráculo. Y fui directo: “Pido respetuosamente a los Maestros del Jade de las Alturas que me respondan por medio de este Sagrado Oráculo: ¿cómo ven… califican… bajo qué imagen… el Feng shui, en general, y en particular aquello que hoy se enseña y practica?”

La respuesta no pudo ser más precisa y hermosa, pero inquietante en su particularidad: signo 50 - La Marmita – Recomiendo una lectura acabada de dicho signo, teniendo en consideración la pregunta y sobre todo de quien proviene la palabra.

La Marmita representa un objeto sagrado, con patas de oro e incrustaciones de jade, cuyo uso ceremonial estaba destinado a las ofrendas dirigidas a los antepasados y a los dioses. En un utensilio, es decir, una Forma. El Contenido debía ser, para que el sacrificio fuese completo, de “grasa de faisán”, o sea, de comidas altamente sofisticadas y frescas. La imagen de una forma armoniosa, graciosa, para fines ceremoniales, refleja que la belleza externa debía manifestar un estado interior, el Contenido, y éste, a su vez, debía estar en concordancia con lo pulcro de la marmita. Llevado al tema: no puede ser más hermosa la visión que los Maestros nos entregan del Feng-shui. Es y debe ser una manifestación desarmonía y gracia externa, reflejo de un estado interior en concordancia con el Cielo. Es, por decirlo con el signo, un utensilio sagrado que debe permanecer y mantenerse pulcro, no degradando su calidad de instrumento divino. Es un modo donde lo externo muestra la esencia creadora del Soberano Celeste.

La respuesta incluye una línea particular: la primera, que expresa la imagen de un caldero con las patas tumbadas para eliminar lo estancado, la acción de limpiar la marmita de grumos añejos que se han pegado a su fondo. La necesidad de purificar el instrumento nace del principio que no permite mezclar comida sana y fina en una olla sucia y corroída.

Es un consejo permanente de la Sabiduría aquel que nos insta ir siempre, y de todas maneras, a la raíz, la fuente, de una enseñanza. Esto quiere decir que nunca debemos comenzar algo sagrado o trascendental por una rama del árbol, sino que conociendo su esencia primaria. Podemos elegir desarrollar tal o cual vertiente, pero para que la opción tenga asidero debe existir un conocimiento cabal del conjunto y derivados de esa totalidad. Los grumos ajenos que se pegan al fondo de la olla son aquellos que se mezclan, cuan cuerpos extraños, a un complejo que debe permanecer armonioso y siempre en pos de los objetivos para lo cual está destinado. Es obvio que en el transcurso del tiempo, desde su primer gran uso, el traslado de la capital del reino bajo la dinastía Chang, hace ya 3500 años, mucha “comida echada a perder” yace mezclada con la primera enseñanza. Y no debemos olvidar la historia, porque si consideráramos que una revelación, o manifestación de lo divino, o buena enseñanza, está ajena a los avatares de la historia del Hombre… y la colocáramos al margen de la lucha entre el Bien y el Mal… estaríamos creando una quimera. Y la Sabiduría no es ideal ni idealista, tampoco una ensoñación por encima de la realidad, sino que una forma divina de ver y cambiar la realidad.

Las dinastías de la China antigua pusieron especial atención a los rituales misteriosos y alquímicos que los sacerdotes y magos escrutaban y desarrollaban secretamente. La Sala de Sabios fue una instancia apreciada por los reyes casi siempre para servirse de éstos, y no precisamente para convertirse ellos en santos. A excepción de los primeros cuatro siglos bajo la dinastía Chou, que duró siete siglos, la mayoría de los regentes, salvo contadas excepciones, de antes y después, nunca tuvo en verdad un respeto profundo por lo divino y el sacerdocio, sino que fue una relación de conveniencia a objeto de ejercitar el poder y, en todo caso, predominar sobre los enemigos. En este sentido debemos tener claridad y nunca perder de vista un hecho irrefutable: la enseñanza de Sabios y Sacerdotes escasamente fue un estamento sagrado intocable, entre otras razones de peso, por la permanente lucha subterránea entre los tenebrosos fang shi -los hechiceros- que pululaban fuera de los palacios reales, y los Sabios del Jade, los cuales gozaban de la confianza de las familias reales, y poseían las llaves y control de los archivos. Las cofradías de los fang shi contaron con el apoyo de poderosos clanes feudales, y sirvieron activamente a los Señores de la Guerra, quienes hundieron a China en un cruento caos, y más tarde dominaron, emplazando a los hechiceros al interior de los palacios, en puestos de consejeros.

Siempre me ha llamado poderosamente la atención el hecho que la mayoría de los estudiosos parecen ignorar la historia, en su contexto real, relegando estas “luchas ocultas” a la calificación peyorativa de meros episodios políticos en el contexto de intereses de poder, sin ningún otro significado. Para la Sinología, una vertiente de estudio que no es solamente historiográfica, cada aspecto va analizado en su propio terreno, y el religioso, y también el místico, o cosmogónico, debe ser enmarcado en un riguroso método que tenga en consideración las formas de ver y analizar el tema tal y como fueron tratados por sus intérpretes.

Lo que más tarde se llamará Feng shui, en sus inicios no era una fórmula separada de las prácticas ligadas a lo que hoy conocemos como el I Ching. El sistema de medida de energías era un conocimiento secreto de los Sacerdotes, consejeros sabios del rey. Su desarrollo es el resultado natural de las enseñanzas que heredaron estos ilustres hombres de manos de los sucesores del legendario Fu shi. No existía el I Ching, tal y cual hoy lo podemos leer y escrutar, y no existía el Feng shui, bajo esa denominación… existía una enseñanza profunda, única, bien estructurada, archivada y en constante evolución y con permanentes descubrimientos de aplicación. Este orden se quiebra con la estrepitosa caída de la dinastía Chou, la predominancia de los 10 Estados Combatientes y la tiránica aparición de la alianza Han – Hing (220 – 270 a.C.). En efecto, el primer acto del ministro plenipotenciario nominado para establecer el orden fue quemar todo los escritos “no – Canónicos” y de paso perseguir, matar y encerrar a los Sacerdotes y Sabios que habían servido de consejeros a los gobiernos anteriores. Con este macabro acontecimientos se inauguran los siglos de influencia de los tenebrosos fang-shi.

Quienes seguimos, cuan práctica de vida, las enseñanzas contenidas en el I Ching, no podemos permanecer inertes o neutrales antes los hechos: los hechiceros son enemigos de la maestría de Sabiduría; y las fuerzas invisibles, que estos personajes hacen propia, y de la cual dependen, se hallan en el territorio de la demonología. Y son éstos quienes tuvieron gran influencia en las escuelas y practicas alquimistas del taoísmo, durante los dos siglos finales de la Era pasada y los tres siglos iniciales de la Era actual.

Estos nefastos seres tergiversaron el sistema original de Fu shi y Wu-wan y alzaron una fórmula basada en tetragramas (no en hexagramas) y establecieron como centro de energía el umbral entre la vida y la muerte, representado por el número 5, a objeto de controlar los estados de agonía y lograr así el poder y el dominio sobre sus enemigos, a través de la posesión de sus almas.

La nominación: “taoístas”… en verdad no quiere decir mucho, pues el “taoísmo” es un conjunto variado de religión oficial y formal; escuela alquimista; corriente de pensamiento filosófico; cofradía secreta; vertiente mística; practicas animistas; costumbres chamanes; mezclas de fórmulas y rituales budistas; y religiosidad popular panteísta… que no necesariamente entregan la uniformidad que los occidentales le dan. Siempre será necesario agregar, en el “taoísmo”, la especificación de su origen, de su escuela, o doctrina particular que profesa. De igual modo, asociar mecánicamente “taoísmo” al texto “Tao te king” y a su autor, Lao tse, es otra tergiversación. Así como las bases del I Ching se hallan en todo desarrollo de otras artes y ciencias chinas, el “Tao te king” está a la raíz de muchas corrientes taoístas y no-taoístas. En no pocas sectas taoístas el “Tao te king” es incluso menos considerado que otros cánones.

Solamente en el año 1250 de Nuestra Era, la estructura de “10 Alas” de los viejos archivos de la Sabiduría fue recompuesta. Se estableció que la mitad de estas enseñanzas ya estaban obsoletas, y en gran medida contaminadas por la acción pertinaz y feroz de los hechiceros. Se consideró que los restantes Cinco Escolios correspondían fielmente a las enseñanzas originales y mantenía su pureza. De estos Cinco Escolios se traduce el I Ching que hoy conocemos. Y como base de estas enseñanzas recompuestas, sacerdotes taoístas de varias escuelas desarrollaron el Feng shui puro, limpiándolo de influencias oscuras. Sin embargo, tanto en el I Ching como en el Feng shui, con el tiempo, se han producido distorsiones como consecuencia de “estudios” y “agregados” introducidos por intelectuales que no han trepidado en infiltrar, nuevamente, aspectos que habían sido extirpados, o son efecto de especulaciones ajenas a las enseñanzas de Sabiduría: como, por ejemplo, la geomancia.

Jamás el Feng shui ha sido un instrumento adivinatorio. La azarosa adivinación es contraria a la práctica de Sabiduría. El Oráculo, el I Ching, no es gitanería ni juego de la suerte, sino un instrumento preciso y precioso de comunicación con los dioses y con el Creador. No existe la “mancia de la tierra”. Existen energías y Cinco estados de Mutaciones energéticas, y éstas no son “intuitivas” sino que matemáticamente calculables, reales, comprobadas y posibles de conocer para lograr una plena armonía.

El I Ching y el Feng shui son herramientas hermanas íntimamente ligadas y en plena armonía de aplicación. Mientras el I Ching aporta con el Contenido – el alimento- el Feng shui aporta con la belleza de la Forma – la marmita-

Sin duda que el Feng shui, en su aplicación práctica, es más un arte que una fórmula de ciencia, y no es un error afirmar que las enseñanzas contenidas en el I Ching se acercan y asemejan más a una ciencia en su rigurosidad y metodología.

Los desarrollos que se han verificado en la práctica del Feng shui, respetando los orígenes y la base de sustentación que lo caracterizan, son aceptables, viables y aplicables. Las especulaciones que han nacido de interpretaciones antojadizas, sin respeto ni conocimiento de las fundamentas más puras de esta raíz, son otra forma de vaciar y denigrar una enseñanza cuya meta fue declarada por los dioses a Fu shi: para ayudar y guiar a los Hombres con el objeto que sigan la Voluntad del Cielo y sean, ellos mismos, Hombres Superiores.

Hoy, se nos presenta el I Ching como un “juego adivinatorio”, y el arte del Feng shui está siendo rebajado a una pobre practica de adorno, ornamentación y variadas supercherías, que en lugar de liberar al Hombre lo amarra a una serie de aparatos y fórmulas, que carecen de sentido al no poseer un Contenido arraigado en Uno Mismo. El principio que rige la armonía indica que es el Hombre quien debe adaptarse a las leyes de la naturaleza, y nunca forzar la naturaleza para que ésta se adapte a los pequeños ciclos del Hombre. Y debemos agregar, que lo mejor de la naturaleza el Hombre lo obtiene por armonía. De acuerdo con esto, los instrumentos representativos, prácticos, de cálculos y simbólicos no poseen vida propia, sino que constituyen un medio de transmisión entre la naturaleza y la naturaleza más íntima del Hombre. La lealtad a este fundamento conlleva a un orden en la enseñanza: primero el Ser debe despertar interiormente, y sólo después podrá hacer buen uso de los medios e instrumentos. Cuando este ordenamiento se rompe, nace la especulación y la superstición.

Conocer Efectos, es decir, saber, por ejemplo, como actúan las energías y como deben armonizarse, no quiere decir conocer Causas: por qué y para qué la Creación funciona como lo hace. La humildad nos debe colocar en el lugar justo, y jamás presumir lo que no somos, y menos ostentar maestrías que solamente el Cielo entrega. Y si ha de haber un desarrollo en la enseñanza, es menester que sea una evolución comprobable para cualquiera que conozca la raíz, porque si es una teoría que rompe el crecimiento natural de ésta, no es una rama propia, sino que un injerto extraño.

Esta premisa de respeto es la que debe prevalecer en todo estudiante, discípulo o practicante de las antiguas enseñanzas: saber y conocer, averiguar y exigir que todo desarrollo o teoría se atenga a la raíz y sea verificable con la esencia establecida por los Maestros originales. Pero para no caer en entuertas discusiones y trampas intelectuales, acudamos al Oráculo, con respeto y en recogimiento, y preguntemos a los Maestros de Sabiduría como califican tal o cual teoría o ponencia, o si la enseñanza de tal o cual profesor o experto, es correcta, o no lo es.

Por mi parte, creo que el Feng shui más real, completo y verdadero, es aquel que nace desde el interior y se armoniza con el exterior: una belleza manifiesta que es demostración de un estado ligado al Espíritu. Un Feng shui externo sin un Contenido en el Hombre, sin una vivencia real y coherente en Si – Mismo, en armonía con la naturaleza, no es más que Forma sin Contenido.

Sé que afirmaciones como las aquí expresadas causarán discordia en muchas personas que leen estas líneas: ninguna enseñanza verdadera, con una base divina y sabia, puede ser aplicada, elaborada o desarrollada por quienes no tengan un Sello. Este Sello es espiritual, místico y sagrado. Por lo mismo, el I Ching es el único medio que puede “autorizar” o “vetar” a quién enseña. Y es deber de todo discípulo leal y respetuoso someterse al Oráculo tres veces, antes de iniciar una labor ligada a las antiguas enseñanzas, cualquiera ésta sea. Y es resorte de los Maestros de Sabiduría, a través de las prácticas místicas y espirituales, conceder el Sello que es propio de la maestría.

El juego mental y soberbio de quienes creen que basta conocer el abc de una teoría novedosa para ganar dinero e incrementar sus arcas, es una ruleta rusa que no dará eternidad a sus autores, quizás una efímera fama mundana; pero bien sabe el buen adepto de la Sabiduría que no hace bien, ni está en lo correcto, si se mezclara en envidias, competencias, diatribas y teorías inútiles. Como también no debe olvidar que el alma de todas estas prácticas subyace en la discreción, la mesura, la fluidez sin intencionalidad ni exceso de deseos. Por esto, las pseudo-guerras entre “escuelas” opuestas y “maestrías” varias que reclaman la verdad absoluta para sus teorías, no es más que un juego oscuro que ensucia lo hermoso y armonioso de esta enseñanza milenaria. Desde sus inicios los Maestros buscaron, hallaron y enseñaron la Paz como eslabón sagrado entre el Hombre y el Creador. El estado de Paz lo crea La Armonía… y La Armonía fomenta la Paz… Precisamente esa es la sustentación moral y primordial de la antigua enseñanza.

