La Antigua Enseñanza de Santos y Sabios

Antes de las vertientes del taoísmo, cuyas diversas escuelas y cofradías toman el I Ching en grados diferentes, y algunas ni siquiera lo consideran…existían los animistas cuya práctica chamán tuvo su máxima expresión en las maestrías alquímicas, llamados los Fang shi. Paralelamente, y de un tiempo de varias centurias anteriores, ligados al legendario Fu shi, el primer Sabio del Imperio Dorado, nace una vertiente de Sabios estrechamente relacionados con los reinados centrales de la China de entonces y desde el año 1100 A.C definitivamente parte activa e imprescindible de la gestión Dinástica. Wu wan, el primer rey de la Dinastía Chou, y su tío, el ‘Duque’ de Tchou, son quienes crean una figura central que tendrá un rol fundamental en aquello que hoy conocemos como el I Ching: El Archivero. Y en torno a este rol se crea el Orden del Jade, que es un estamento sacerdotal en diversos grados: desde la Sala de Sabios o Magos, y el Conciliábulo de Santos o Sacerdotes Mayores, hasta los servidores del Templo y guardianes de lugares Reales y los eunucos en sus multifacéticos empeños…conformaban la sociedad  de Palacio que sostenía internamente la labor ‘divina’ del Rey y la Dinastía.

La fórmula matemática que se halla a la base del I Ching ya fue expuesta y puesta en práctica por Fu Shi y la estirpe de los Santos y Sabios, al menos 5 mil años antes de Nuestra Era. Entre la desaparición del Imperio Dorado (o Amarillo) y el inicio de la Dinastía Chou pudo pasar al menos un milenio, según algunos,  o 600 años según otros, lo cierto es que hubo un cúmulo de siglos de dispersión, de pequeños reinados y luchas de tipo tribal que contó con años de unificación efímera y largos tiempos de principados cerrados y enclaustrados.  Sin embargo la cofradía del Jade de las Alturas se mantiene por linaje y herencia de estirpe hasta We wan, el rey del pequeño reinado de los Chou, padre del que luego sería inaugurador de un largo período Dinástico, y autor de la primera identidad China. Wu wan  restaura el rol de Archivero y crea el primer sistema de archivo como hoy concebimos un régimen de memoria y documentación.  Abre la primera ‘Escuela pública’, llamada ‘Enseñanza Real’, que involucra a estamentos más allá de los círculos de la nobleza: crianza de bovinos; sembradíos; construcción de diques; alianza de metales… y  Ley de Virtud… es decir: Moral y Leyes Naturales. La base del conjunto de 8 leyes universales y otras 8 posteriores que fueron desarrollándose de las 8 fundamentales se hallaban en un escrito del mismo Wu wan y de su tío, llamado ‘I Tchou’ (El Cambio de los Tchou)

El ‘I Tchou’ es la madre y raíz del actual I Ching. Contenía las Leyes Fundamentales, llamadas ‘El Gran Fundamento’ (TaiChí), la Moral entendida como Virtud (Te) y fórmulas matemáticas. Aquello que hoy leemos en el I Ching bajo el nombre de ‘Imagen’ son textos originados en este primer escrito. No era un Oráculo expuesto para todos, sino que apuntaba a la Enseñanza que asegurase una preparación de fondo en el Hombre que, algún día, debía alcanzar el Primer Cielo. Era, para entendernos, una preparación para un salto póstumo, y en tal sentido la relación con los ancestros y con el mundo de los fallecidos era en sí una práctica meditativa, contemplativa y de crecimiento espiritual muy amarrado al conocimiento y gobierno de la realidad concreta.

Los 700 años que duró la Dinastía de los Chou, de los cuales 400 fueron brillantes, fue decayendo en los dos siglos finales. La verdadera Revolución Cultural y de Identidad provocada por la masificación de la Enseñanza, que fue ampliándose hacia las artes de la guerra, a la diplomacia, y al ejercicio del pensamiento (filosofía), junto a las divisiones entre los ‘Señores de la Guerra’ condujo a la época más extraña de la China de entonces: proliferaban las Escuelas del Conocimiento, y las maestrías pululaban haciendo resaltar a Mencio, Mo dí, Lao Tse y Confucio…además de otros grandes guías de la época.  En tanto, la Orden del sacerdocio de Palacio se mantenía impertérrita en su rol, tratando de no tomar parte en la división, resguardándose de no  verse atropellada por la confrontación entre los 10 reinos combatientes.

