Sep 30 2012

Las Varillas

Varillas:

Se usan varillas delgadas; pueden ser útiles las que habitualmente vienen destinadas para pinchar alimentos. Se les corta la punta y se dejan de una medida que no sobrepase los dos o tres dedos por sobre y debajo del puño cerrado. Se tiñen de amarillo o rojas oscuras.

varillas

Se usan 50 varillas. Una se separa y se coloca enfrente en posición horizontal, sobre un paño color oro.

Las 49 varillas que quedan en el puño de la mano izquierda se posan sobre el paño y se separan, al azar, en dos grupos: uno a la derecha y el otro a la izquierda. Del grupo de la derecha se toma UNA varilla y se coloca entre el dedo meñique y el anular de la mano izquierda. Del grupo de la izquierda se cuentan y separan las varillas de cuatro en cuatro hasta que queden 4 o menos varillas. Esas últimas, 4 o menos, se sacan y se colocan entre los dedos medios de la misma mano izquierda. Luego, del grupo de la derecha se extraen otras 4, o menos varillas, mediante el mismo procedimiento: separándolas de cuatro en cuatro.

La primera varilla del grupo de la derecha, la cantidad del grupo de la izquierda y la cantidad del grupo de la derecha, se juntan y se dejan aparte, en posición vertical, como pilar de la varilla solitaria en posición horizontal; luego, se juntan las restantes -todas, menos las separadas- y se vuelve a realizar la misma operación. Eso dará un nuevo grupo que se colocará al lado en forma vertical. Se procederá a juntar las restantes y nuevamente se llevará a cabo la misma operación para extraer un tercer grupo, el tercer pilar.

Los tres pilares verticales, los tres grupos extraídos, se cuentan y suman; esa cantidad se anota ordenadamente, en el mismo sentido como fue apareciendo. Una vez anotada la cantidad de cada montón (pilar) y su totalidad (suma), se procede a juntar TODAS las varillas MENOS la horizontal (la 50) y se realiza la misma operación para conformar otros tres grupos o pilares.

En cada tres Pilares tenemos Una Suma, ese resultado se convierte en Línea. Para obtener Seis Líneas debemos realizar 18 operaciones.

L a s   V a r i l l a s

Como ya se ha expuesto con anterioridad, el modo señalizado en el capítulo IX (sobre el oráculo), párrafo 3, del Libro de Wilhelm, es el que se ciñe correctamente a la metodología de los cálculos con las varillas.

Las 50 varillas deberán ser redondas, de un largo que sobresalga de la mano hacia arriba y hacia abajo cuando se empuñan; ojalá de madera santa como la Artemisa o el Canelo. Hay otras maderas nobles que se conocen sólo en algunas zonas o países.

Siguiendo las indicaciones de las escrituras se apartará una varilla cuyo símbolo representa al UNO que determina todas las cosas (las diez mil cosas, según el I CHING). Las 49 restantes quedan de esta manera sujetas a los tiempos derivados de 7 (7×7=49), las que en 18 movimientos determinarán los 6 tiempos de un signo.

Se efectúan 4 movimientos, a saber: división de las varillas en dos grupos; separación de la varilla del montón de la derecha que se coloca entre el anular y el meñique de la mano izquierda; recuento de 4 en 4 del grupo que ha quedado a la izquierda hasta llegar a 4 o menos; misma operación en el montón de la derecha. Con estos cuatro movimientos, separando en base a 4, se obtiene un primer grupo; repitiendo 3 veces la misma operación, se obtendrán 3 montones; la suma de éstos grupos dará la primera línea. Recogiendo el total de 49 varillas se repetirá la misma operación para obtener las otras 5 líneas. La suma de los montoncitos que se obtendrán será de: 4, 5, 8 o 9. Estos resultados se anotarán en el orden en que aparecen.