Además de conocer la raíz del Magisterio Original, todo adepto debe vivir en concordancia plena con las 8 Virtudes: el Amor; la Humildad; la Solidaridad; la Verdad; la Misericordia; la Inocencia; la Justicia; la Rectitud. Esta última, además, conlleva al óctuple camino de Sabiduría: rectos Pensamientos; rectas Palabras; rectos Principios y Valores; recta Coherencia y Congruencia; recta Contemplación, recta Disciplina y Perseverancia; recta Oración, recta Meditación.

La división entre el I Ching y el Feng Shui, como cuerpos que pueden flotar independientes y hasta en contradicción, corresponde a una visión moderna siempre más difundida en occidente. Debemos precisar en nuestras mentes la idea correcta sobre una enseñanza única, de la cual se extrajeron las fórmulas del I Ching, y es la plataforma del Feng Shui, y de otras disciplinas en arte y ciencia. Esto nos llama a un orden que coloca un pilar en las leyes que crean esta sabia nomenclatura, otro pilar en las fórmulas extraídas de dichas leyes, y otro que sustenta los desarrollos particulares de cada disciplina: I Ching, Feng-shui, Qi-gong, Tai-chi, etc. Y sobre esto es necesario aclarar un punto vital: el I Ching que conocemos como Oráculo, y al cual accedemos a través del Libro con el mismo nombre, es también un resultado, un efecto, no es raíz causal. El génesis de toda la enseñanza reside en las leyes fundamentales, de la cual nacen principios, fórmulas, métodos y misterios. Ahora, es natural que estos temas resulten algo complicados y difíciles incluso para un chino contemporáneo, y es justo buscar los modos de “aterrizar” este sustento mediante un magisterio más cercano al Hombre de hoy. En tal sentido, el estudio básico del I Ching, y de al menos cuatro de las leyes fundamentales, son prioritarias para crear un buen asidero, también en el Feng – shui: 1) Ley del Gran Fundamento (Yin-Yang); 2) Ley de los Cielos (micro y macrocosmos); 3) Ley de la Mutación; 4) Ley de los Números. Esta última resulta prioritaria para comprender y aplicar correctamente, y sin elucubraciones, la serie de cálculos y lógica matemática que se expresa mediante los números. En la “Ley de los Números” estamos cerciorándonos que desde la aritmética simple hasta la matemática binaria, y el valor de la numerología china, todo se halla sometido a un orden bien establecido y en ningún caso azaroso.

Un particular que une las diversas artes y ciencias nacidas de estas leyes, son los 8 estados de polaridad, llamados en el I Ching: Trigramas. Y cometemos un error al concebir esta figura como una combinación para acceder a los 64 signos del Oráculo, y nada más. En verdad son estados de cambios que contienen la semilla del universo, de la naturaleza y del Hombre.

Es aconsejable que todo alumno, discípulo y/o adepto de estas enseñanzas practique la meditación de la flor de oro, es decir, la práctica espiritual que integra los ocho Trigramas al Ser. Esto es fundamental: siempre se avanza realmente cuando la enseñanza vive en el Ser. Todo conocimiento que permanece en la mente artificial sin tocar la esencia – o mente natural- corre el riesgo de convertirse en algo pasajero, unilateral, subjetivo y egotista.

El discípulo de la Sabiduría debe vivenciar el Qí (Kí o Chí), y en algún momento de su senda deberá entrar en el Supremo Discernimiento de las Tres Manifestaciones del Tao. De esto no se debe hablar, y menos teorizar. O se vive o no se vive.

Sobre estas bases, todo desarrollo revelador no puede ser sino maravilloso, útil y para fines sabios.

Así como es urgente ser más profundos en la visión que tenemos sobre aspectos como los antes mencionados, también debemos detenernos y no pasar a la ligera por encima de otros temas, como los “Cinco Elementos”, que en verdad son los cinco estados del génesis creativo. Agrego esto por la sencilla razón que es de uso común hablar de estos “cinco elementos” como sustancias superficiales representativas, sin un contenido real más allá de lo que cada uno entiende, algo así como un espejo para desarrollar la intuición personal.


ene 7 2012

I Ching – Séptimo Tiempo -

libroPresentación  para la 2da Edición (-Séptimo  Tiempo-)

La edición anterior tuvo su motor propulsor en la necesidad de contar con un elemento de apoyo que ayudara al alumno de I Ching a introducirse, en forma correcta, en los escritos traducidos por Richard Wilhelm. Tanto en esa ocasión como en ésta, el motivo es siempre el mismo. Sin embargo, a lo largo de los años se acumuló una serie importante de observaciones y buenas críticas que dio paso a los trabajos de corrección, ampliación y mejoramiento de ese primer intento. Así nace esta segunda edición.

Las correcciones obvias no merecen comentario, si acaso una disculpa; las ampliaciones tienen que ver con algunas precisiones conceptuales que, sobre todo al inicio, tienden a trabar la comprensión del estudiante.En efecto, el estudioso del I Ching compenetra en un mundo con lenguaje propio, pleno de imágenes y pululante de alegorías. Además, muchos conceptos simplemente se exponen sin entrar en explicaciones, como si hubiese habido un diálogo previo al que el alumno no asistió.

Separemos: hay un idioma propio, es cierto, pero en el I Ching existe una base de Trigramas, Elementos y leyes fundamentales que es necesario conocer de todas maneras, y esto no es interpretativo, sino que plataforma sustentadora concreta.

Es evidente, para todo buen observador, que el I Ching no es una serie de fórmulas “mágicas adivinatorias” manejables con la percepción y el libre criterio interpretativo; el Canon de la Sabiduría es un tratado de Leyes Cosmogónicas y Cosmológicas que se acercan a la Física Cuántica y la Física Relativa, a la Matemática Binaria y a las leyes numerológicas; de esta esencia, los Antiguos extrajeron conclusiones cada vez más concretas que fueron, a su vez, determinando comportamientos y valores morales. Es decir, no es que de una creencia intelectual, o una necesidad moral, fue naciendo una cosmogonía que justificara lo mental y la mente del individuo, sus leyes y costumbres; precisamente ha sido lo contrario: de la verificación del Cosmos, de la naturaleza y de lo Divino, el Hombre Antiguo adecuó y estructuró su forma de concebir el mundo y sus relaciones. Fue “imitando la Ley Celeste” como estos sabios llegaron a crear estos escritos. Hoy, aún por poco tiempo, el Ser Humano continúa en el intento de acomodar lo Objetivo de la Creación a lo subjetivo de su mente, intereses, cultura e ideología. Es decir, seguimos en la tonta ilusión de meter el universo en un estrecho depósito que nos sea accesible y servil.

Fieles al objetivo primario, hemos esquematizado algunos conceptos que tal vez ordenen la base de este aprendizaje. Se señala un “plan de estudio” que ha resultado de suma eficiencia hasta hoy.

En la última parte, se han tratado todas las líneas, las 384 de los 64 Signos; y se han agregado algunos comentarios al pie de cada Hexagrama: se mencionan los principales Signos Entreverados y algunas combinaciones que pueden dar mayor claridad al consultante.

Con todo, creo que para la intención de este trabajo, esta segunda edición viene a coronar un esfuerzo que ha sido efecto del inconmensurable amor que guardo por estos escritos, y todo el respeto que evidencio por los Maestros que viven en lo invisible de este sagrado libro.

Debo reiterar que siendo éste un “Tratado”, no reemplaza, bajo ningún aspecto, al libro de RichardWilhelm. Es un complemento, una ayuda, una forma de acercarse y descubrir las enseñanzas contenidas en el I Ching que el maestro Wilhelm tradujo con tanta certeza y prolijidad.

Por último: tanto en privado como en algunos párrafos de “La Verdad Interior” afirmé que venía un “Segundo Tomo” que explicaría los 64 Signos bajo una visión netamente espiritual.

Debo una explicación: mi intención fue y es esa, pero la decisión sobre un tema como ese no está en mis manos, sino que es la voluntad de los Maestros que guían estas escrituras.

Inicié el trabajo, y al llegar al signo 21 todo se paralizó, no fluyó y se estancó. Consultado el tema mediante el I Ching recibí la respuesta: “el alimento del Cielo no puede intentar bajarse a la fuerza”(Signo 5 -La Espera-).

Al cabo de tres años la Sabiduría indujo a retomar los textos, ahora guardados en una carpeta en total reposo. Los planes del Cielo no eran de elaborar una nueva lectura del I Ching, sino que de levantar otro libro, inspirado en la Sabiduría del I Ching, cuyo destino fuese independiente: así nació “111 escalones hacia el Cielo”.

Debo confesar que todas las planificaciones se han visto tiradas por tierra ante las prioridades de los Maestros; nada ha sido como lo he pensado: ha sido mejor, mucho más correcto y con un orden que yo no habría podido determinar. En efecto, lejos estaba de mis ideas rehacer, no por ahora, esta “Verdad Interior”, pues otros textos tenían preferencia y me entusiasmaban más que este. Pero no fue así: mientras todo lo demás se detenía, en un tiempo relativamente breve y con notable agilidad, nació esta edición ampliada y mejorada. Desde noviembre de 1996 a febrero del año 2003 se gestaron los otros tres “Libros del Discernimiento”.


oct 29 2011

Asumir la propia Siembra

- El Orden de Santos y Sabios se acerca al Hombre para abrir el Camino Medio-

El I Ching es una herencia abierta, expuesta y ampliamente tratada…no siempre en forma rigurosa…pero sí conocida y analizada desde variadas vertientes y  experiencias.

Como en toda disciplina se produce, humanamente comprensible, una lucha de egos en torno a cuál es la fórmula correcta y la enseñanza más leal y fidedigna.

El I Ching como filosofía, o  un juego de mancias, cuan historia china y/ o literatura universal, o bien haciendo parte activa del mundo religioso y místico, o como fórmulas numéricas especulativas…o parte inseparable de la vida y obra del maestro Richard Wilhelm… en fin: ha sido y es  desmembrado y vuelto a ensamblar de todas las maneras que el intelecto y capacidad analítica del Hombre pueda y quiera a según de su entendimiento y pretensión.

Lo único que siempre va quedando, y ha perdurado en el tiempo, es su misterio y su realidad espiritual: Los Santos y Sabios que siguen viviendo y actuando por este Medio Oracular que jamás se agota aún si los estudiosos lo saturen de conclusiones y teorías. Y es este fondo y raíz espiritual aquello que pocos logran alcanzar… ¡y qué contradicción!… porque no  se aplica la Enseñanza  de Sabiduría que los primeros Maestros asentaron cuan base primordial de este Camino al Cielo.

Esta herencia nos fue entregada para que el Hombre Común superara tal condición terrenal y lograra el Camino Medio. Este Camino Medio es el nivel de Consciencia que supera la visión mundana y de los Sentidos; se ubica debajo de la Ley Celeste, pero no entra ni hace parte del Cielo y sus Misterios, sino que mantiene  la calidad humana, carnal y sensual…esta vez con Sabiduría, y con amplitud de Consciencia.

Lo que conocemos como el I Ching en realidad es un Programa: se activa solamente si la persona se introduce en sus ‘Vehículos’. Las 8 Leyes básicas no son teóricas, aunque de éstas se hayan hecho manojos filosóficos varios, sino que son concepciones que el Hombre debe hacer propias,  y auto-observar su vida y existencia, su comportamiento y decisiones, su personalidad y carácter…  bajo la aplicación y Coherencia de estas leyes. Las 8 Virtudes no son una regla moral de aplicar cuan virtuosismo hipócrita, sino éstas  deben convivir en lo cotidiano del individuo como una verdadera Jurisprudencia de la Conciencia…Jurisprudencia de la Conciencia es la Moral que  no puede reglamentarse sino que es parte indivisible del Ser.

La Meditación Circular de la Luz es la forma de Aquietar el Cuerpo y la Mente, el Alma y los Sentidos, para de este modo, primero, permitir que el mundo de los símbolos (Trigramas) entren al Cuerpo físico y Sutil (espiritual o Macro Cósmico); se conoció como ‘Flor de Oro’ porque en su máxima llegada (Umbral) se produce un efecto similar a una Flor Dorada que se abre ante la persona. En esta práctica se logra vivir la realidad de los Santos y Sabios, y es ahí en donde el Hombre comprende que el I Ching es un método para alcanzar el Lugar de los Ancestros y acceder a los Orígenes de esta órbita dorada. No es ‘imaginativo’ o ‘amorfo’. Es vívido, palpable, sensitivo e inteligente. Es la Realidad Macro que  se manifiesta mediante este instrumento.

Cuando alguien cree haber saturado el conocimiento del I Ching por estudios, por años de práctica, sin jamás entrar en el Camino Medio y su Programa Vivo… está viviendo una ilusión que nunca sembrará. Morirá no apenas esa planta temporal  deje de regarse.

Los Santos y Sabios están unidos, amalgamados y acogidos por una Fuerza Grande y antigua, sin Tiempo, Atemporal,  que ellos llaman con amor inconmensurable: La Gran Madre. La Madre Sabiduría. Y es un Espíritu Original que contiene la memoria y archivos, y hasta lo desconocido e insondable de la Creación y de lo Increado.  Cuando acudimos al Oráculo, como tal, no como mancia o juego de consultas casuales, sino en su real calidad de Oráculo: es el Espíritu de la Gran Madre Sabiduría la fuerza que actúa en nuestra conexión e iluminación. Sin esta potencia espiritual todo es pequeño, mental, incomprensible y hasta oscuro. Y eso explica porque aún si muchos consultan al I Ching, escasos logran una relación de claridad permanente con sus respuestas. Sin el Espíritu de la Madre Sabiduría no habrá luz en nuestra comprensión.