Inevitablemente gran parte de las fórmulas, meditaciones, ejercicios de contemplación y parte del Oráculo fueron infiltrándose hacia las manos de los Fang shi, y de no pocas Escuelas del pensamiento. Así, nace la teoría del Yin Yang, tomada de la Ley del Gran Fundamento, y Mencio construye su filosofía progresista de las Antiguas Enseñanzas, y Mo di se inspira en la misma fuente para su ‘Escuela de los Santos’; el maestro Kung tse (Confucio) ignora la Antigua Enseñanza hasta su crisis, quince años antes de su fallecimiento, y saliendo de su largo retiro, luego que por años no pudiera convencer a ningún noble sobre su política de Buen Gobierno, confiesa a sus discípulos, entre ellos su nieto, que había sostenido encuentros espirituales con Wu wan, y le había solicitado ’vivir 50 años más para entender y vivir las Antiguas Enseñanzas’.

Lao tse no se inserta en la fiebre filosófica y política de su época, y de la Antigua Enseñanza toma un concepto que hasta hoy posee su sello personal: el Tao. No es ‘invención’ de Lao Tse, sino que él dio vida al Tao en un sentido de vida espiritual alcanzable por el Hombre. El origen del Tao se halla en la Antigua Enseñanza bajo una fórmula de símbolos, de entre los muchos que usaban los antiguos como ‘umbrales’ para sus ‘viajes a los Cielos de los Ancestros’. Bajo el nombre de Tao se hallaba no un símbolo, sino una combinación de estos. Lao tse habría ‘entrado’ en este universo, y su vivencia fue redactada en su testimonio conocido como el Taoteking.

La larga guerra de los Señores de los 10 Estados combatientes conllevó a salidas aún más violentas para dar término a un ciclo revuelto y muy creativo a su vez: la alianza entre los Tang (Chang) y los Ching (Ding) (Ming) condujo a un gobierno dictatorial que aplastó toda disidencia por la fuerza, y un ministro plenipotenciario persiguió las causas y causantes de tanto caos: los libros, las Escuelas y al sacerdocio de Palacio. Al menos 400 sacerdotes de Palacio fueron decapitados, y el resto huyó a la cadena de montañas de bambú llevándose consigo parte de los archivos que pudieron extraer. La quemazón de libros, archivos y escritos fue masiva, extendida y prolongada. Los nuevos gobernantes introdujeron a Palacio a los Fang shi, los hechiceros alquímicos, bajo la condición que probarían a encontrar la inmortalidad para el rey…17 reyes murieron enloquecidos, o vivieron locos,  por los metales pesados con los cuales los Fang shi elaboraban sus pócimas. Los Archivos de la Antigua Enseñanza fueron en parte usado por estos hechiceros, y agregaron sus métodos, creencias y mancias. Reemplazan los Hexagramas de la Ley de la Mutación por Tetragramas; cambian el ‘objetivo de alcanzar el Cielo’ por el ‘objetivo de dominar la muerte’.

Rota la alianza con los hirsutos Chang, los refinados   Ming se hacen de todo el poder, aplican racionalidad al estilo de gobierno, expulsan a los Fang Shi y llaman a los Sabios y Santos dispersos para que restauren las Salas Dinásticas y recompongan los Archivos. Solamente en el año 1250 de Nuestra Era estos archivos y Enseñanzas fueron recompuestos y restaurados. Se dividieron en dos Alas o Escolios: una ‘infectada’ y otra ‘vigente’. En la vigente se hallaba la fórmula Oracular, el sistema de Meditación, llamado ‘la Luz Circular’ y que es conocida comúnmente como ‘La Flor de Oro’; la simbología de los ‘umbrales’; el Oráculo de los Muertos (ancestros); las Virtudes; las 16 leyes (8+8)…y por primera vez se expone el desarrollo del Oráculo con aportes que se consideraron válidos de Mencio, Mo di, Confucio y otros tantos maestros que hallaron en la Antigua Enseñanza la inspiración para sus causas.