Una vez culminado el proceso de 18 movimientos, o sea, de las 6 líneas, se transforman las sumas en valores: en este caso los valores son 2 y 3. Los números 4 y 5 corresponden al valor 3; 8 y 9 corresponden al valor 2. A este propósito, en la introducción, «sobre la consultación del oráculo» del texto de Wilhelm, existen dos incoherencias que todo lector atento podrá notar: la primera de ellas ya está tratada en el «análisis del material» en páginas anteriores de este mismo trabajo y tiene relación con el supuesto «número supernumerario»; ahora bien, en la explicación de los movimientos, en el segundo de éstos, de acuerdo al texto, los resultados podrían ser 6, 8 ó 4. Sin embargo, la cifra de 6 no está estipulada. Esto no se explica y el punto se deja en la nebulosa. En efecto, la práctica enseña que la cifra 6 es posible, aunque sí muy rara. Generalmente se da en el segundo movimiento, es decir: 1+2+3=6 (traducción italiana, página 59).

Teniendo en cuenta que los números tienen dos funciones, a saber: Las Cifras (8, 9, 4, 5) que nos darán los EFECTOS; los Valores (2 y 3) cuya sumatoria nos dará los Resultados, y con ello la suma global para identificar las causas… Consignamos pues, excepcionalmente, a la cifra 6 el valor 2 y a la cifra 7 el valor 3.

La suma de los Valores (2 y 3) entregará Resultados de 6, 7, 8 ó 9; correspondiendo el 6 a un Yin Viejo ( — x — ), el 9 a un Yang Viejo ( —o— ), el 7 a un Yang Nuevo y el 8 a un Yin Nuevo. De esta forma obtenemos un Hexagrama único o un Signo Principal y un Signo Tendencial (ver 3 monedas).

Hasta este punto el método usado nos lleva el primer conocimiento de un tiempo Micro-cósmico. Sin embargo, un Tiempo tiene razones causales y tendencias de efectos; para conocer causas y efectos el estudiante recurrirá a la información que ya posee, donde Cifras = Efectos; y Valores+Resultados=Causas. Entregarán un máximo de 4 signos por operación. Por ejemplo, en una consulta el resultado fue el siguiente:

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Extracto de Libro Tratado I CHING – El Canon de las Mutaciones – «El Séptimo Tiempo»


Sep 20 2012

Una Gran Armonía de Cuerdas

Aquello que hoy la Física descubre y calcula, y que los Físicos han llamado ‘la teoría de Cuerdas’, los antiguos Sabios y Santos explicaron de esta forma:

‘Hay Cuatro Poderes manifiestos en Uno: el Tao, el Cosmos, la Naturaleza y el Hombre”.

“El Tao posee Cuatro Poderes en Uno: El Tao inasible y eterno que es fuerza Yang y creativa, y es Luz; el Tao oscuro que no posee forma, y sin embargo es la Madre de lo Creado; el Tao Manifiesto que es el Hijo del Eterno Tao y la Madre Oscura; y la Raíz, que es una madeja que todo lo envuelve y cuyos espacios siderales no dejan pasar ni una hoja”.

“El Cosmos posee Cuatro Poderes: el terrible que es Retrogrado y abismal; el Intermedio que alimenta y crea; el Superior que contiene Tiempos y Materias; el Dimensional que viaja y recorre el Cosmos cuan Ley de Mutación inexorable”.

“La Naturaleza comparte cuatro Poderes con el Hombre: el Cielo y su Orden Anterior (macro)- lo invisible-.  El Cielo y su Orden Posterior (Micro)-lo Tangible-.  Los Elementos 4 +1: metal (piedra, minerales); agua – en sus diferentes estados y roles-; fuego (sol); Viento-aire (oxigeno – clima); más: Madera (naturaleza). El  Tiempo: franja temporal y su particularidad terrenal –cadencia natural del Tiempo –ciclos temporales”.

“El Hombre contiene en Sí Mismo cuatro Poderes: su Alma (sentidos- sentimientos –sentir y emociones); su Mente: pensamiento- análisis- comprensión-discernimiento; su Cuerpo (el cual posee cuatro estados: uno bajo y descendente; otro medio y relativo; otro fuerte en voluntad y fuerza; y uno alto y sublime); y su Espíritu (divinidad y trascendencia de otros tres ‘cuerpos’)”