Desde este día de Noviembre del año 2011 aplicaré con coherencia un Pacto, un Convenio que he concluido con los Santo y Sabios: no enseñaré el I Ching…sino que Enseñaré Sabiduría a través del I Ching, y aplicaré la metodología de la Antigua Enseñanza, tal y cual los Maestros la han aplicado y enseñado desde siempre, y como este servidor la ha vivido.  No lo he hecho hasta hoy porque todo lo que uno hace en relación con este Medio de Sabiduría debe ser consultado y Meditado… todo debe ser Consultado, y todo debe ser llevado a Visión  Macro en la Meditación… nada puede ser dejado a propio criterio e invención: el I Ching habla sobre el I Ching.  Y siempre he Consultado y Meditado para publicar el Libro que propongo, para verificar su contenido, para realizar Consultas, para Enseñar… Y ante una enseñanza, una publicación, una teoría en torno al I Ching no tengo opinión, sino que coloco el asunto ante el Oráculo y  obtengo Visión Macro, en modo que sean los Sabios y Santos aquellos que iluminen  la verdad de aquello que desde lo mundano y humano no vemos del todo. Y así debiera hacer todo discípulo del I Ching: siempre Consultar y Dialogar con el Oráculo y no dejarse llevar por conjeturas circunstanciales del ego, siempre colocándose uno mismo bajo el escrutinio de La Sabiduría… porque la vanidad es una enfermedad mortal para  la Visión de la Realidad.

Antes no me era aconsejable abrir la Antigua Enseñanza. Ahora soy instado e impelido a aplicar y enseñar el I Ching solamente bajo el Orden de Sabiduría de los Antiguos. Y como debemos consultar el Oráculo sobre los asuntos que le conciernen… bien, por favor consulten con Quietud y Paz al Sagrado Instrumento para que reciban ustedes  respuestas sobre esta declaración y también de la verdad de la Antigua Enseñanza de la cual aquí hablamos y exponemos. Si somos respetuosos del Oráculo  no consultaremos para saciar curiosidad, sino para obedecer a sus indicaciones: porque sería incongruencia saber del Oráculo que hay una vía abierta a la Raíz Primordial y Original…y optar por quedarse en el saber que se ha logrado o en la idea que hemos armado para propio gusto y inmodestia.

Qué el Oráculo hable. Qué el buen Discípulo obedezca.

La tarea es Sembrar, Sembrar, Sembrar…y que cada uno use y se pruebe en la buena Siembra Personal. La Siembra de la Enseñanza de Sabiduría entrega semillas y esclarece métodos y vías…la aplicación y los logros son y serán siempre de cada Uno.

La Antigua Enseñanza  solamente puede expandirse entre los Hombres cuando los tiempos venideros, inmediatos, son(sean) de Cambios y Saltos;  y los Sabios y Santos apresuran su acción de ayuda y de elevación para con los Hombres  que postulan al Camino Medio.

El Día es Hoy.


oct 28 2011

I Ching: un acto de honestidad

¿Existe el ‘libre albedrío’? Albedrío significa: voluntad, deseo, antojo, potestad.  Y si existe la ‘libre voluntad’ ¿para qué el I Ching?  Quienes sí consideran que esta ‘libre potestad’ existe, y hacen uso de ella, consideran que toda norma antigua carece de Orden, de Leyes y de Objetivos, y por lo tanto pueden hacer uso y abuso de estos instrumentos a según de sus deseos, necesidades, ideas y antojos. La Sabiduría enseña que los Hombres pasamos, no pertenecemos, sino transitamos por una franja breve de tiempo y espacio que no es ‘la realidad’ sino que es un efecto de una Supra Realidad Macro. Se llama ‘Ley de los Cielos’ y en el I Ching se expone como Orden Micro y Orden Macro, o del Cielo posterior y del Cielo anterior. ‘Todo sucede antes en el plano Macro’ – dice La Sabiduría- Y es justamente esta Realidad la base que empuja a que el Hombre alcance ‘El Camino Medio’, saliendo  y superando su condición básica, común, terrenal y mundana; solamente alcanzando la Conciencia del ‘Camino Medio’ el Ser queda en grado de DISCERNIR y OPTAR.  Entonces: los dioses hablan de aspectos superiores, pero el Hombre común lo aterriza a su ínfima mirada e ilusa realidad. ‘El Libre Albedrío’ del cual nos hablan los Superiores es la condición en la cual el Hombre queda en grado de Optar según un  nivel de Conciencia que no se ligue a lo mundano, carnal, emocional del instinto y del propio saber intelectual, sino que se halla en los planos del ‘Camino Medio’: más arriba que el Hombre Común, inmediatamente debajo de los dioses.

Todo el sistema del I Ching: desde la Meditación, los Umbrales, las Llaves para entrar vivos y conscientes en el Macro y moverse en el Tiempo, así como la aplicación coherente de las Virtudes y Leyes (nunca cuan teoría especulativa, sino como medio de aplicación práctica, de vida) está diseñado para que el Hombre alcance el ‘Camino Medio’ y desde éste sí logre la ‘Potestad’ de Optar y Decidir.

Nunca un esclavo ha sido libre. La ‘libertad’ del esclavo es una falsedad y una lastimosa quimera. Y quienes habiendo volado a su modo por entre los conocimientos y lecturas de una herencia tan profunda como precisa se sienten ‘libres’ de crear teorías, combinaciones y deducciones, son eso: esclavos del mundo y de la propia prisión mental haciendo uso de un ‘libre albedrío’ que es falaz, inexistente, y un juego que se desvanecerá con la muerte, la enfermedad y la vejez.

Todo Hombre honesto que decida alcanzar la Libertad de la Conciencia (porque no hay libertad sin Conciencia) posee en el I Ching al maestro que lo guiará desde la realidad interior del Sujeto. Para lograr esta armonía se requiere obediencia plena a los dictámenes del Oráculo, estudio reiterado y auto-disciplinado, Meditación Circular de la Luz (Flor de Oro), coherencia de vida en la aplicación de la Virtud, vivir según las 8 Leyes y su aplicación. El SILENCIO en el aprendizaje y en la vicisitud es esencial: el discípulo que recibe y crece debe mantener su concentración en el Silencio; una vez sellado en sí mismo lo sagrado de la Enseñanza, entonces podrá exponer, exhortar y enseñar aquello que ya ha vivido. La Sabiduría debe ser el efecto de aquello que se ha vivido, no de eso que se ha comprendido con la mente artificial.

Existe otro falso camino: hablar mucho de lo que se entiende (o se cree comprender) y elevar esto a calidad de propia verdad en uso del ‘Libre Albedrío’. La Libertad es la consecuencia de la elevada Consciencia, y la Consciencia Superior no se logra por intelecto o conocimiento, menos por especulación, sino por Trascendencia y Espiritualidad. No olvidemos que el I Ching es un Libro Vivo, y que es un MEDIO por el cual Santos y Sabios ejercen su Rol y su Guía Superior. Y ya Lao tse nos advierte: no juegues con los dioses…saldrás destrozado.

La Honestidad ante un instrumento del Cielo es el respeto por sus vías, modos y Orden. Esto es HUMILDAD. Y lo que constatamos en tanta bazofia pequeña y lejana de la Enseñanza es soberbia, altanería intelectual o voluntad de los sentidos por rebajar uno de los pocos Umbrales abiertos hacia el Cielo que la Humanidad tiene a su disposición.

El Discípulo modesto consultará al maestro del Oráculo: ‘Santos y Sabios ¿Cómo debo entrar ante tu Camino para ser elevado al Camino Medio?’ Y se dispondrá a estudiar, meditar y aplicar cada aspecto a la propia vida, al carácter y a las relaciones…así deba perder y morir al pasado y vomitar sus certezas pasajeras que fenecen como todo lo que muere en este mundo. La Sabiduría, el Espíritu y el Hombre Superior…no mueren. Deja el Cuerpo…pero no muere en su Conciencia de Sí Mismo…He ahí la diferencia fundamental. Si el I Ching no conduce a este objetivo para el cual está entre nosotros…entonces de nada sirve.


oct 8 2011

La Antigua Enseñanza de Santos y Sabios

Antes de las vertientes del taoísmo, cuyas diversas escuelas y cofradías toman el I Ching en grados diferentes, y algunas ni siquiera lo consideran…existían los animistas cuya práctica chamán tuvo su máxima expresión en las maestrías alquímicas, llamados los Fang shi. Paralelamente, y de un tiempo de varias centurias anteriores, ligados al legendario Fu shi, el primer Sabio del Imperio Dorado, nace una vertiente de Sabios estrechamente relacionados con los reinados centrales de la China de entonces y desde el año 1100 A.C definitivamente parte activa e imprescindible de la gestión Dinástica. Wu wan, el primer rey de la Dinastía Chou, y su tío, el ‘Duque’ de Tchou, son quienes crean una figura central que tendrá un rol fundamental en aquello que hoy conocemos como el I Ching: El Archivero. Y en torno a este rol se crea el Orden del Jade, que es un estamento sacerdotal en diversos grados: desde la Sala de Sabios o Magos, y el Conciliábulo de Santos o Sacerdotes Mayores, hasta los servidores del Templo y guardianes de lugares Reales y los eunucos en sus multifacéticos empeños…conformaban la sociedad  de Palacio que sostenía internamente la labor ‘divina’ del Rey y la Dinastía.

La fórmula matemática que se halla a la base del I Ching ya fue expuesta y puesta en práctica por Fu Shi y la estirpe de los Santos y Sabios, al menos 5 mil años antes de Nuestra Era. Entre la desaparición del Imperio Dorado (o Amarillo) y el inicio de la Dinastía Chou pudo pasar al menos un milenio, según algunos,  o 600 años según otros, lo cierto es que hubo un cúmulo de siglos de dispersión, de pequeños reinados y luchas de tipo tribal que contó con años de unificación efímera y largos tiempos de principados cerrados y enclaustrados.  Sin embargo la cofradía del Jade de las Alturas se mantiene por linaje y herencia de estirpe hasta We wan, el rey del pequeño reinado de los Chou, padre del que luego sería inaugurador de un largo período Dinástico, y autor de la primera identidad China. Wu wan  restaura el rol de Archivero y crea el primer sistema de archivo como hoy concebimos un régimen de memoria y documentación.  Abre la primera ‘Escuela pública’, llamada ‘Enseñanza Real’, que involucra a estamentos más allá de los círculos de la nobleza: crianza de bovinos; sembradíos; construcción de diques; alianza de metales… y  Ley de Virtud… es decir: Moral y Leyes Naturales. La base del conjunto de 8 leyes universales y otras 8 posteriores que fueron desarrollándose de las 8 fundamentales se hallaban en un escrito del mismo Wu wan y de su tío, llamado ‘I Tchou’ (El Cambio de los Tchou)

El ‘I Tchou’ es la madre y raíz del actual I Ching. Contenía las Leyes Fundamentales, llamadas ‘El Gran Fundamento’ (TaiChí), la Moral entendida como Virtud (Te) y fórmulas matemáticas. Aquello que hoy leemos en el I Ching bajo el nombre de ‘Imagen’ son textos originados en este primer escrito. No era un Oráculo expuesto para todos, sino que apuntaba a la Enseñanza que asegurase una preparación de fondo en el Hombre que, algún día, debía alcanzar el Primer Cielo. Era, para entendernos, una preparación para un salto póstumo, y en tal sentido la relación con los ancestros y con el mundo de los fallecidos era en sí una práctica meditativa, contemplativa y de crecimiento espiritual muy amarrado al conocimiento y gobierno de la realidad concreta.

Los 700 años que duró la Dinastía de los Chou, de los cuales 400 fueron brillantes, fue decayendo en los dos siglos finales. La verdadera Revolución Cultural y de Identidad provocada por la masificación de la Enseñanza, que fue ampliándose hacia las artes de la guerra, a la diplomacia, y al ejercicio del pensamiento (filosofía), junto a las divisiones entre los ‘Señores de la Guerra’ condujo a la época más extraña de la China de entonces: proliferaban las Escuelas del Conocimiento, y las maestrías pululaban haciendo resaltar a Mencio, Mo dí, Lao Tse y Confucio…además de otros grandes guías de la época.  En tanto, la Orden del sacerdocio de Palacio se mantenía impertérrita en su rol, tratando de no tomar parte en la división, resguardándose de no  verse atropellada por la confrontación entre los 10 reinos combatientes.

Inevitablemente gran parte de las fórmulas, meditaciones, ejercicios de contemplación y parte del Oráculo fueron infiltrándose hacia las manos de los Fang shi, y de no pocas Escuelas del pensamiento. Así, nace la teoría del Yin Yang, tomada de la Ley del Gran Fundamento, y Mencio construye su filosofía progresista de las Antiguas Enseñanzas, y Mo di se inspira en la misma fuente para su ‘Escuela de los Santos’; el maestro Kung tse (Confucio) ignora la Antigua Enseñanza hasta su crisis, quince años antes de su fallecimiento, y saliendo de su largo retiro, luego que por años no pudiera convencer a ningún noble sobre su política de Buen Gobierno, confiesa a sus discípulos, entre ellos su nieto, que había sostenido encuentros espirituales con Wu wan, y le había solicitado ’vivir 50 años más para entender y vivir las Antiguas Enseñanzas’.

Lao tse no se inserta en la fiebre filosófica y política de su época, y de la Antigua Enseñanza toma un concepto que hasta hoy posee su sello personal: el Tao. No es ‘invención’ de Lao Tse, sino que él dio vida al Tao en un sentido de vida espiritual alcanzable por el Hombre. El origen del Tao se halla en la Antigua Enseñanza bajo una fórmula de símbolos, de entre los muchos que usaban los antiguos como ‘umbrales’ para sus ‘viajes a los Cielos de los Ancestros’. Bajo el nombre de Tao se hallaba no un símbolo, sino una combinación de estos. Lao tse habría ‘entrado’ en este universo, y su vivencia fue redactada en su testimonio conocido como el Taoteking.