El Taoísmo nunca ha sido un cuerpo unánime, y no existe ninguna vertiente Taoista tradicional que tenga como una biblia al I Ching. Algunas lo usan, escasamente como el oráculo que en occidente usamos, sino más bien acogen la Antigua Enseñanza del sistema meditativo, las Virtudes, las Leyes y uno de los métodos Oraculares que posee esta Enseñanza: porque la Antigua Enseñanza aporta con Cuatro Oráculos basados todos en los originales.

Antes de Richard Wilhelm los Jesuitas lograron algunos extractos de lo que hoy conocemos como el I Ching. Luego, cuando los ingleses colonizaron las costas de China, recopilaron los ‘I Ching’ que manejaban los hechiceros en las calles e hicieron una exposición xenófoba y mentirosa sobre las ‘supercherías de los chinos’. Es Richard Wilhelm el primer europeo, y extranjero, que tiene en sus manos y ve con sus ojos los originales de los Escolios Vigentes de la Antigua Enseñanza. Esto gracias al archivero Real, quién lo insta a traducir aquello que ellos, los sacerdotes del Jade, habían seleccionado para él.

Las introducciones originales, del tiempo de Fu shi, dicen que: ‘se entrega esta Enseñanza para que los Hombres ayuden a los dioses, y desde el Camino Medio, el Hombre Superior alcance La Sabiduría del Cielo’ Y es La Sabiduría el objetivo central de todo esta Antigua Enseñanza. Cuando Wilhelm tuvo el conjunto de Originales en sus manos no decidió qué publicar o si debía hacerlo público: simplemente tradujo durante diez años. Caído el sistema Dinástico, en 1911, a los meses muere el último archivero, quién había cedido los escritos al adventista alemán. Los sacerdotes chinos que ayudaban a Wilhelm seleccionaron aquello que debía ser heredado a occidente; dicha traducción fue re-traducida nuevamente del alemán al chino para verificar su fidelidad al original. Por fin, el verano europeo de 1921 vio el nacimiento del I Ching que hoy tenemos en nuestras manos.

Es cierto que los ‘dos libros’ oraculares que expone Wilhelm no cuentan con demasiados explicaciones, y ‘el material’ expone verdaderas ‘cabezas temáticas’ que no desarrolla. Ahí sabemos de La Ley de Los Cielos (Micro y Macro) y del Orden del Cielo Anterior y del Cielo Posterior; sabemos que el sistema matemático es binario, sabemos que hay Virtudes (Humildad, Verdad Interior, etc.) Y podemos enterarnos que el sistema nos puede llevar al pasado con certeza y abrirnos al futuro…pero no se explica cómo. Comprobamos las fórmulas del Río Lo y del antiguo sistema de Fu shi.  Más tarde Wilhelm, con la ayuda y apoyo de su amigo C.G.Yung hace público un texto de los maestros de la meditación de la Luz Circular, que llamó: ‘los secretos de la flor de oro’, y en realidad dicho texto hace parte de la Antigua Enseñanza.

Podemos resumir como ‘Antigua Enseñanza’: 8 leyes de la Creación; 8 Virtudes; Meditación Circular de la Luz (Flor de Oro); Contemplación de Los Elementos (Práctica vivencial de los 5 Elementos); Simbología y entrada por los Umbrales de los Cielos; Oráculos: bajo la calidad de Sabio (o mago), o bajo la calidad de Santo (el Sabio o mago ‘discierne espíritus y los califica, dirime oscuridad y la aclara; el Santo expulsa lo tenebroso y abre los Cielos (ver signo 57 para referencia de este tema). Aquello que hoy conocemos como I Ching: Sistema de Diagnósticos y Diálogos con el Oráculo; Tiempos y relación de Tiempo (pasado, presente, futuro) y medida exacta del Tiempo; Objeto y Sujeto; Fórmula del Micro Cosmos o sistema Temporal (Cielo posterior); Entreverados; Emboscados; Signos Nucleares y su uso; sistema y diferencia entre tres monedas y varillas; Cálculos Micro y Macro con el sistema de varilla…y otros aspectos imprescindibles.