“Estos Cuatro Poderes y sus formas y manifestaciones ascendentes y descendentes están íntimamente relacionadas, no por invasión de espacios y roles, sino por vibraciones e influencias recíprocas.  Los dioses enseñan que el Hombre puede llegar a vibrar en seis cuerdas alargadas que nunca se tocan y sin embargo se entienden y armonizan. A esto se llamó ‘Seis Tiempos’: tres cuerdas inferiores que se relacionan y crean ciertas manifestaciones  que pudieran confundirse con un solo cuerpo y manifestación; y tres cuerdas superiores que nunca se confunden entre sí  y difícilmente podría asumirse como cuerpo único. Cada cuerda posee Yang y Yin: y las seis cambian de yang a yin en una danza que evita que dos yang o dos yin se topen y se repelan. Cuando sucede aquello que se evita: sucede un Salto en la Vibración y todo se recompone bajo una oscilación diferente a la anterior. Sin embargo, para que estos Seis Tiempos o Vibraciones existan y mantengan un orden (armonía) es fundamental la influencia del Orden Macro del Cielo Anterior; es decir: Lo Invisible que permite que lo Micro y tangible funciones y obtenga su propio Orden Creativo”

“El Orden Anterior es primero, es antes, es Origen, es Inicio. Los Sabios y Santos lo llamaban: el Día Eterno. No posee Tiempo, ni temporalidad, y es el anti-orden que garantiza la cadencia y los ciclos Cósmicos, naturales y humanos. En el Orden Anterior todo sucede en un día único, en un estado inmutable y permanente. Su ‘Día’ va de Implosión a Implosión, de Salto a Salto. Los dioses habitan en el Día Eterno, y son llamados ‘los señores de los Días’ pues ‘Saltan’ de un estado a otro sin nunca fenecer. De este Orden Superior emana un filamento que los Antiguos llamaron ‘luz’ pero que no es la luz conocida, sino un ‘estado de luz’ que el Hombre alcanza por su Espíritu. Es el Espíritu el hilo conductor que en su purificación une al Hombre a la eternidad.”

“¿Cómo llegaron los Sabios y Santos a convertirse en dioses? Hay un Ki vital que es Inmutable, es Espíritu, y es como Padre de Lo Creado. Lo Inmutable crea lo inmutable. La materia crea materia.” “¿Cómo convertir la materia del Hombre en una  materia inmutable?  Todo lo que es unido por el Fuego que no quema (Espíritu) y por el Agua que se purifica (Alma) puede llegar a Vibrar con la cuerda de Primer Espíritu. Para lograr esto se requiere que el Hombre pase y viva en un movimiento Retrogrado el Orden propio, el de la Naturaleza, el del Cosmos y el del Tao. A esto los Sabios y Santos llamaron: ‘El Retorno’. Para explicar este ‘Retorno’ enseñaban a sus Discípulos: ‘el Hombre ha sido puesto en este Tiempo y Estado para que aprenda a retornar a sus orígenes; el Hombre no puede ir a ninguna parte, no elije si morir en la carne o no hacerlo; la ilusión es aquella que alza espejismos de metas y satisfacciones, de riquezas y logros, que nunca conducirán a parte alguna, y siempre terminarán, pasarán y desaparecerán…porque él mismo terminará, pasará y desaparecerá. El Hombre Superior es aquel que entiende su fragilidad temporal y se propone permanecer en lo único inmutable; y para vibrar con lo Inmutable es menester alcanzar lo único inmutable que vibra en el Hombre con el Espíritu Eterno: su Espíritu (su Kí). Todo Kí (Espíritu) posee Su Índole: y con eso se entiende que todo Espíritu posee una Voluntad que le es propia, como cada hijo del mismo Padre y misma Madre es diferente entre sí’  ”.

“Para lograr el pleno Retorno y no extraviarse en el Camino, el Andariego debe ser consciente de su calidad de tal: un Ser sin patria en la Tierra y con un hogar en el Cielo Anterior. Sin esta certeza el Hombre se pierde en el primer vericueto que ofrece aparente solazo y reposo, o luminarias que suelen ser falsas y decadentes. Crucial es no mezclarse con los dioses, o en asuntos divinos, aún estando en la Tierra y sujeto al Tiempo; nunca violar la mente con conocimiento sin antes alcanzar La Quietud y entrar en las Ocho Virtudes. La Quietud y las Ocho Virtudes son la madre de Paz que permite abundancia y riqueza espiritual,  y sublime alegría. Primero el Sí Mismo. Y con el Gobierno de Si Mismo entrar en el reinado del Orden Natural, en donde los Sentidos del Hombre se unifican cuan nota de armoniosa música al Sentido de los Elementos. Uno en Si Mismo y Uno con el Sentido de Lo Natural…el Hombre vence por fin lo ficticio, lo artificial. Esto quería decir el Maestro cuando enseñaba a sus discípulos que: ‘hay un oído natural y uno artificial; hay una visión artificial y una natural; hay un entendimiento que viene de la mente artificial y hay una mejor comprensión que solo proviene de la mente natural…’ ”