La larga guerra de los Señores de los 10 Estados combatientes conllevó a salidas aún más violentas para dar término a un ciclo revuelto y muy creativo a su vez: la alianza entre los Tang (Chang) y los Ching (Ding) (Ming) condujo a un gobierno dictatorial que aplastó toda disidencia por la fuerza, y un ministro plenipotenciario persiguió las causas y causantes de tanto caos: los libros, las Escuelas y al sacerdocio de Palacio. Al menos 400 sacerdotes de Palacio fueron decapitados, y el resto huyó a la cadena de montañas de bambú llevándose consigo parte de los archivos que pudieron extraer. La quemazón de libros, archivos y escritos fue masiva, extendida y prolongada. Los nuevos gobernantes introdujeron a Palacio a los Fang shi, los hechiceros alquímicos, bajo la condición que probarían a encontrar la inmortalidad para el rey…17 reyes murieron enloquecidos, o vivieron locos,  por los metales pesados con los cuales los Fang shi elaboraban sus pócimas. Los Archivos de la Antigua Enseñanza fueron en parte usado por estos hechiceros, y agregaron sus métodos, creencias y mancias. Reemplazan los Hexagramas de la Ley de la Mutación por Tetragramas; cambian el ‘objetivo de alcanzar el Cielo’ por el ‘objetivo de dominar la muerte’.

Rota la alianza con los hirsutos Chang, los refinados   Ming se hacen de todo el poder, aplican racionalidad al estilo de gobierno, expulsan a los Fang Shi y llaman a los Sabios y Santos dispersos para que restauren las Salas Dinásticas y recompongan los Archivos. Solamente en el año 1250 de Nuestra Era estos archivos y Enseñanzas fueron recompuestos y restaurados. Se dividieron en dos Alas o Escolios: una ‘infectada’ y otra ‘vigente’. En la vigente se hallaba la fórmula Oracular, el sistema de Meditación, llamado ‘la Luz Circular’ y que es conocida comúnmente como ‘La Flor de Oro’; la simbología de los ‘umbrales’; el Oráculo de los Muertos (ancestros); las Virtudes; las 16 leyes (8+8)…y por primera vez se expone el desarrollo del Oráculo con aportes que se consideraron válidos de Mencio, Mo di, Confucio y otros tantos maestros que hallaron en la Antigua Enseñanza la inspiración para sus causas.

El Taoísmo nunca ha sido un cuerpo unánime, y no existe ninguna vertiente Taoista tradicional que tenga como una biblia al I Ching. Algunas lo usan, escasamente como el oráculo que en occidente usamos, sino más bien acogen la Antigua Enseñanza del sistema meditativo, las Virtudes, las Leyes y uno de los métodos Oraculares que posee esta Enseñanza: porque la Antigua Enseñanza aporta con Cuatro Oráculos basados todos en los originales.

Antes de Richard Wilhelm los Jesuitas lograron algunos extractos de lo que hoy conocemos como el I Ching. Luego, cuando los ingleses colonizaron las costas de China, recopilaron los ‘I Ching’ que manejaban los hechiceros en las calles e hicieron una exposición xenófoba y mentirosa sobre las ‘supercherías de los chinos’. Es Richard Wilhelm el primer europeo, y extranjero, que tiene en sus manos y ve con sus ojos los originales de los Escolios Vigentes de la Antigua Enseñanza. Esto gracias al archivero Real, quién lo insta a traducir aquello que ellos, los sacerdotes del Jade, habían seleccionado para él.

Las introducciones originales, del tiempo de Fu shi, dicen que: ‘se entrega esta Enseñanza para que los Hombres ayuden a los dioses, y desde el Camino Medio, el Hombre Superior alcance La Sabiduría del Cielo’ Y es La Sabiduría el objetivo central de todo esta Antigua Enseñanza. Cuando Wilhelm tuvo el conjunto de Originales en sus manos no decidió qué publicar o si debía hacerlo público: simplemente tradujo durante diez años. Caído el sistema Dinástico, en 1911, a los meses muere el último archivero, quién había cedido los escritos al adventista alemán. Los sacerdotes chinos que ayudaban a Wilhelm seleccionaron aquello que debía ser heredado a occidente; dicha traducción fue re-traducida nuevamente del alemán al chino para verificar su fidelidad al original. Por fin, el verano europeo de 1921 vio el nacimiento del I Ching que hoy tenemos en nuestras manos.

Es cierto que los ‘dos libros’ oraculares que expone Wilhelm no cuentan con demasiados explicaciones, y ‘el material’ expone verdaderas ‘cabezas temáticas’ que no desarrolla. Ahí sabemos de La Ley de Los Cielos (Micro y Macro) y del Orden del Cielo Anterior y del Cielo Posterior; sabemos que el sistema matemático es binario, sabemos que hay Virtudes (Humildad, Verdad Interior, etc.) Y podemos enterarnos que el sistema nos puede llevar al pasado con certeza y abrirnos al futuro…pero no se explica cómo. Comprobamos las fórmulas del Río Lo y del antiguo sistema de Fu shi.  Más tarde Wilhelm, con la ayuda y apoyo de su amigo C.G.Yung hace público un texto de los maestros de la meditación de la Luz Circular, que llamó: ‘los secretos de la flor de oro’, y en realidad dicho texto hace parte de la Antigua Enseñanza.

Podemos resumir como ‘Antigua Enseñanza’: 8 leyes de la Creación; 8 Virtudes; Meditación Circular de la Luz (Flor de Oro); Contemplación de Los Elementos (Práctica vivencial de los 5 Elementos); Simbología y entrada por los Umbrales de los Cielos; Oráculos: bajo la calidad de Sabio (o mago), o bajo la calidad de Santo (el Sabio o mago ‘discierne espíritus y los califica, dirime oscuridad y la aclara; el Santo expulsa lo tenebroso y abre los Cielos (ver signo 57 para referencia de este tema). Aquello que hoy conocemos como I Ching: Sistema de Diagnósticos y Diálogos con el Oráculo; Tiempos y relación de Tiempo (pasado, presente, futuro) y medida exacta del Tiempo; Objeto y Sujeto; Fórmula del Micro Cosmos o sistema Temporal (Cielo posterior); Entreverados; Emboscados; Signos Nucleares y su uso; sistema y diferencia entre tres monedas y varillas; Cálculos Micro y Macro con el sistema de varilla…y otros aspectos imprescindibles.

Cuando nos referimos a ‘La Antigua Enseñanza’ nos estamos dirigiendo a estos aspectos prácticos, de práctica espiritual, de estudio y aplicación que se hallan en los origines de aquello que vemos superficialmente bajo el nombre de I Ching. En otras palabras: el I Ching es un Compendio Oracular básico que ayuda al ‘Hombre Común’ a entrar en las vías del Camino Medio, es decir: ‘más alto que el Común de los Hombres, más abajo que los dioses’. Este objetivo no es opción: está intrínseco y subyacente en el I Ching, y empuja hacia esta altura humana que permite al Ser alcanzar un propósito de Sabiduría: Gobernarse a Sí Mismo.

Desde la pregunta banal, hasta la más trascendente, el I Ching responde siempre con Sabiduría, porque tal es su esencia; la respuesta la leemos en el I Ching, pero proviene de nuestro propio Macro Cosmos, del Ser Superior que debemos alcanzar. La unión de la Conciencia terrena y común con la Alta Conciencia Macro que todos poseemos, es lo que hace posible al Hombre Superior. Nos ‘suena adentro’ porque ‘estamos adentro’ de una realidad que aún no logramos dimensionar. Pero Sabios y Santos no son hipotéticos o efímeros: son reales, tangibles y manifiestos; son los ángeles de paz que tarde o temprano se nos manifestarán bajo la práctica de la Antigua Enseñanza. Y claro, la experiencia epidérmica, afectiva, emocional y mental con esta fórmula es altamente enriquecedora, y es natural que toda persona sienta que aquello que vive es tan personal como universal. Y esto conlleva a que se crea que el mundo vivencial sea una maestría colectiva, y no pocos caen en el error que Wilhelm advierte: la especulación.

Aceptar que toda persona que se mantiene fiel al I Ching y lo consulta tendrá muchas experiencias positivas, y también de luchas y correcciones no siempre fáciles, es legítimo, verdadero y se debe entender como algo natural pues se trata de Fuerzas Vivas que actúan en Bienestar de los Hombres.

Nuestra misión, encomendada por los Santos y Sabios, es profundizar la experiencia superficial que se tiene solamente con la consulta siempre muy ceñida al ‘yo’,  sin la práctica de meditación, sin el sistema contemplativo, sin los fundamentales símbolos, y sin conocimiento de la correcta forma de introducirse y ampliar la vivencia con La Sabiduría.

Quienes tengan el Oráculo a la mano entren en recogimiento, aquieten sus corazones y mente, y pregunten con las tres monedas o las varilla a los Santos y Sabios sobre sí esta Misión es real, y si la Antigua Enseñanza existe, y si ésta se halla en nuestras alforjas para entregarla a todo buen discípulo del I Ching. No se queden con impresiones o sentimientos: Consulten al Oráculo.

Con esta aclaración y exposición espero responder a quienes no entienden esto de la ‘Antigua Enseñanza’ y enfocan al I Ching casi como a un médico muy personal y propio que les hace vivir lo que ningún otro…pero no se han colocado ante la realidad superior de este Camino Medio y temen a ser ‘conducidos’ y alegan que eso sería como una iglesia…lo que es muy injusto con los Sabios y Santos, y lo es sobre todo consigo mismo: con ese Ser Superior que aún espera por la Unión con el Ser de los sentidos, Carnal, emocional y mundano que somos, y que puede ser superado aquí y ahora. ‘Defender la pequeñez de lo logrado no nos hace Hombres Logrados’

Tengan presente: este I Ching al cual acuden es una Puerta al Cielo, y es la Unión de Vuestro Ser Terreno con el Ser Superior que todo Humano posee. Nadie puede juzgar la realidad sino hasta que alcance el Camino Medio. Cuando Fu shi alcanzó el Camino Medio entendió las Leyes de la Tierra y de los Hombres, y supo de las Leyes de los dioses…y regresó entre los Hombres para conducirlos a las Alturas del Jade.

Bajo el Sello del Sacerdocio del Jade de las Alturas

9 de Octubre 2011


sep 7 2011

Sabiduría

Desde antiguos tiempos, La Sabiduría ha significado, en su profunda raíz: el pensamiento de Dios, o la forma divina de ver y vivir la realidad.
Salomón, el rey bíblico, de toda riqueza posible solicitó antes que otra dádiva: La Sabiduría de Dios. Pablo, el apóstol, consideraba a La Sabiduría como aquella expresión del saber que solamente puede entregar el Espíritu Santo. Los antiguos gnósticos alzaron su fe sobre la práctica mística de la divina Sophie, La Sabiduría, y hacían una distinción neta entre “conocimiento” y Sabiduría: en la primera distinguían la capacidad del Hombre para comprender y aplicar las leyes de la creación a su realidad; en la segunda, en cambio, comprobaban las leyes de la creación enseñando al Hombre a vivir en la realidad.
La remota civilización que se desenvolvió en lo que hoy conocemos como la China actual, es reconocida, por muchos, como una de las cunas de La Sabiduría. En efecto, en el Libro de los Cambios, el I Ching, se lee un párrafo original que declara que los dioses entregaron La Sabiduría a los Hombres para que éstos ayudaran al Cielo en su Creación. Desde el primer Sabio, Fu shi, (cinco mil antes de Cristo) posteriormente ascendido cuan dios al Cielo Atemporal, pasando por el Gran Yu, (3600 antes de Cristo) el unificador y constructor, hasta We wan y Wu wan,(1010 antes de Cristo) fundadores del linaje sacerdotal del Jade de las Alturas y responsables del conocimiento abierto de las Antiguas Enseñanzas, La Sabiduría constituyó la base de todo conocimiento y ciencia; basándose en las Ocho Leyes del Gran Fundamento los Sabios y Santos pudieron comprender y aplicar, en su medida y medio, las formas y métodos que armonizaran con el Hombre. Teniendo en consideración que la Creación se fundamenta en Cuatro Poderes, a saber: el Tao, el Cosmos, La Naturaleza y el Hombre pudieron entender que cada estamento requiere su fórmula de compenetración, y que el Hombre que alcanzara a vislumbrar estos nexos universales podría ver como el mundo gira en sus manos.
Los efectos, no las causas, sino que los frutos de esta siembra, son el producto que otras generaciones conocieron de mayor manera, y de estos retazos nos alimentamos aún hoy a través del Libro de los Cambios, el I Ching. Y pasado el tiempo, y en manos sin raíces de Sabiduría, esta tremenda vorágine de saber divino, cósmico, natural y profundamente humano se fue reduciendo a simple práctica del pensamiento- filosofía- o especulación esotérica. Y claro: la fórmula del Oráculo puede parecernos simple y fácil de utilizar para nuestras conjeturas más banales, pero también es verdad que luego de saturarnos de preguntas nimias, nos topamos con una hermética puerta invisible que ya no responde, y nada nos dice con sus imágenes y poesía siempre bellas, pero genéricas.
La Sabiduría no es un Oráculo. El Oráculo en un medio que nos enseña el Camino de La Sabiduría. Fuera de este objetivo, el Oráculo cesa su maestría.

El I Ching es un medio, nunca un fin, y junto a la Antigua Enseñanza colocamos cimientos de esta Sabiduría que supera todo conocimiento posible de la mente artificial, y postula a que el Hombre recupere una remota herencia consignada por el Reino Celeste: primero el saber de su mente natural; luego, La Sabiduría que vive en el Espíritu Original del Ser; y enseguida, la Conciencia en su Calidad de Hombre Superior; para culminar en la Unión en Uno con el Tao.
Todo Hombre posee una memoria dormida, anquilosada, de riqueza divina insospechada. Pero ninguna revelación, como ninguna practica de fe, podrá alcanzar la Raíz Madre, y la Voluntad del Padre Creador, exento de Sabiduría, pues sin ésta, toda senda se extraviará por algún recoveco del ego, por algún orificio del alma, o se enredará en alguna arista de lo mundano… o caerá en los abismos del soberbio intelecto humano que tiende a crear pequeños dioses y ama el conocimiento bajo su propio control.
Sembramos en nosotros, los Hombres, una pequeña luz que puede despertar al dios dormido en nuestro interior: porque debemos encerrarnos y sin que el mundo intervenga debemos Orar y Meditar En Espíritu, porque el Creador Es Espíritu, nos enseña JesúsCristo, y La Sabiduría es Dios abriéndonos las puertas de la verdad, y de una realidad que nunca podremos alcanzar de otra manera.
El I Ching es el “primer Vehículo”, llamado por la Enseñanza: “pequeño Vehículo” y el sujeto es llamado “Noble”; posteriormente el discípulo disciplinado pasa al “Vehículo medio”, y es llamado “Adepto”; y finalmente aborda el “Gran Vehículo”, y es declarado “Discípulo de Sabiduría” y se le abre la primera puerta al Sacerdocio del Jade. Más adelante recorrerá la Vía de los Santos y Sabios.