Cuando nos referimos a ‘La Antigua Enseñanza’ nos estamos dirigiendo a estos aspectos prácticos, de práctica espiritual, de estudio y aplicación que se hallan en los origines de aquello que vemos superficialmente bajo el nombre de I Ching. En otras palabras: el I Ching es un Compendio Oracular básico que ayuda al ‘Hombre Común’ a entrar en las vías del Camino Medio, es decir: ‘más alto que el Común de los Hombres, más abajo que los dioses’. Este objetivo no es opción: está intrínseco y subyacente en el I Ching, y empuja hacia esta altura humana que permite al Ser alcanzar un propósito de Sabiduría: Gobernarse a Sí Mismo.

Desde la pregunta banal, hasta la más trascendente, el I Ching responde siempre con Sabiduría, porque tal es su esencia; la respuesta la leemos en el I Ching, pero proviene de nuestro propio Macro Cosmos, del Ser Superior que debemos alcanzar. La unión de la Conciencia terrena y común con la Alta Conciencia Macro que todos poseemos, es lo que hace posible al Hombre Superior. Nos ‘suena adentro’ porque ‘estamos adentro’ de una realidad que aún no logramos dimensionar. Pero Sabios y Santos no son hipotéticos o efímeros: son reales, tangibles y manifiestos; son los ángeles de paz que tarde o temprano se nos manifestarán bajo la práctica de la Antigua Enseñanza. Y claro, la experiencia epidérmica, afectiva, emocional y mental con esta fórmula es altamente enriquecedora, y es natural que toda persona sienta que aquello que vive es tan personal como universal. Y esto conlleva a que se crea que el mundo vivencial sea una maestría colectiva, y no pocos caen en el error que Wilhelm advierte: la especulación.

Aceptar que toda persona que se mantiene fiel al I Ching y lo consulta tendrá muchas experiencias positivas, y también de luchas y correcciones no siempre fáciles, es legítimo, verdadero y se debe entender como algo natural pues se trata de Fuerzas Vivas que actúan en Bienestar de los Hombres.

Nuestra misión, encomendada por los Santos y Sabios, es profundizar la experiencia superficial que se tiene solamente con la consulta siempre muy ceñida al ‘yo’,  sin la práctica de meditación, sin el sistema contemplativo, sin los fundamentales símbolos, y sin conocimiento de la correcta forma de introducirse y ampliar la vivencia con La Sabiduría.

Quienes tengan el Oráculo a la mano entren en recogimiento, aquieten sus corazones y mente, y pregunten con las tres monedas o las varilla a los Santos y Sabios sobre sí esta Misión es real, y si la Antigua Enseñanza existe, y si ésta se halla en nuestras alforjas para entregarla a todo buen discípulo del I Ching. No se queden con impresiones o sentimientos: Consulten al Oráculo.

Con esta aclaración y exposición espero responder a quienes no entienden esto de la ‘Antigua Enseñanza’ y enfocan al I Ching casi como a un médico muy personal y propio que les hace vivir lo que ningún otro…pero no se han colocado ante la realidad superior de este Camino Medio y temen a ser ‘conducidos’ y alegan que eso sería como una iglesia…lo que es muy injusto con los Sabios y Santos, y lo es sobre todo consigo mismo: con ese Ser Superior que aún espera por la Unión con el Ser de los sentidos, Carnal, emocional y mundano que somos, y que puede ser superado aquí y ahora. ‘Defender la pequeñez de lo logrado no nos hace Hombres Logrados’

Tengan presente: este I Ching al cual acuden es una Puerta al Cielo, y es la Unión de Vuestro Ser Terreno con el Ser Superior que todo Humano posee. Nadie puede juzgar la realidad sino hasta que alcance el Camino Medio. Cuando Fu shi alcanzó el Camino Medio entendió las Leyes de la Tierra y de los Hombres, y supo de las Leyes de los dioses…y regresó entre los Hombres para conducirlos a las Alturas del Jade.

Bajo el Sello del Sacerdocio del Jade de las Alturas

9 de Octubre 2011


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