“Desde la Unión del Sí mismo con el poder de Lo Natural, el Hombre puede elevarse hacia el Tao y debe buscar al Tao haciendo vibrar su esencia y su Origen Espiritual. No se detendrá en el Cosmos, porque el Cosmos pasará por él, vendrá por él, lo hallará a él. El Hombre sabio jamás caerá en las redes del Cosmos, porque es otro Tiempo y Espacio, otra materia y Orden que solamente le conduciría a cambiar ‘Carne por Carne, Tiempo por Tiempo, Ley tangible por ley tangible…’ y no ascenderá, sino que caerá en una realidad cuya vibración destrozará su Ser y anulará su Trascendencia. Al ir en pos del Tao y no abandonar la Vibración de su Kí (Espíritu-Índole) podrá recibir impulso de Lo Dimensional, que es Luz viajante que los Santos y Sabios llamaron ‘el Rescate’ o ‘la Fuerza que arrebata’ pues literalmente ‘arranca’ al viajero espiritual de la atracción del Cosmos y lo traslada hasta las puertas del exterior cósmico”

“Para entender esto que cada Hombre (ser humano) puede lograr si posee perseverancia y humildad, el santo y sabio explica que es el Hombre un instrumento de cuerdas en un universo de instrumentos de cuerdas, y para no enredarse y caer el Ser debe afinar su propia cítara: sus cuerdas no deben estar flojas porque sonará feo y en desarmonía (y atraerá melodías feas y en desarmonías); y no deben hallarse demasiado extendidas porque se romperían (y atraería tensiones y rupturas que siempre serán violentas). Nunca intente el Ser vibrar imitando el sonido de otras cítaras. Cada Índole posee sus notas y melodía. No toca una o dos cuerdas e ignora las otras. Y nunca deja de buscar la armonía del propio instrumento con el coro de Lo Natural. Si alcanza el Hombre su armoniosa melodía podrá congeniar con la armoniosa melodía de otros que suenen según su Índole. Cuando el Ser logra este ensamblaje entiende porque nadie puede posesionar a otro, ni acallar su propia naturaleza: entonces vive el Amor. Las Ocho Virtudes son Ocho Cuerdas que vibra una melodía angelical y celestial. Entonces, cuando el Tao se presenta ante la conciencia de este Ser Logrado no tiene éste Hombre resistencia alguna, porque vibrando y viajando fue vomitando toda idea artificial del Tao, y aprende en su Andar que debe siempre buscar la nota que armonice con su cítara: lo que no vibra bien y no suena hermoso…no es. Lo que sí es de Gracia y de Belleza…Es. Eso entienden los dioses por Belleza y Gracia. Y nadie puede saltar o brincar por encima del Orden: primero el Hombre que asciende en su Vibración y Armonía;  luego su Unión con Lo Natural para despejarse de todo lo artificial;  y entonces, y sólo entonces,  la Decisión de unión con el Tao para no caer en las trampas del Cosmos”

“De todo… de aquello que más debe cuidarse el Hombre que postula a lo Superior de su Ser…es de los Abismos: es un movimiento contrario al Cielo y a la Luz que también se halla intrínseco en el Hombre, y halla alianza de goce en los Vacíos del Cosmos. ‘No hablaré de esto hoy’- dijo el Maestro- ‘pero para que entiendan:  es como una trompeta sonando fuerte en los sentidos;  embriaga al Hombre y lo llena de deseos; acrecienta la sombra del ego y endiosa lo artificial; es estridencia continua que no deja reposar, y aborrece el silencio porque busca hundir al Ser en el bullicio mundanal… O todo lo contrario a tus cuerdas plácidas sonando entre silencios y quietud, entre la paz y el despertar. Todo lo que duerme y adormece… o enloquece y arrebata… callará tu cítara y romperá tu instrumento. Si eso sucede: debes volver a empezar’ ”.

 

–          De ‘La Antigua Enseñanza de Sabios y Santos’ –