Sacerdocio del Jade de las Alturas

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oct 6 2010

Sembradores… sólo entregamos el mensaje -A propósito del Sacerdocio del Jade de las Alturas-

Un estudiante de I Ching de Córdoba, Argentina, pregunta sobre el Sacerdocio del Jade de las Alturas. Responder a este amigo me da la posibilidad de exponer un tema que requiere altura de mira, corazón abierto y mente dispuesta.

El título de las Alturas del Jade fue, por mucho tiempo, un grado póstumo con el cual se ungía al santo y sabio que hasta su fallecimiento había permanecido obediente a la Virtud Suprema. De este Orden Sacerdotal poco se sabe, y no porque poco se quiera saber, sino por su hermetismo y escaza literatura testimonial. Proviene de la antigua Orden de Santos y Sabios cuya tarea de por vida se circunscribía al Palacio Real o los claustros; de este círculo cerrado el hombre público, por así decir, era El Archivero. Continue reading


feb 6 2009

Presentación de Libros Publicados

Escritos por Ricardo Andreé

ara-64-escalonesARA 64 Reflexiones ante el altar de Cristo

En 1988, en Basilea, Suiza, tuve la ocasión de compenetrarme con la disciplina sobre los estudios de las religiones, conocida como “religiones comparadas”. Este aprendizaje, unido a mis experiencias en el budismo y el taoísmo, me abrieron un ventanal hacia la universalidad y la grandeza de Dios. Con la compenetración en el portento de Cristo, la frontera ha roto sus hilos en forma definitiva; quizás por esta experiencia me ha sido muy difícil aceptar que sea realmente honesto aquel quien conozca esta unidad magistral y continúe a empequeñecer y ocultar la unidad en el Plan de Dios. Si existe un “Plan”, existe una mente planificadora y este Plan divino no discrimina a pueblos, razas o estamentos sociales o culturales; por lo tanto, siendo un Plan objetivo, todo aquel que esté en Dios puede conocerlo y discernirlo
Los hechos espirituales que me sacudieron entre los hermanos budistas de “Nicheren Sosshu” y mi búsqueda de obediencia que ha durado once años, me condujeron en 1995, a compenetrarme en el estudio y discernimiento cabal de la Biblia. En 1996 lo hice en forma particular con los Evangelios y el Nuevo Testamento
Inicié la escritura de estas reflexiones en la primavera de 1996, como efecto sobre todo de unos sueños que me condujeron al hecho de Esteban y al discernimiento del hecho de los panes (repartición a 5 mil y a 4 mil -Mt. 14, 13/23- ). El comienzo fue desordenado y me costó comprender la razón de tanta inquietud y la causa de los sueños que me dejaban en estados muy particulares.
Un domingo, orando ante mi altar personal, comencé a cantar: “ara, ara, Cristo Es… namesté, namesté… ara, ara Cristo Es”. Un canto nacido del Espíritu que me llenó de gozo y de paz. Tuve la necesidad de tomar el Nuevo Testamento y en una hora tenía anotado en una hoja 64 párrafos con sus versículos y la página correspondiente. Entonces me senté a la máquina de escribir y di inicio a estas 64 reflexiones ante el altar de Cristo, el ARA
En Noviembre interrumpí el trabajo y me retire a Bahía Inglesa donde culminé el libro sobre el Tao Te King, el “Tao Crístico” y en ese mismo lugar y tiempo nació el escrito “El Cristo del Loto” y se ordenó “111 escalones hacia el Cielo”. Las situaciones temporales en Concepción no permitieron continuar este trabajo. Lo retorné en Enero de 1997 avanzando más rápido de lo que creí; hasta que supe, por sueños, que mi familia se vería remecida y reunida, después de 28 años, debido a la muerte de mi joven cuñada, esposa de mi hermano. En efecto, ella se agrava en ese tiempo y justo el día que yo culmino estas reflexiones, en Febrero de 1997, recibo de mi madre la noticia de su muerte. También supe que debía moverme de Concepción y dirigirme a Santiago para algunos hechos que allí estaban preparándose
Sobre todo estos últimos siete años de camino intenso he aprendido a ser obediente a las inducciones del Espíritu y a los oráculos de Dios. Sin embargo, no tenía ni ganas ni forma concreta de trasladarme a la capital, pero todo se dio… Nunca había tenido tanto trabajo en un mes de verano y esta vez lo tuve, por ende no hubo dificultad de dinero; pedí no vivir en Santiago mismo, sino que en las afueras; ojalá en una casa o en departamento con un gran patio para tener un perro. El día que asistí al entierro de mi cuñada, una amiga y alumna me comunica que había encontrado la casa idónea… todo fue tal cual lo pedí. En mi nueva casa, a 53 kilómetros de Santiago, cerré estos escritos. Escribí la última reflexión justamente como acto simbólico al hacer la última caja para mi traslado a Santiago.
Muchos hechos se han sucedido desde los primeros días de Marzo a la fecha que escribo esta presentación, finales del mes de Mayo. En dos meses y medio, Dios ha sellado mis años de búsqueda y preparación y en pocos días ha sucedido que mucho de lo escrito aquí se ha verificado ante mis ojos y casi todas mis inquietudes han hallado respuestas.
Si tuviera que corregir lo que ha nacido al final de estos años -en estos días- seguramente tendría que cambiar muchas cosas, precisar algunas otras y convertir preguntas en respuestas. Sin embargo, la honestidad insta a no trastocar la esencia de estas reflexiones y tal cual han nacido deben ser mantenidas, a modo de testimonio de este tiempo vivido en el Espíritu y sus senderos.
Con las claridades y los hechos de estos últimos días, varios párrafos aparecen como proféticos de lo que vendría más tarde; otros son absolutamente corroborados por los hechos y algunos pasajes quizás escapen de cierta justeza y precisión. Pero aquí no se pretende alzar una nueva verdad; ni este ni los otros trabajos quieren levantar doctrinas en contra de otras doctrinas. Es más simple que todo aquello: es testimonio, es “diario espiritual” de uno que, en esta época, ha buscado y ha sido inducido por un Ser misterioso, un ángel, llamado Jesshu Li, hasta llegar al punto de estas reflexiones que aquí entrego con toda buena intención. No es, bajo ningún aspecto, una elaboración de formas eruditas ni tiene una rigurosidad intelectual de estudioso: es palabra nacida de la experiencia espiritual, de la inducción espiritual y de un estado espiritual. Por lo mismo, son palabras que deben ser discernidas con criterio espiritual bajo oración y reflexión quieta y serena.

25 de Mayo de 1997

tao-cristicoTAO CRISTICO

1ª P R Ó L O G O

Los antiguos tenían por escuela a la naturaleza, al Cielo, a las estaciones, al tiempo y al Espíritu invisible.
De la naturaleza dividieron agua de tierra; madera de piedra; lago de río; montaña de valles; fuego de humedad… y así, todo lo que la naturaleza posee fue llamado “La Madre” y consideraron los Hombres ser los  hijos e hijas de esta Madre, hermanos y hermanas de todo lo que habitaba por encima y debajo de la Tierra, en las aguas y en los montes, en las ciénagas y en las espesuras.
Del Cielo dividieron estrellas. Vieron que cada cuatro años el Río de los astros se unía y demoraba cuatro años en expandirse; así, distinguieron fuerza femenina y fuerza masculina y el secreto de la creación de los astros. Vieron que el Río Amarillo era igual que el Río del Cielo: las mujeres tomaron la ribera este y los hombres la oeste y vivieron separados cuando el cielo se expandía y se unían cuando el firmamento se apretaba. Aprendieron a medir el tiempo por el Sol y la Luna y descubrieron los números, las formas y la organicidad del universo. Llamaron Padre al Cielo y considerándose hijos e hijas del Cielo, hermanos y hermanas de todo lo que habitaba en su inmensidad desconocida.
De las estaciones construyeron la comunidad, según necesidad en cada tiempo. Ratificaron que todo espacio armonioso siempre se dividía de cuatro en cuatro y esta ley la aplicaron con sus hijos: a los 4 años el niño sabía que era niño y nacía para él mismo; a los 8 años debía comprender al Padre-Cielo ya la Madre- Tierra y era instruido; a los 12 aprendía a usar sus manos para el trabajo y la caza, para el hogar y su sobrevivencia; a los 16 podía unirse y formar familia, si así lo decidía y era instruido en las cosas de los adultos por los ancianos -los varones-, y por las ancianas y mujeres adultas en el caso de las jovencitas. A los 32 un hombre entraba por la puerta del Gran Espíritu y preparaba su viaje eterno. La mujer lo hacía a los 28.

Del tiempo comprendieron la sabiduría y descubrieron que el No- Tiempo es el verdadero tiempo. De ahí profundizaron muerte y vida. De esto dedujeron que pasado y futuro son los dos únicos tiempos que se pueden percibir: uno porque hay memoria, otro porque hay instinto. El presente no existía para ellos y vivían haciendo lo que debían hacer cada día, sin premuras, ni agobios de ninguna especie. Siempre reían. Eran felices los antiguos.
El Gran Espíritu era como una brisa, a veces quieta, a veces en movimiento, que no se podía ver pero si se podía sentir en el corazón. Descubrieron que en sueños era más cercano y se manifestaba: entonces aprendieron a morir sin morir, dormir sin dormir, estar sin estar. Y pudieron viajar sin moverse de la caverna, para vivenciar que el Gran Espíritu todo lo sabe y todo lo puede. Como era una cosa de empeñarse cada día y cada noche, no todos lograban llegar a la unión con el Gran Espíritu… Otros temían y rehuían a quien entraba en este estado. Así, nacieron los Santos y los Sabios. Ellos conformaron el mundo de lo invisible: para guiar a los Hombres de esta Tierra.
Creado el mundo de lo invisible, Sabios y Santos supieron que podían vivir en el No- Tiempo pero que no eran eternos. Desde entonces ellos enseñan que el Mundo Superior es inferior al Mundo Celeste; llamaron a este Mundo Superior, “macrocosmos”, porque es un mundo intangible envolviendo a un mundo de materia. Llamaron Cielos al Mundo Celeste y son varios estos Cielos y en el ápice el Soberano Celeste tiene su reinado.
Cuando nos rehacemos a los antiguos, todo parece simple y sencillo, fácil y natural Cuando observamos estas cosas con los ojos del mundo y del Hombre de hoy, todo se caotiza, obnubila, se torna una guerra de nombres, categorías, ideas, ilusiones, teorías mentales: eso es soberbia. La rebelión contra el Gran Espíritu ahora es sutil, imperceptible, disfrazada… Pero engaña solamente a los soberbios y nunca a los humildes.

2º PRÓLOGO
La base de esta traducción es el trabajo que realizara el estudioso y practicante de meditación taoísta, Luciano Magrini, en 1935-36, extraídas de sus dos estadías en China y de su relación con connotados conocedores de estos temas y prácticas de origen chino, como el filósofo Hsiung Hsi-ling y el profesor TH. Tang. El trabajo fue culminado a fines de 1937 por Chiang Hsi-chang, quien comparó la labor de Magrini con 84 trabajos fidedignos y la versión alemana de Wilhelm, tomando como comprobación el estudio de Miao Tze Tsai que compiló un diccionario chino-alemán sumamente amplio y explicativo, sobre todo del lenguaje de los clásicos chinos. La primera edición fue conocida recién en 1941. Una segunda edición tuvo mejor suerte en 1947. El Profesor Paolo Siao Sci-yi le consignó una mayor proyección en las ediciones de 1982 y 1989 (Edic. Laterza y Figli. Bari-Italia).
Bajo la palabra “comentario”, se encuentran los aportes del autor principal de este trabajo, Ricardo Andreé. Cada comentario extraído directamente del libro base, que ha servido de fuente principal (además del libro de Richard Wilhelm y algunos trabajos menores), tiene el nombre del autor de dicho aporte. El trabajo en italiano ya mencionado fue la matriz de esta versión; la comparación se basó en la excelente versión de Wilhelm. Jesshu Li, el Maestro personal del autor, también interviene y comenta. Yo, Don Samuel, no comento directamente al inicio; lo hago a través de algunos cuentos y alegorías que transmito al autor. Luego ya lo hago en forma directa.
Ricardo, Jesshu Li y Don Samuel vivenciamos y nos unimos a esta profunda y vital experiencia en forma distinta, llegando a conclusiones propias, coincidentes y siempre complementarias.
Como apertura, diré lo mismo que diré al final: este trabajo no es para estudiarlo o leerlo en forma intelectual sin entrar en meditación. Esta labor que entregamos es vivencial: entren también Uds. en meditación, aquieten la respiración, despidan las preocupaciones, despejen sus expectativas y vacíense de toda intencionalidad o imaginería. Solamente después lean un capítulo del Maestro, lentamente, pausados, con quietud; luego repitan la frase o el verso que más les llamó al corazón: “el Tao es innominable”, por ejemplo. O lean nuevamente el capítulo. Luego vuelvan a la meditación. Cuando salgan del estado meditativo; regresen al mismo texto, lean, comprendan, vuelvan a leer, comprendan con el corazón, sientan la afirmación del Maestro. Lo que no “suena” ni se comprende: déjeselo, no insista. Otro día, otro capítulo. No regresar nunca al mismo a no ser que así se sienta la inducción interior, sin obsesión intelectual, sin obcecación, menos con rabia por la incomprensión. Se volverá al capítulo todas las veces que sea natural: si no hay inducción hacia un capítulo ya conocido, se abrirá el libro al azar durante la repetición de las palabras: NAM TAO TE i KING, si se hace a modo de los Mantram, con voz gutural, tanto mejor.
Los comentarios y agregados, si los hay, se leerán al final, cuando se haya realizado el propio discernimiento. Si se trabaja en grupo se hará lo mismo, pero una persona hará de guía abriendo el libro y leyendo. Luego cada persona trabajará el mismo texto en forma individual, aparte, en su casa. Se intercambiarán las ideas y vivencias y se crecerá sin entrar en discusiones, escuchando y discerniendo la experiencia y el aporte del otro, sin calificarlo ni enjuiciarlo.  Esta es la forma de compenetrarse con estas enseñanzas del Gran Viejo, Lao Tsé.
¡Buen Trabajo!

PRESENTACIÓN
¿Qué empuja a un hombre a realizar un trabajo como este? Imagino que detrás de cada tentativa existe una buena intención, un deseo positivo de abrir a muchos más, en este tiempo, este conocimiento que nos dejara como único legado el solitario Sabio Chino, Lao Tsé.
Quiero pensar que las tergiversaciones y las desinformaciones que brillan en muchas traducciones recientes y versiones interpretativas modernas son parte de esa buena intención.
Chuang Tsé el primer discípulo de Lao Tsé, ni siquiera se asoma al terreno de la explicación sobre la mono-producción de su Guía: sí se introduce en el espíritu del Tao y desde esas alturas usa su letra mordaz y osada, acompañada de su propia, vivencia que ha quedado en el tiempo como la compañía inseparable del Tao Te King.
Wan Pi, un joven y talentoso sabio, que murió a los 24 años, el año 249 d.C., es quien inicia la larga lista de estudiosos, filósofos y religiosos que han dedicado sus energías a la compenetración con los misterios del Tao. Los emperadores tenían como cosa “cosa santa” leer y hablar del Tao y no pocos hicieron compilar trabajos que posteriormente llevaron el nombre del gobernante, como bajo la última dinastía Manchú.
Algunos quitaron versos por considerarlos “poco convenientes” y algunos más descarados agregaron párrafos propios, haciéndolos pasar por palabras del Sabio.
Si otros occidentales realizaron una investigación tan asidua y vivencial antes de Richard Wilhelm, no hay constancia, aunque¬ mucho se especula que los Jesuitas habrían realizado importantes labores investigativas tanto del Tao Te King como del I Ching, pero que nunca vieron la luz pública. Se conocen versiones en inglés ya en 1850, quizás paralelas a las de James Lagge sobre el I Ching, pero de una dudosa rigurosidad y repletas de prejuicios colonialistas. Richard Wilhelm, alemán, sinólogo, misionero adventista, se bota, literalmente, en los escritos oficiales que contenían los 81 versos del “Libro del Tao y la Virtud” (Tao Te King). Corría 1909 y el hombre alemán abarca su trabajo con seriedad de estudioso y científico; quizás si Wilhelm hubiese traducido el Tao Te King después de su vital labor con el I Ching (el Libro de los cambios), cuya culminación se constata en 1920, habría sido menos respetuoso del oficialismo que ya entregaba algunas tergiversaciones Y también, muy probablemente, menos ortodoxo y literal en su traducción. Con todo, el trabajo del misionero protestante sigue siendo uno de los más ricos en datos y uno de los más serios en occidente. &&&Desde siempre, en China, las palabras del Sabio han sido fuente de inspiración, de encuentro espiritual y trascendental. Desde Lie Tsé (Lie YÜ Kou) y Chuang Tsé (Chuang Chou), los primeros, hasta entrado en este siglo que ya expira, pasando por filósofos y místicos ascetas que entraron en el Tao en las misteriosas montañas de Lao Shan (Isla de los Santos), no se supo nunca de un occidental que entrara en el Tao mediante lo propuesto por Lao Tsé. Se expande hacia Japón, hacia Carea, y llega en forma contundente y prolija solamente con el sinólogo Wilhelm, aunque el mismo traductor alemán se rehace comparativamente a otros autores contemporáneos: S. Julien, Carus y Víctor Von Strauss. Sin embargo, la diferencia reside en la vivencia directa y profunda que el misionero adventista experimentara en China, sobre todo cuando se introduce en el I Ching. Tal fue su inserción, al punto de padecer un conflicto de identidad entre el Sabio Chino que se despertó en él y el severo hombre alemán, que es como él se conocía. Desde entonces, podríamos distinguir dos tipos de caracteres en las traducciones e interpretaciones del Tao Te King: el del racionalista que estudia el fenómeno según cristales académicos o filosóficos; el del buscador espiritual occidental que mira a Oriente cuando la verdad trascendental se ha extraviado entre tanto dogma y doctrinas. El primero no logra apreciar más de lo que aferra con su propio intelecto, de acuerdo a límites culturales o conocimientos comparativos, sean filosóficos como religiosos. El segundo intentará poner en movimiento, mediante la práctica, aquello que entendió parcialmente con la mente. El primero no llegará nunca a la mente natural del Tao, esto quiere decir que nunca comprenderá a Lao Tsé ni lo que escribiera el Maestro. El segundo descubrirá que lo que aferró con el análisis se potencia y se hace vivo mediante la práctica espiritual del Tao.
Esto explica por qué la mayoría de las versiones son extrañas a las enseñanzas del mismo Tao Te King y cuán ignorantes suelen ser en verdad aquellos que mencionan al Tao como un producto de moda y han inventado la terminología del “Taoísmo útil” : tao de la bicicleta, tao de los alimentos, tao de aquello y tao de lo otro.
El que practica el Tao… NUNCA hablará del Tao… Mucho menos como lo hacen los presumidos e irrespetuosos.
Algunos han ido un poco más lejos: como negar la existencia de Lao Tsé y colocarlo como personaje mítico, inexistente físicamente en tiempo alguno; agregando que los escritos son un cúmulo de versos recogidos de distintas épocas y pensadores. Los mismos añaden muy circunspectos que la obra misma corresponde a la vena “filosófica idealista” de los “pensadores chinos” y como joya colocan la aseveración que reza: “el Tao es ilusión, es la negación de la materia.” ¿Qué nos empuja a nosotros a realizar este modesto trabajo?
Nuestro Amor al Maestro Lao Tsé, cuyo nombre puede ser traducido como “el Gran Viejo” o “el Niño Viejo.” Amor nacido en las prácticas de meditación, en la soledad de las colinas del Valle de Putaendo. El vivenciar a Dios sin dogma alguno, en su cosmogonía más pura, en el génesis más claro y clarificador, eso que el Sabio llamó Tao, porque no supo qué nombre ponerle, es el motivo íntimo, más arraigado. Es una forma de decir: ¡existe! Es un modo de exclamar: ¡Aquí está el Reino!  Tomamos entonces las referencias de Lin Yu- Tan, de Richard Wilhelm y con esta base escrita entramos en la ardua práctica de palpar la verdad del Tao. Cuatro años de permanente atención, de actitud observante, de opciones y desapegos -no sin luchas, contradicciones y límites- al cabo de los cuales podemos decir que es cierto lo que está escrito, incluso aquello de que Lao Tsé está vivo y es perceptible en su guía.
La inquietud fue madurando pacíficamente en el interior: desde esos días de retiro a los pies del Monte Santa Inés, frente a Pichidangui, cuando el Maestro fue particularmente activo y la esencia celestial fue discernida como Tres manifestaciones Unitarias, cuyo Tao creador de la materia y lo invisible es aquello que los antiguos griegos concebían como el “El Logos” (la primera manifestación de vida, la matriz de la creación), el Verbo, el Cristo. Desde entonces la relectura de la clave Crística fue necesaria y urgente, fuera de toda reticencia y prejuicio religioso o cultural. Pero habría sido una incongruencia si a esta aclaración nos hubiésemos introducido por otra vía distinta, fuera de la meditación, el discernimiento y la oración en retiro y soledad. Nada ha sido ni es solamente intelectual.
En la sana intención de propagar a otros lo que fue una verdadera iluminación para mi existencia, se organizaron algunas “iniciaciones” que alcanzaron más o menos a las 100 personas entre Santiago y Concepción. Sin embargo, la experiencia manifestó con frialdad que algunos de los que dicen buscar la verdad espiritual, definitivamente no quieren eso, sino que un aliciente para encubrir las pasiones no resueltas y sus indecisiones repletas de apegos y frustraciones. Otras personas escapan de las religiones tradicionales, no quieren seguir guías de ningún tipo y cuando tienen ante si mismas el sendero de la propia opción espiritual, dependiente solamente de la disciplina personal y de la Fe en la existencia de la divinidad… se desvanecen. Es mucha la renuncia, eso de desapegarse de los deseos; es exageración conceder el timón de la vida a algo “invisible y misterioso”. Aquellas personas, en cambio, que han roto con el obstáculo de la impaciencia, de las falsas dependencias y con rigor han mantenido su autodisciplina y la perseverancia, han logrado ascender paulatinamente hasta llegar a reales umbrales de verdad divina.
Esta experiencia tuvo un efecto vitalizante: lo Crístico se hizo tangible con cada enseñanza de Jesús; la vivencia del Maestro Lao Tsé ya no es anecdótica, sino que real. JesúsCristo y Lao Tsé parecen unirse bajo la luz de lo Tao-Crístico.
Lao Tsé vino entonces en un sueño vivencial y avisó que bajaría la enseñanza al corazón”. Cuando pasaron los meses y ese mensaje onírico ya casi no era recordado, surge en mi interior una gran necesidad de retirarme y comprender la voluntad de Dios para estos tiempos. Así, sin mucha claridad sobre el quehacer, acepto una invitación de Flor Zúñiga para estar unos días en su casita de Bahía Inglesa, cerca de Caldera, al norte. Llevé conmigo la versión italiana del Tao Te King de Luciano Magrini, elaborada por Paolo Siao Siao-yi; la traducción de Richard Wilhelm, mi libro de I Ching, una versión’ del nuevo Testamento, que me regalara mi hermana Lola Poveda…
Trabajé muchas horas, medité intensamente, dormí poco y soñé profusamente. Al cabo de 10 días había sobre la mesa 64 aforismos traducidos y comentados, divididos en cuatro partes. El orden, la selección, las palabras, la vivencia toda es mía no lo es. ¿Cómo calificar las vivencias místicas? Un psiquiatra ortodoxo diría que es un tipo de locura. Lo cierto es que al sentarme a leer el producto del trabajo me recordé del sueño, del aviso y fui a revisar atentamente el cuaderno donde redacto mis vivencias. Así, Lao Tsé había cumplido con su promesa: En esta labor no hubo intelecto, no hubo elaboración estudiada: fue una catarsis, una energía inteligente y sabia que me hizo vivir lo que escribía.
Las citas de los evangelios aparecieron sin buscarlas, cada una estaba a la mano: abriendo al azar el sagrado libro; a veces el I Ching me llamaba, lo abría y escribía lo que aparecía como apoyo y aporte a la idea en desarrollo. Nunca hube premeditación alguna, orden mental, estructura literaria. Cuando me agotaba: dormía. Soñaba: veía a mi Maestro luchando contra entes demoníacos, los que querían tomarme para evitar que siguiera escribiendo; el universo de los símbolos que he recibido estaba agitado, activo, presente, rodeándome como guardianes armados. Lao Tsé danzaba suave y armoniosamente y su perfume, que ya bien conozco, invadía mi Ser. Cristo vino potente y sobrecogedor como aquella vez en la montaña de Putaendo: el Orden Superior de la existencia y la No-Existencia iba pasando o despertándose en mi Espíritu.
¿De qué otra manera podríamos comprender y entender el Tao que enuncia Lao Tsé?, y ¿De qué otra forma podemos acceder a los misterios del Cristo?
La fe, la entrega, la opción y la disposición absoluta… conducen a Dios y en su camino podremos acercarnos al Tao Crístico que aquí hemos vivenciado.

Extracto del Libro “Tao Crístico”

el-andariegoEL ANDARIEGO 7+1, LA HORA DEL SALTO

A modo de Prólogo

“El Andariego” es un texto que fue naciendo como en un andar. Emboscado en el misterio su contenido, asaltó intento: un segundo libro “Ara”, con reflexiones sobre el Evangelio de San Juan”. En efecto, en agosto del año 2005 me retiré a Guanaqueros con todo lo necesario para escribir al menos 24 claridades que había recibido en mis meditaciones bajo el Don del Espíritu Santo.
Inicié la labor de selección del material, pero cuando abrí la primera página de escritura (supuestamente la inducción al tema) su resultado fue “extraño” y no respondía a mi propósito intelectual. Entonces me entregue y en tres días tenía al menos cuarenta páginas sin estructura, con argumentos inconexos. Ese raro resultado durmió por algunos meses, hasta que Marisol Olivares, la madre de mi hijo, pidió mi autorización para transcribirlos. Ella siguió un orden azaroso que di al paso. Y después de varios días de trabajo tenía enfrente de mi vista “algo” que asimilaba a un “testimonio” o “diario de viaje”.
Nunca quise ni ha sido mi intención, hablar o escribir sobre mis vivencias, y he rehuido referirme a detalles de mi vida: porque siempre he considerado vital la enseñanza y no aquel que entrega la enseñanza. Y los Libros de Discernimiento (“Ara: 64 Reflexiones…”,”111 escalones…” “Tao Crístico” “I Ching: Séptimo Tiempo”) han sido coherentes con ese principio, aunque muchos alumnos, investigadores de la Sabiduría y de la Consagración, y a gente que ha adquirido los libros mencionados han incentivado, de alguna manera, para que hiciera algo referente, sobretodo, a la Montaña y cómo fue que se halló ese lugar tan pleno de misterios.
Nunca Pensé, ni planifiqué. Simplemente este “Andariego” fue apareciendo. Y ante mi duda y sorpresa sometí el asunto al Oráculo de Sabiduría, para tener una primera visión sobre lo que estaba aconteciendo. De verdad, me dispuse a romper los papeles si la Sabiduría calificaba esto como un ejercicio de ego, o un desvío de mi mente. Sin embargo las claras respuestas del oráculo abrieron puertas que se conectaban con avisos previos de cambios inexorables que acometerían mi vida desde agosto del 2006. Recurrí a las claves Crísticas para obtener una imagen amplia y profunda del papel que cumplía este…huésped no invitado; ciertamente nunca comprenderemos los eventos sin una observación macro, que solamente Dios nos las puede entregar. Y el texto que parecía un invitado de piedra comenzó a convertirse en un libro con personalidad y sentido.

El orden de los otrora escritos revueltos vino a mí en un par de horas. Aquello que debía ser descartado, quedó rezagado, y lo que aún faltaba fue insertándose poco a poco, siempre con sueños aclaratorios y consultas a la Sabiduría. El título fue inducción de los maestros del I Ching, y cuando tuve en mis manos las primera copia editada, nuevamente en Guanaqueros, primeros días de Septiembre de 2006, quedé con una sensación extraña. Entré en meditación y acudí a la Sabiduría, y de esta Santa fuente recibí la claridad: debía insertar tres capítulos y sacar un par de párrafos. Al amanecer abrí los Sellos Crísticos y JesúsCristo me mostró algunos detalles muy delicados y sutiles que debían ser reforzados; pero en ese encuentro además me fue mostrada la puerta que se cerraba a mis espaldas y el tramo del camino que se estaba abriendo.

De lo Búdico a la Sabiduría

“Recorrí el sinuoso camino largo, y Dios me condujo por sus pedregosos senderos. Este camino inicia como todo andar: con el primer paso. Y cuando llegué a la última puerta, para sorpresa mía había otro camino que seguir: este era corto, escalonado, empinado, pero recto.
No importa la anécdota terrenal y humana: puede ser distinta a otras, pero ninguna tiene importancia hasta que se inicia el Camino. Entonces hacemos bien en guardarnos la información de cuanto vivido, soñado o acaecido durante nuestras vidas. Ni cambia el sustento de nuestra huella la cultura que nos da ropaje o de la religión que nos da zapatos. Tengamos memoria de lo nuestro para propio testimonio y constatar que también en nuestra pequeñez hubo un plan que nos conduciría al inicio de la senda. Porque lo que nos parecía un rompecabezas, al mirar atrás, en la boca de la trascendencia posible, nos dará una cuenta perfecta de nuestras vidas, incluyendo los sufrimientos y los “por qué” que nunca nos explicamos. Solamente esa vivencia es ya toda una revelación, y un golpe al orgullo y al ego: “en verdad nada era como yo creí, ni para lo que imaginé, ni por lo que yo quise”. Y sí, hasta lo que nos pareció más fortuito y del todo impersonal… al final era parte de un plan y mucho tenía que ver y hacer con nuestra persona.
Eso lo entiendo hoy: no lo aceptaba en la Abadía de monjes budistas cuando jamás me fue permitido hablar de lo mío, mis vivencias y sufrimientos… de lo soñado… de lo real… nada. Porque cuando aún no has culminado tu acercamiento al Inicio del Camino, y está viviendo, es decir, estás siendo construido y un plan se halla en movimiento, nada es más nefasto que encandilarse con lo que está en cierne, o buscar respuestas aún cuando se gesta la solución, o apresurar con esfuerzos humanos o emocionales un efecto espiritual. Entonces me reservé el derecho a escribir: si no podía hablar, escribiría. Y al entregar mi ropa de calle, en la Abadía y recibir el atuendo y sandalias, aquello que servía para escribir también quedó guardado en la mochila. Me preparé para recibir prédicas, enseñanzas y conocimientos: estaba ávido de saber. Desde la cuatro de la madrugada hasta la ocho de la tarde sólo se meditaba, se recitaba el Sutra del Loto y se caminaba en silencio. Entonces viví en estado de Quietud y en la Paz la existencia se abrió como un libro vivo y vívido, ordenando lo que aparentaba ser caótico, explicando causas, abriendo infiernos, proponiendo salidas. Y al pasar diez meses, por calendario, viviéndolos como en noventa días, según mi memoria (algo confuso por ese lapso de tiempo no computado por mi costumbre y orden, en donde diez meses nunca fueron tanto días reales, y para mí nunca pasaron más de noventa días…) estaba ya en la puerta del edificado de nuevo con mi morral, despedido con mucha bondad por los monjes, camino al mundo… y lloré en una estación de tren… lloré como un niño. Una madre que pasaba con su hijo pequeño, el cual miraba asustado con su carita redonda y ojitos profundos, decía dirigiéndose al niño: “Es su Karma…”. Corría el año 1977. Desde Nepal, nuevamente aterrizaba en Italia.
Nunca me propuse llegar allí, menos vivir diez meses en el No-Tiempo: sucedió que a fines de 1974 me dirigí a la antigua Yugoslavia con el propósito declarado de estudiar biología marina, y un plan adyacente, asistir a una escuela militar para oficiales. Nunca llegué a la universidad. La escuela del Ministerio del Interior se hallaba en Bagna Koviliacha, una zona que hoy pertenece a Bosnia: después de no pocos problemas y desacuerdos, literalmente escapé del lugar y desde Belgrado fui autorizado para abandonar el país. Llegué a Austria. De nuevo en Italia me establecí en Milán. Allí conocí a un grupo de italianos que serían fundamentales en mi pasar por Europa. En 1975 me trasladé a Florencia, ciudad que acunaría mis amores vivencias humanas, mundanas, emocionales y espirituales. Obtuve una beca para estudiar Ciencias de la Comunicación, pero yo quería Ciencias Políticas: pasé un semestre por esa pérdida de tiempo y retomé las Comunicaciones. Pero me fue quitada la beca por participar en la toma de la facultad de arquitectura, a los comienzos de 1977, año de convulsiones políticas en Italia. Debía trabajar. Y mis amigos italianos me ofrecieron un cargo de Corresponsal Internacional para una serie de periódicos y revistas de la izquierda itálica. Así llegué ante las puertas de la abadía budista: la intención era llegar al Tíbet para cubrir conatos de rebeliones anti-chinas que allí se estaban produciendo. Nunca llegamos, el equipo volvió a Italia: yo entré al monacato.
Entonces creí haber llegado al final de lo viejo y pensé: ahora inicio mi nueva vida. No fue así. Aún estaba andando. Asumí con humildad y con mucho de espanto que no tenía el cronómetro del tiempo, ni conocía el plan trazado en mí. Era ignorante y muerto. Para el mundo era un joven -decían- con suerte, inteligente, bueno en los oficios que emprendía, atrevido en su campo laboral, alegre, trivial y de muchos amores. En la verdad íntima ante Dios me sentía atribulado, atormentado y absolutamente carente del Amor del Creador. ¿Qué podía hacer para que la puerta se abriera y Dios me acogiera como un hijo suyo? “Vivir”. Esa era la respuesta que siempre recibía en mis meditaciones. Vivir según lo que soy. Pero entonces ¿por que no me sentía libre? Requería una jurisprudencia que no escandalizara mi propia vida, porque sin límites caía en los infiernos y la verdad allí era ajena, desesperante y terrible para mi alma.
El budismo me enseñó a caminar y me dio el arma de la Paz y la Contemplación, pero yo no tenía Sabiduría, y sin Sabiduría todo hombre se perderá tarde o temprano en algún tramo de su vivencia, mucho antes de siquiera comenzar el Gran Camino.
Hallándome ante un Buda misterioso entre altos cipreses entre lápidas escritas en danés que rememoraban a un matrimonio de artistas que habían vivido en la magnífica Villa de Fiésole (Toscana), en la que ahora me encontraba, una mano amiga y dulce me extendió un regalo cuya dedicatoria decía: “He aquí al Maestro de Sabiduría que pediste a Dios”. Ese fue mi primer libro del I Ching. Aunque ya conocía el I Ching como “juego” y lo consultaba muy ligeramente, nunca había tenido un libro “serio y completo” como el que ahora tenía y jamás había compenetrado la enseñanza de esta magnifica herencia. Ahora contaba con una fuente de Sabiduría para ordenar mi andar. Dios me escuchaba y por sus misteriosas maneras hacía llegar lo que Él consideraba acorde con el Plan que yo estaba lejos de entender.
Mi existencia, con la atención permanente en lo aprendido, y sin olvidar nunca que era un viajero sin estación, estuvo muy lejos de no ser vivida: justo lo contrario. La intensidad y la osadía de experimentar y consumar lo que se interponía entre lo viejo y lo nuevo, entre lo muerto y la Vida me condujo a estados terminales: allí donde otros decían querer ir, yo llegaba. No porque fuese mejor o más capaz, sino que por naturaleza nunca conocí una verdad sin coherencia y jamás creí en la palabra sin acción, y menos esperé recompensas por creer en las causas justas. Y desde muy temprano tuve la nítida sensación de que el Ojo de Dios me observaba, siendo aún muy niño, y quizá por eso no me importó lo que los demás opinaran sobre mí, porque si Dios me lo permitía no podía ser importante lo que opinara el mundo. Comprobé, sin embargo, que, con dolorosas y peligrosas vicisitudes, cada vez que conducía mi caminar según la voluntad del ego caía en infiernos atroces y abismos de los cuales siempre me costaba salir. Y mientras seguía un orden instintivo, que ya percibía, la vida era una sincronía de hechos, personas y vivencias que sin duda eran parte del Plan que algún día entendería en su globalidad. Por lo mismo acepté avanzar según orden interior en el que nada importaba el parecer e los otros. Eso me condujo a la revelación de la Obediencia.
Y esta es mi primera conclusión testimonial hoy: la puerta que ordena el andar preliminar es la obediencia, la entrega. No sé como podría avanzar alguien en esta vida sin Sabiduría y sin Paz. Primero se debe alcanzar La Paz de La Quietud, esa que calla la mente artificial del mundo y sus sensaciones, y calma el Alma y los sentidos, en modo que el Gobierno de Uno Mismo se halle en La Paz. Porque solamente en la Paz los torbellinos serenan sus ímpetus, y en La Paz las decisiones son justas. El mundo es contrario a la Paz, porque el estado de Paz en el Hombre lo torna Superior y desde su altura comienza a verificar el Gran Engaño de Lo Temporal. Desde la Quietud y La Paz se llega a la Entrega, a la Suma Confianza en Dios: y esa es la vía a la Obediencia”

Extracto del Libro “El Andariego”

De Apéndice”7+1″:  E=M X C2… O ¿EL OJO DERECHO DE DIOS?

Si la masa crea Energía, y ambas forman los espacios de Tiempo, quiere decir que el Tiempo existe solamente si Energía y Masa se condensan en unidad y reciprocidad. Lo temporal que los antiguos sabios concebían cuan ilusión creada por la materia, entonces ha sido corroborado por la ciencia y la realidad: tantos tipos de Tiempo a según la Energía y Masa que giran sobre un eje invisible.
Ahora, si esta ecuación crea el Tiempo y la sensación de temporalidad, es claro que la realidad micro-cósmica está supeditada a leyes que no son tangibles, y las leyes macro-cósmicas que rigen esta precaria forma de realidad no son medibles. Eso dice la Antigua Sabiduría. Y este mismo punto encerró la física cuántica en aquella famosa discusión sobre si Dios jugaba a los dados, es decir, si había o no una Ley de Probabilidad en cada fenómeno, lo que contradecía la primera idea de Einstein sobre un “orden mecánico y predecible”.

Exactamente nos hallamos en el terreno equivalente, en cuanto a nuestro idea de Dios y la verdad de la vida: un Dios pensador, calculador y en un orden predecible, creando en la misma proporción y modo. Pero el Hecho de la Caída, del Bien y el Mal, el Plan de Salvación y el Hecho de JesúsCristo… además de las constatación del proceso de “reciclaje” que cada cierto tiempo cambia y muta las condiciones en la Tierra y el Hombre… parecen dar razón a Mecánica Cuántica: en cada acción de Creación hay una ley de probabilidades intrínseca, algunas predecibles y otras no. Eso coincide con la arraigada noción de los Antiguos Sabios, quienes dedujeron de esta aseveración una Ley de Vida y un modo de vivir: La Ley de las Mutaciones, y en su conjunto establecieron la Ley del Gran Fundamento (Yin-yang), la Ley de los Cielos (Temporalidad y Temporalidad), la Ley Sutil (concepción de la luz), la Ley de los Elementos (Fundamentas de la materia), etc. (ref. Libro de los Cambios: I Ching).

¿Esto desmiente a Dios? No. Esto desmonta una idea humana de Dios. Y más precisamente: esto desarticula la idealización de matriz greco-romana sobre Dios, que junto a una siempre más desvirtuada concepción religiosa judaica, muy lejos de los orígenes, ha llegado a constituir una visión “occidental” y racional de un Dios que solamente al intentar encuadrar bajo esquema alguno… deja de ser Dios. Porque el Dios del cual podemos hablar, ya no es el Dios que realmente Es.

Cuando la materia deja de poseer una aparente y limitada frontera, perfecta y perfectible, y los Hombres alcanzan una mirada profunda en los fenómenos de la Creación, curiosamente parecen reencontrar las raíces de formas antiguas que otras civilizaciones pregonaron y tomaron cuan regencia para establecer sus formas de vida y desarrollo. Entonces nos asalta una idea intranquilizadora: si otros llegaron a lo que hemos llegado, de alguna manera, y luego hubo un espacio de mutación que re-dispuso un nuevo inicio… desde la ignorancia y lo básico, hasta otra vez el conocimiento y lo trascendente. ¿No estamos acaso en un giro permanente de reciclaje, en donde, bajo condiciones Temporales, no resulta posible ascender más allá de un límite invisible que ya ha sido alcanzado por otras civilizaciones… desde cuya frontera es inevitable que parte de la humanidad trascienda, y otra deba reiniciar el círculo de existencia y opción…? La ciudad de Enoc, la Jerusalén elevada o Nueva Jerusalén, la avanzada civilización descrita en los textos Vedas, la sabia antigua civilización del Imperio Amarillo de los primeros chinos, la próspera civilización de la Atlántida: ¿No hemos alcanzado hoy un punto de  ruptura en nuestro avance Temporal, similar a los estado de quiebre ya acaecidos en nuestro remoto pasado? Y si el espiral del tiempo que nos rige se halla en su Franja más estrecha y peligrosa, muy cercana al “Punto Cero”, es decir: Al Salto… ¿es señal que una porción de esta civilización se hundirá en su propio error, y una minoría se elevará a nuevas condiciones de existencia?

El Salto es un punto de ruptura que comprende, por una parte un modo de Involución como efecto de este Salto de Calidad; se produce, consecuencialmente, una división entre un tipo de Temporalidad y un Tiempo macro-cósmico, y la humanidad que parecía uniforme, según se cree erróneamente, se radicaliza conllevando a núcleos espiritualmente más elevados a separarse de los núcleos humanos más terrenales: mientras los primeros “saltan” al nuevo Tiempo, los segundos quedan sujetos a un ciclo Temporal que los condiciona cuan prisioneros.

Si hoy sabemos que un solo neutrón puede friccionar un núcleo de átomos hasta dividirlo y crear otro núcleo, más otro neutrón, y de dos cuatro y de cuatro ocho… hasta un salto Implosivo Atómico que causa destrucción… es posible entonces concebir el proceso en términos contrarios: cuando la energía tiende a concentrarse, no expandirse, y crea una Implosión Atómica, que equivaldría a un Salto Creativo. Los hombres sabemos como destruir. Dios sabe como construir. Y tengamos esto en consideración para mejor comprender el génesis de nuestra propia existencia y el Plan de Dios. Porque aquello que los hombres descubren nunca es producto de su propia capacidad sino de un Plan que requiere de estos avances en el Hombre… Y siempre se estará ante la disyuntiva de la destrucción y el bienestar, el ciclo permanente de la Opción entre Bien y Mal, Luz y Tinieblas.
Sigamos: hoy también sabemos que la Luz no es una secuencia de ondas sino que su naturaleza corpuscular se compone de cuerpos de Fotones, y que en su Matriz y Origen, cada partícula contiene toda la información del conjunto, desde principio a fin. ¿Qué fue primero, entonces: el cuerpo de Lo Oscuro o los Núcleos de la Luz? Ni uno de los dos: Lo primero fue un vacío con entornos de antipartículas. Mientras esta primera y primaria forma se expandía no había sino vacío. Luego, los insípidos cuerpos oscuros son fomentados por el movimiento ultra violento de estas díscolas antipartículas. El Cuerpo Oscuro o Raíz, nace de una explosión por fricción de antipartículas básicas. La restricción de esta formación Oscura, una vez alcanzada su máxima expansión, y posterior viaje sobre sí misma, condujo a una implosión.

La luz se crea… ¿por casualidad? en el momento en que hubo restricción del Cuerpo Oscuro e Implosión. La Luz nace de un gran acontecimiento: un Movimiento Retrógrado, es decir, del “retorno” de la Oscuridad sobre los núcleos de la anti sustancia que le dio existencia y movimiento. Siendo un cuerpo con diástole y sístole es posible deducir que la causa de la Luz fue el “Movimiento Retrógrado”. Es decir una vez que la expansión de lo Oscuro llegó al peligroso límite de la dispersión, que habría sido su exterminio, se dio inicio a este Movimiento Retrógrado que causó la Implosión que produjo su contrario… y así nació la Luz. Es decir, la Luz debe su existencia a la Implosión de la materia oscura, debido a dos leyes. Movimiento = polaridad por Calidad o Ley de los Contrarios: todo cuerpo que no fenece tiende a crear su opuesto, y en el Salto que da vida a lo nuevo se agrega el elemento Calidad… a saber: que lo naciente es sustancial y potencialmente superior a su matriz o raíz (Ley de Opuesto x Calidad).

La Calidad en este Génesis Creativo es “La Conciencia”.
Pero ¿cuándo la Luz Fundacional toma conciencia de Sí Misma y del entorno? Porque lo que hace Dios a Dios es “La Conciencia de Ser Luz”. Esta primera Conciencia es aquella que pudo discernirse a Si Misma, y además, al unísono, aferró las Leyes que van formando vida y mutación. De esa Conciencia Creadora proviene toda otra posibilidad de entender y descifrar lo que Uno Es y capacitarse para escrutar leyes del entorno y lo lejano. Sin Dios posiblemente habría un tipo de vida, pero no Conciencia. Y de esto concluimos que el origen oscuro no tenía Conciencia alguna de su propia existencia.

Los sabios antiguos recitaban los orígenes de Dios como un hecho único: es decir, en la Implosión, en la Transformación de las partículas oscuras en su contrario., en ese mismo instante, debido al fenómeno implosivo, al unísono, la Luz obtiene Conciencia de que es Luz y hace la diferenciación con la materia oscura. Es decir La Luz no tomó conciencia poco a poco, ni hay un fotón matriz particular que genere Discernimiento. No. La Implosión de Lo Oscuro genera Luz llevando la concentración de sus elementos al máximo, casi a un punto de desaparición, cuya alta concentración está en grado de generar Conciencia… es decir “Calidad”… y esto porque el núcleo central oscuro formó un polo de atracción tan inmenso… que todo fue Vacío”… y la Nada (vacuidad)(no “nada”) reinó por eones y lo que fue de un compuesto único, oscuro, fue absorbido y tragado por esta concentración hacia el propio núcleo central, y tratándose de elementos similares, no habiendo contrarios, produjo, justamente su opuesto: La Luz…

Los fenómenos de cambio se producen por explosión e Implosión y el hombre ha logrado manejar efectos similares para controlar energía atómica; hoy sabemos incluso como se desarrolla la vida y muerte de las estrellas y galaxias, y sobretodo se ha establecido que el Tiempo, eso que antes creíamos que era el mismo ciclo de Dios y de todo lo creado, no es más que una sensación fomentada por unión de energía y materia… (superando, menos mal, la pequeña y engañosa visión que aseguraba al hombre nada menos que el centro del Universo). Hoy concebimos la vida cuan consecuencia armoniosa y misteriosa de la Luz y verificamos como ésta cumple los ciclos de vida de nuestra naturaleza… ¿No es que hoy estamos más cerca de entender a Dios y su Plan? ¿No ha probado siempre el hombre ser un pequeño dios al causar hecatombes en su propio planeta usando con fines destructivos principios de Creación que bien podrían servir para elevar a la humanidad y no hundirla en el lodo del miedo y la contaminación? ¿Existe o no una opción entre lo tenebroso y La Luz, entre el Bien y el Mal, ante cada descubrimiento y su uso objetivo? ¿No se repite en estas decisiones el Síndrome de la Caída y Trasgresión que coloca a dos fuerzas en pugna directa, en donde por desgracia, hasta ahora, siempre el hombre ha tomado la vía de lo Tenebroso? ¿No es que al encuadrar a Dios entre los arcaicos moldes de la ortodoxia religiosa se está regalando el espacio de la ciencia a los materialistas, relegando a Dios a viejos libros y repetitivos ejemplos, permitiendo que todo velo que Dios corre ante los ojos de los hombres caiga en manos de lo tenebroso… y este principado aumente su virus en nuestra forma de vida y existencia?

EL TESTIMONIO DE JUDAS

Irineo, padre de la Ortodoxia cristiana, 180 d.C., da a conocer la existencia de muchos evangelios heréticos; entre ellos, uno especialmente atacado por él, llamado: “evangelio de judas”.
No hubo certeza de estos escritos, y no se contaba con pruebas concretas que avalaran su existencia, hasta el siglo recién pasado. Con la aparición de los pergaminos, reunidos bajo el nom¬bre:”Códice Tchacos”, en 1970, parece saldarse un círculo de hallazgos iniciados en 1947, con los Rollos del Mar Muerto (Qumrán). Estos Códice se hallan hoy ordenados y estructurados para su estudio y análisis en la Biblioteca de Nag Hammadi.
Interesa particularmente este documento, recientemente publicado, debido al alarde, y la especulación, que acompañó su lanzamiento. Pero, sobre todo la atención común se centra en la polémica figura de Judas. Ya explicamos en el libro testimonial “El Andariego” algunos elementos a tener en consideración para mejor comprensión de los hechos espirituales, y reiteramos ahora esta salvedad: esencialmente porque si contextualizamos lo espiritual bajo esquemas estrechamente humanos, históricos y puramente terrenales… todo lo real de estas, y de otras, escrituras se extravía y, finalmente, el tema deriva en especulaciones infantiles y conclusiones inciertas.
Estas cartas, como muchas otras, corrían de manera abundante por las manos de los gnósticos séticos, quienes se auto-calificaban como la generación de Cristo. La otra corriente gnóstica, la Cainita, negaba a Cristo y era un movimiento acrático y bizarro que en mucho se acercaba a posturas demoníacas. La idea de presentar al gnosticismo como una marejada unánime, orgánica y estructurada es una tergiversación que cumple los objetivos de sus detractores, para los fines antes mencionados. Los gnósticos fueron más bien una “forma de concebir a Cristo”, y su centro doctrinario residía en La Sabiduría, no cuanto “conocimiento” intelectual, sino como práctica místico-espiritual. La diferencia sustancial era, y es, que La Sabiduría entrega, cuan efecto revelador, una elaboración espiritual, personal, de la Verdad… El “conocimiento”, en cambio, fomenta la búsqueda de “la verdad” por medio del saber humano… y en la práctica, es un círculo de iluminados que impone su propia elaboración como “verdad de dios”. Mientras La Sabiduría exige una Relación Personal y Espiritual con el Cristo Dios, el “conocimiento” entrega el gobierno de dios a la iglesia, y a los doctos en ésta. Ante esta realidad: escritos, como los que aquí exponemos, lisa y llanamente eran, y aún son, una bazofia para los clérigos y el mayor escollo para sus planes políticos.
Extracto de Presentación del Testimonio de Judas

111-escalonesLIBRO 111 ESCALONES HACIA EL CIELO

En 1992 me encontraba trabajando en el ordenamiento del I CHING con los apuntes traídos de Basilea -Suiza- para editar “La Verdad Interior”. El Maestro Jesshu Li fue particularmente activo y generoso, en ese tiempo y lugar. Según mi criterio, yo trabajaba en un proyecto en base al antiguo Libro de Sabiduría, sin embargo, no todo el producto de lo escrito tenía directa relación con la elaboración planteada… Aún más, ante mí tenía una serie de textos que escapaban a mi orden original.
Separado el contenido correspondiente a “La Verdad Interior” quedaron, por una parte, los textos que fueron a engrosar el material testimonial incluidos en “El Empedrado de Jade” y “El Cristo del Loto”, y por otra: una carpeta con material extraído de las enseñanzas de Jesshu Li , basadas en el Oráculo de Sabiduría. Pasaron dos años… encontrándome en meditación frente al altar, en mi casa en Concepción, un día Domingo temprano, vi una imagen muy parecida a un sueño que había tenido años atrás: en éste me encontraba en un lugar parecido al patio de la casa de mi abuela materna, sólo que el lugar no tenía fronteras, era un prado verde que se perdía a la distancia; a mi izquierda vi y sentí a un monje budista en posición de Loto enfrente a un altar de piedras blancas, altas, cuya parte superior tenía forma de un cabeza de serpiente cascabel. El monje era joven, calvo y no notaba mi presencia. Más allá, en la mitad del verde había una escalera de colores transparentes con mucha luz en su entorno; bajaba desde el Cielo y no llegaba al suelo. Una larga fila de personas se dirigía hacia esta escala cuyas gradas eran doradas, la gente acudía en calma, serena, alegre. Yo estaba en la fila, pasé detrás del monje y tuve ganas de invitarlo a venir, quise quedarme con él. Inmediatamente más allá del altar donde se hallaba el hombre se encontraba una muralla vieja de piedras carcomidas y derrumbadas. En ese punto la voz dijo en mi interior: “ciento once son los escalones del adepto; sin el primer escalón no hay segundo; después del segundo todos son ascendentes”… Agregó: “la sabiduría no está al final de la escalera, sino que en la decisión de poner el pie en ella”. Saliendo de esa visión interior, el Espíritu me indujo a buscar entre mis papeles y saqué la carpeta con los textos sobrantes que dormían en un rincón. Una claridad extraordinaria hubo en mí y supe a ciencia cierta cuales partes separar y cuales dejar. En seguida realicé una separación por párrafos que fui enumerando correlativamente. No leí, no pensé, no tuve conjetura alguna ni me detuve a verificar si los cortes de cada lectura eran congruentes.
Por tratarse de textos profundos no basta con una lectura, el trabajo de discernimiento no se agota con una leve comprensión, es necesario volver sobre el contenido del mensaje varias veces y siempre en actitud de serenidad, devoción y apertura espiritual. Cada vez es de vital importancia anotar lo que se comprendió, lo que se sintió, lo que causó la inquietud, lo que resultó comprensible y clarificante. Así, en un largo proceso de discernimiento el mensaje cumple el rol de ser un escalón hacia el Espíritu y la Sabiduría de lo espiritual. Nunca se debe volver a buscar otro número sin antes haber agotado la labor con el escalón que nos ha sido designado.
¿CÓMO HABLAN LOS CIENTO ONCE ESCALONES?
Para compenetrarse correctamente con estas respuestas, la persona debe hacer tres preguntas: ¿Qué me dice?, ¿Qué debo comprender?, ¿Qué debo hacer?
Una vez que se ha obtenido, mediante cualquier método de recogimiento y quietud, el número con el texto correspondiente, enfocaremos la lectura bajo estas tres cuestiones básicas. Tengamos en consideración que todas las respuestas tienen un valor interior, espiritual y están dirigidas a Seres que definitivamente han encaminado su existencia por la senda de la virtud espiritual, es decir, no contienen fórmulas para “llegar a la escala”, sino que son situaciones para los que “ya están en sus gradas”.
Si una persona toma esta escala como un instrumento de acercamiento a la verdad sabia de Dios y vive en coherencia con estas enseñanzas, sentirá la viva presencia del Maestro Jesshu Li y de los guías de Sabiduría. Entrando a los escalones superiores, del 80 hasta el 111, vivenciará la necesidad de aferrar la Nueva Ley de la Resurrección, y la vida del adepto dará un giro absoluto en el sentido del Cielo.
Todos los instrumentos como este deben ser acompañados con la coherencia y la congruencia cotidiana, con la vivencia espiritual sin dudas ni limitaciones, bajo la debida meditación, recogimiento y oración, con un sistema disciplinado, constante y perseverante.
Nunca se debe olvidar que estas armas de nada sirven si no se hacen vivas y vívidas en el andar de toda la existencia. No es un trabajo teórico o filosófico, es vivencia y vida, es comprensión espiritual.
Para finalizar: el Maestro Jesshu Li ha sido muy reiterativo últimamente sobre los tiempos que han entrado en cierne en estos días. Ahora comienza el camino de la unión en la diversidad y de la responsabilidad personal ante Dios. Comienza a decaer lo discriminatorio y la incomprensible división bajo tanta bandera y doctrina… lo oscuro de lo pequeño está pasando… lo claro de lo grande está llegando.
Noviembre de 1996 (Bahía Inglesa – Caldera)
Extracto de algunos párrafos del Libro “111 Escalones hacia el Cielo”